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lunes, 4 de agosto de 2025

Vivir del muerto contra los vivos

Fotografías de Lourdes Grobet sobre algunos montajes puestos en pie por el Laboratorio de Teatro Campesino e Indígena de México. Fotos tomadas por F.G. en la exposición que les dedica la Casa de México en España. Madrid, 07.2025.

"Muchos mexicanos viven del indio muerto: zonas arqueológicas, estelas, esculturas, pinturas, vasijas, vestuario y atuendos indígenas; museos que generan negocios de transportes, hoteles, restaurantes, tiendas de artesanía, ropa, otros... Las clases medias y el poder insisten en que el indígena vivo desaparezca."

María Alicia Martínez Medrano, creadora y directora del 
Laboratorio de Teatro Campesino e Indígena de México.
Del muerto el bollo, y el vivo al hoyo.
Así van las cosas.


viernes, 28 de marzo de 2025

La función

F.G. Teatro romano de Pollentia (finales del siglo I), junto a la actual Alcudia. 03.2025.

"Las palabras corren a cambiarse
de vestido. Se bajan los telones, y las bambalinas
vienen de nuevo sobre los bastidores.
Sujetos, verbos y adverbios,
vestidos ya de otra manera, vuelven
a escena. Queda un grupo
de adjetivos mirando
por la abertura del telón.

Va a empezar el poema siguiente."

(Homenaje a Pompeu Fabra, 1961)

Joan Brossa. EntreactoTraducción de Andrés Sánchez Robayna y Mireia Mur. Recogido en Poemas de Joan Brossa (antologia). Ediciones Libertarias, 1985.
F.G. Cavea, orquesta y scaena del teatro romano de Pollentia. 03.2025.
Que no pare la función, si es que merece la pena.
Judy DenchDos espectadores recalcitrantes en la cavea del teatro de Pollentia, pidiendo más. 03.2025.

lunes, 18 de noviembre de 2024

Cine Sugimoto

F.G. Cine Sugimoto. 08.2024.
Cine Sugimoto es, sobre todo, un sincero homenaje, tan humilde como libre de pompa o retórica, al fotógrafo Hiroshi Sugimoto, que, entre otras magníficas series, dedicó una especialmente hermosa a retratar (con la precisión de un cirujano y sirviéndose siempre de una implacable visión frontal con iluminación muy contrastada, perfectamente equilibrada, inquietantemente fría, misteriosa y perturbadora) una amplia relación de espacios de representación dramática vacíos.
Hiroshi Sugimoto. Imagen de un cine de Nueva York.1978.
Lo que en los teatros grecolatinos fue la escena, “el lugar donde pasan las cosas”, con el tiempo fue evolucionando hasta llegar a ser, más o menos ornamentados, los escenarios teatrales “a la italiana” y, poco después, las blancas pantallas de proyección cinematográfica. 
Hiroshi Sugimoto. Teatro U. A. Walker, en Nueva York,.1978.
Mi "cine" surgió al encontrar una pieza de hierro que formó parte de un antiguo horno, en la que adiviné enseguida su proscenio, su bambalinón y su embocadura. Solo faltaba la blanca pantalla. Mi querido Pájaro localizó en su herrería de Lomos de Orios la tapa de un viejo electrodoméstico, y cortó y pegamos un fragmento tan atractivo como la más magnética pantalla. Una discreta ventana para conocer las luces y las sombras del mundo.
F.G. Cine Sugimoto. 08.2024.
Si te fijas bien, hay alguna señal de fuego en los límites del corte y una línea horizontal de humedad terrosa irrecuperable para la cera. Son testigos fidedignos de que, como en los mejores cines y teatros, las llamas y el agua fueron alguna vez protagonistas de la función.
F.G. El Cine Sugimoto en construcción. Lomos de Orios. 08.2024.
(Lo puedes ver en la Casa de la Imagen, de Logroño, hasta el 20 de diciembre, dentro de mi exposición luz y sombras)

miércoles, 15 de mayo de 2024

Pasen y vean

Félix Bonfils. Interior del teatro de Dionisos, en Atenas. Circa 1870.
Hacemos de la vida un espectáculo ramplón retransmitido en directo, y, la verdad, en la mayoría de los casos el asunto no da para gran cosa ni tiene el menor interés.
Gran expectativa ante no sé qué ni dónde en fecha desconocida, documentada por autor incógnito y recogida en algún medio carísimo de financiación y objetivos oscuros, guardada por mí con vete tú a saber qué peregrina intención de la que, lo confieso, ya no me acuerdo. 

martes, 31 de enero de 2023

Para ver más claro

F.G. Casa ocupada. 01.2023.
«Sí, eso está en los libros, pero dejadnos ahora mirar a nosotros mismos»

Bertolt Brecht. Vida de Galileo Galilei. (Citado por Rafael Chirbes en sus Diarios. A ratos perdidos 1 y 2. Anagrama. 2021)

F.G. Casa ocupada. 01.2023.

 

jueves, 12 de enero de 2023

Al teatro!!!

Cartel de John Heartfield (a partir de una fotografía de Walter Meier) para La madre, 
de Bertolt Brecht (basada en la novela de Máximo Gorki). Berliner Ensemble, 1932.
Decía Bertolt Brecht que “si el público quiere ver solo aquello que puede entender, no tendría que ir al teatro, sino al baño”. Aunque los baños, en su época y en la nuestra, están llenos de enigmas y revelaciones, y a menudo son marco de sorpresas, peligros y portentos.
Salir de la cama siempre es un riesgo. Pero permanecer en ella, también.
Cartel de Karl-Heinz Drescher para Mahagonny, de Bertolt Brech y Kurt Weill. Berliner Ensemble, 1963.
Vayamos, pues, al teatro, porque, si tenemos suerte, lo que suceda allí estará entre lo mejor que nos puede pasar.
La probable recompensa nos resarcirá con creces de cualquier desengaño indeseable.
Cartel de Hans Mahn para La persona buena de Sezuan, de Bertolt Brecht. Berliner Ensemble, 1981.

jueves, 1 de septiembre de 2022

El observatorio

F.G. Palco preferente en Doce Ligero. Logroño. 05.2022.
"Una ventana que dé a la calle es mejor que un teatro."

Jules RenardDiario, 1887-1910. Ed. DeBolsillo, 2020.

viernes, 15 de julio de 2022

Los huecos, los detalles

F.G. Los ecos. Madrid. 07.2022.

"ABCDEFGHI... Imaginad dar a un niño este batiburrillo de letras pegadas para que aprenda el abecedario. Podrían pasar años sin logro alguno. A través de los huecos infinitesimales es por donde pasa la vida. Tenemos la necesidad en cualquier forma de volvernos cada vez más sensibles al detalle. Entre una letra y otra, entre una palabra y otra y otra -incluso a toda velocidad- siempre hay un hueco minúsculo que se abre al silencio, a la nada." (...)

Peter Brook. La vida está entremedias. Recogido en Tocar de oído. Reflexiones sobre la música y el sonido. Ed. Continta me tienes. Madrid, 2019.

F.G. Las sombras. Madrid. 07.2022.

lunes, 23 de mayo de 2022

Pupi e affari

Olmo Calvo. IDA y ANF en la clausura del congreso del PP de Madrid. 05.2022.

"¿Te ayudaría si te dijera que sólo son marionetas?"

Dialogo de Michael Corleone (Al Pacino) con Kay Adams (Diane Keaton) en El Padrino (III), de Francis Ford Coppola. 1990.

Retablillo de pupi sicilianos. "Opera dei Pupi." Palermo.

Muñecos y negocio: la fórmula infalible.

Cartel con Marlon Brando para El Padrino. 1972.


viernes, 11 de marzo de 2022

Cuando todo calla

F.G. El silencio y el tiempo. I. 03.2022.
A veces, (muy pocas, lamentablemente), el teatro se muestra grande, se reivindica, se eleva y nos conmueve, y explica como nada las vidas que llevamos y las que no somos capaces de vivir.
Pasó en Logroño hace unos días gracias a Blanca Portillo, recreando la lectura del
 discurso que Juan Mayorga escribiera para su ingreso en la Academia de la Lengua. Además de las hermosas palabras, de las hondas emociones y los eficaces logros del viejo arte delicadamente puesto al día, pudimos apreciar de su mano la evidencia sorprendente (aunque reiterada a lo largo de buena parte de lo mejor de la historia de la literatura dramática) de "que el silencio puede, en un escenario, representar el tiempo. En el escenario, cuando todo calla, oímos el paso del tiempo."
Pura magia.

F.G. El silencio y el tiempo. II. 03.2022.

jueves, 3 de junio de 2021

Fantasmagoría

F.G Las dimensiones del teatro. Collage de palabras encontradas. 04.2021.

Eugeni Forcano. Fantasmagoría. Ronda General Mitre con Manori. Barcelona, 1968.

martes, 27 de abril de 2021

Lorca vive

Consuelo Trujillo como Bernarda Alba. 2021.
Por esas casualidades de la vida he visto casi seguidas la excelente interpretación de Consuelo Trujillo al frente de las mujeres de La casa de Bernarda Alba, en la nueva puesta en escena que ha hecho José Carlos Plaza del imperecedero clásico de Federico García Lorca, y el sainete trágico de fräulein Rottenmeier Monasterio banalizando las amenazas de muerte de otros y creciéndose chulapona y mendaz frente al mínimo atisbo de decencia y prudencia democrática. Sólo le faltó gritar “viva la muerte” (ajena) como hicieran algunos de los santos de sus confesadas devociones.
La casa de Bernarda Alba, versión de1984.
Es una pena: asusta pensar qué educación habrá tenido que padecer esta pobre mujer, y, sobre todo, que educación estará infligiendo a sus vástagos.
Federico García Lorca en una audición en Radio Stentor, en Buenos Aires. EFE.
Se entiende por qué el fascismo español (el de siempre: el de antes y el de ahora) no soporta a Lorca: sienten que los retrata a la perfección, de cuerpo entero, y lo que ven les da tanto miedo como asco.


viernes, 19 de marzo de 2021

La muda

F.G. Muda en los campos del Camino de las cabras. Logroño. 02.2021.

(...) "Si no es para mejorarse,
¿quién se mudó?" (...)

Pedro Calderón de la Barca. Lances de amor y fortuna. 1754.
F.G. Muda en los campos de Clavijo. 03.2021.

viernes, 5 de febrero de 2021

Repliegue

F.G. Pavesas. (Beckettiana III). Collage pintado. 02.2021.

"Ahora el día se acabó,
se está dibujando la noche,
sombras...
del crepúsculo
cruzan por el cielo,
y en nuestros campos
todo muy pronto dormirá en paz."

Samuel Beckett. La última cinta de Krapp. Versión de Jenaro Talens. Teatro reunido. Tusquets, 2017.




miércoles, 9 de diciembre de 2020

Y tú, ¿eres de cantar o de escuchar?

Agnès Geoffray. Pliegues. VII. 2019.

(...) 
"OLGA: En la vida hay que saber si se es de cantar o se es de escuchar. Y aquí somos de escuchar.

(...) ni se os ocurra poneros a hacer nada que no sea escuchar. Lo que pase después no depende de nosotros. Nuestra es la voluntad de escuchar. El resto, sea mucho o poco, no nos pertenece. Que así sea. (...)

Porque yo escucho. Que canten los pavos reales. Yo prefiero no ocupar espacio.

Agnès Geoffray. Pliegues. III. 2019.

(...) Nuestro padre cantaba. Nuestro padre. Era eso lo que hacía y no otra cosa. ¿Cómo podéis vosotros? Nada que él hiciera quiero hacer yo. Tanta tontería. Tanto dolor. Tanta mentira. Escuchando no miento. No se puede. Escuchar es otra cosa. Yo no quiero decir nada. No puedo decir nada. Y cantar es decir. Yo quiero escuchar y callar hasta llenarme de otra historia. Necesito otra. Ser otra. Otra yo que no sepa. Por eso escucho. Para que las canciones de los otros me barran los recuerdos como un viento. Y me guardo de cantar. Aunque a la noche no controlo los sueños -qué vértigo los sueños- y ahí a veces soy alguien cantando. (Sin darse cuenta y muy de a poco cantará algunas palabras de lo que sigue

Alguien cantando lejos de aquí
alguien cantando lejos lejos
alguien cantando mucho
alguien cantando bien/
(...)

Pablo Messiez. Las canciones. Ed. Continta me tienes. Madrid, 2019.

Agnès Geoffray. Pliegues. VIII. 2019.





martes, 24 de noviembre de 2020

Nanas para Federico, de la mano de Jorge Padín y en la voz de Elena Aranoa

Todas las fotografías, salvo las mencionadas expresamente, son de Nando Ruiz. 2020.
Federico García Lorca -siempre vivo, siempre rico, siempre sugerente, siempre fértil-, es un tesoro inagotable de nuestra cultura y para nuestro idioma, y todavía, ochenta y cuatro años después de su asesinato, sigue siendo una fuente deslumbrante de sorpresas que enriquece nuestro presente, cualquiera que sea el punto de vista y la intención desde la que se aborde su asombrosa obra.
Junto al inmenso poeta, en el substrato de su prodigioso teatro, ligado de manera perfecta y delicada, hay un Lorca menos conocido, que es el enamorado estudioso de la cultura popular, de las canciones, del sonido de las ciudades, de las tradiciones, de “la clave inefable de la sustancia poética" de España. Y dentro de estas, también, de las nanas, un género idóneo para aprender, desde la cuna, en los brazos más acogedores, la música, la sentimentalidad, las cadencias, los ritmos elementales, las palabras, la poesía de un país diverso, cruel y lleno de contrastes.

Los españoles (como la mayor parte de los otros europeos) conocemos más y mejor la labor de folcloristas como Harry Smith y Alan Lomax, o los Folkways Records de la Smithsonian Institution, que el esencial trabajo de Demófilo, Agapito Marazuela, Bonifacio Gil o el propio Federico, que, para ser “popular” y contemporáneo ha tenido que esperar a que un canadiense sensible y de mente abierta lo haya puesto (en inglés) en música (vienesa). Algo habrá, en nuestra actitud colectiva, de mala educación (en sentido literal), de complejo de inferioridad, de desubicación, de falta de amor propio (y por lo propio, por la herencia recibida, de amor al propio idioma), para aceptar acríticamente esta servidumbre colonial voluntaria a las pautas culturales que dicta el imperio de la economía.

Por eso es tan importante y digno de apoyo el trabajo teatral y discográfico que durante este inagotable año de pandemia, contra viento y marea, ha puesto en pie la compañía Ultamarinos de Lucas y la cantante Elena Aranoa a partir de la conferencia que Federico dedicó a las canciones de cuna españolas, ese juego entre poético y musical que debería servir para “dormir al niño que no tiene sueño”. Un juego de sugerencias, que se juega con juguetes vivos, llenos de latidos, gracias al “soplo de la melodía”, la emoción y el dramatismo de la historia, al rítmico balanceo del cuerpo, al básico compás del corazón. 

La variedad asombrosa de mínimas gemas, pulidas, brillantes, ha sido engarzada a la perfección en el espectáculo que titulan Las nanas según Lorca, y Elena Aranoa lo canta tan bien, tan brillante, tan vibrante, tan hermoso, que pienso que nunca lograría el propósito de dormir a un niño, porque lo mantendría ojo avizor, despierto esperando más y más dulzura, aspirando a que siga el juego, a que la complicidad dure otro rato más. Ha realizado un trabajo de investigación magnífico (impagable e impagado) sobre el oculto repertorio solo apuntado en la conferencia, un trabajo muy de agradecer que pone en pie admirablemente sirviéndose de la guitarra y de unos pocos elementos de percusión elemental a los que extrae virtudes insospechadas.

Jorge Padín, que representa a Federico, es, ya lo sabemos de otras veces, un extraordinario actor, muy personal, muy versátil, que navega seguro y libre sobre el precioso texto recreándolo, dramatizándolo, dándole profundidad, luces y sombras, sirviéndose de mínimos recursos escénicos (folios volanderos, figuritas de papiroflexia, unas pocas sillas) sobre el desnudo escenario, abriendo en su “lectura” las ventanas desde las que Elena Aranoa canta y toca este hermoso “mapa melódico de España”, este “esqueleto de aire irrompible” que nos une.
El espectáculo, lamentablemente, apenas se ha podido representar hasta ahora, no ha gozado de la fortuna que merece y tiene un futuro tristemente incierto.
La creación siempre obedece a un impulso irrefrenable, a una apremiante necesidad personal, y a menudo obtiene pago suficiente en su propio recorrido, en el proceso, en el tortuoso camino de esfuerzo, satisfacción y dudas. Pero el teatro requiere al público para completar el círculo virtuoso. Y si el encuentro no es posible, la interrupción de ese acto de amor y de entrega deviene en frustración.
Poner en pie un espectáculo, por pequeño que parezca, por humilde que se manifieste, es una labor ingente de estudio, de suma de voluntades, de multiplicación de esfuerzos propios y ajenos, de tiempo, de dinero.
Que un espectáculo no tenga oportunidad de representarse supone no solo el derribo de unas expectativas frustradas irremediablemente. También implica la pérdida del estímulo creativo del contacto con el espectador, su aportación, imprescindible para el enriquecimiento de la obra con la mejora paulatina por el uso compartido.

La emoción (en sentido amplio, múltiple) que supone el espectáculo en directo se ha revalorizado por las restricciones impuestas por la pandemia. La cultura vuelve a ser un acto cívico, de autoafirmación, casi militante. En ambos lados del escenario se nota un inusual brillo en los ojos y en el tono de la voz, el agradecimiento sincero de los intérpretes y del público. La necesidad de hablar, de dar las gracias, por acudir cada uno a su papel en la comedia, por tratar de mantener el necesario vínculo. Para hacer tan frecuente como nos dicte la necesidad esa posibilidad de participar en algo relevante, en algo necesario, imprescindible.
Nosotros tuvimos la suerte de que la compañía Ultamarinos de Lucas y Elena Aranoa, en una actitud muy lorquiana, no esperaran a que, como en la comedia homónima, El Público llegara a las puertas del teatro y el director le diera paso: ellos se atrevieron a salir a buscarlo donde estaba, al aire libre, en la calle, en la plaza, durante un momento de tregua de la reclusión domiciliaria. Y allí nos encontramos, una noche templada, para celebrar la música y el teatro. Lo agradecimos mucho y no lo olvidaremos. 
Elena Aranoa fotografiada por Raquel Fernández. 2020.
Ojalá que Las nanas según Lorca pueda ponerse en pie cuanto antes, en las mejores condiciones y con total seguridad. Y que gire incansable para celebrar a Lorca y para enseñarnos a disfrutar de nuestro patrimonio cultural y a mantenerlo vivo.
Portada de Borja Ramos para el doble disco que contiene el recital y la conferencia.
Foto de Raquel Fernández. 2020. 




lunes, 23 de noviembre de 2020

Las formas

F.G. Hijos de la reconversión industrial. Ensamblaje de objetos encontrados. Obra en marcha. 10.2020.

"Dedicarse a cuidar las formas.
El espacio, la luz, las sombras.
Y que hablen ellas."

Pablo Messiez. El texto infinito. Ed. Continta me tienes. Madrid, 2020.

F.G. Maqueta para un improbable monumento a una internacional por venir. 
(Homenaje a Vladimir Tatlin). Ensamblaje de objetos encontrados. 08.2020.



jueves, 1 de octubre de 2020

Crisis

F.G. Los preparativos. 09.2020.

La ciudad, a pesar de los pesares y en buena medida por mera inercia, seguía sirviendo de fondo ilusorio para el monótono espectáculo colectivo, algo así como el deteriorado tingladillo de una vieja representación archiconocida y muy venida a menos.
F.G. La función. 09.2020.