![]() |
| F.G. Proceso de transformación performática de tres kilos de higos en su conserva en almíbar. Logroño, 14.08.2026. |
El adelanto del otoño ya está aquí como una más de las consecuencias catastróficas del clamoroso cambio climático.
Ello supone que se han de anticipar la recolección de los productos agrícolas y la consiguiente transformación de esas cosechas en productos gastronómicos de nuestra dieta, elaborados todavía conforme a antiquísimas prácticas culturales.
Por su importancia económica y sociocultural se habla más de lo relacionado con la vid y el vino (que, en poco más de una década, ha pasado de vendimiarse en torno al Pilar a empezar a recogerse para la Virgen de agosto), pero el fenómeno afecta por igual a muchos otros productos que tenían fecha habitual de recolección, elaboración y degustación en nuestros hábitos culinarios otoñales.
Por ejemplo, la elaboración de la conserva de higos en almíbar, que este año se ha tenido que hacer a mediados de agosto en unas condiciones climatológicas calamitosas, con temperaturas en torno a los cuarenta grados y abrumados por la información fidedigna sobre desastres ecológicos, incendios y desertificación galopante.

Habrá que hacer algo, ¿no?
Seguro que se te ocurren ( y están a tu alcance) varias cosas.










