viernes, 29 de mayo de 2026

La ciudad como partitura

F.G. Amarres junto al aeropuerto Marco Polo, en Venecia. 05.2026.
(...) "Es la misma agua que ha llevado a los cruzados, a los mercaderes, las reliquias de San Marcos, a los turcos, y toda suerte de navíos, de carga, militares o de placer; 
F.G. Viviendas populares junto al Rio del´Arsenale, en Castello. Venecia. 05.2026.
sobre todo, ha reflejado a cuantos vivieron jamás, por no mencionar a cuantos se quedaron, en esta ciudad, cuantos anduvieron o vagaron por sus calles tal como uno lo hace ahora. 
F.G. La isla de San Giorgio Maggiore vista desde la Riva degli Schiavoni. Venecia. 05.2026.
Es una pequeña maravilla que se vea de un verde lodoso durante el día, y de un negro profundo por la noche, rivalizando con el firmamento. Un milagro que, habiendo pasado por ella el buen camino y el mal camino durante más de un milenio, no tenga agujeros, que aún sea H2O, aunque uno no la beba nunca; que todavía suba. 
F.G. Fondamenta Santa Lucia, en Canareggio. Venecia. 05.2026.
Realmente se parece a las hojas de música, raídas en los bordes, constantemente ejecutadas, que nos llegan en mareas de partituras, en compases de canales con innumerables obbligati de puentes, ventanas con parteluz o supremos encorvados de catedrales de Coducci, por no mencionar los cuellos de violín de las góndolas. 
F.G. Cerca de San Silvestro, en el Gran Canal. Venecia. 05.2026.
En verdad, la ciudad toda, especialmente de noche, semeja una gigantesca orquesta, con los atriles a media luz de los palazzi, con un turbulento coro de olas, con el falsetto de una estrella en el cielo de invierno. La música es, por supuesto, más grande que la banda, y ninguna mano puede volver la página." (...)

Joseph Brodsky. Marca de agua. (Apuntes venecianos). Traducción de Horacio Vázquez Rial. Edhasa, 1993.
F.G. Escalera en la Fondamenta Venier dai Leoni. Venecia. 05.2026.

jueves, 28 de mayo de 2026

La apremiante exigencia de la luz

F.G. Un infierno dentro del Museo Palazzo Grimani. Venecia. 05.2026.
(...) "Así son los mediodías aquí. Por la mañana, esta luz enfrenta tu ventana y, habiéndote abierto el ojo como una concha, corre ante ti, pasando sus largos rayos —como un escolar con prisa que hace sonar su bastón a lo largo de la verja metálica de un parque o un jardín— a lo largo de arcadas, columnatas, chimeneas de ladrillo, santos y leones. 
F.G. Giardino de la Antica locanda Montin. Venecia. 05.2026.
«¡Pinta! ¡Pinta!», te grita, tomándote equivocadamente por un Canaletto o un Carpaccio o un Guardi, o porque no confía en la capacidad de tu retina para retener lo que te ofrece, por no hablar de la capacidad de tu cerebro para absorberla. Tal vez lo último explique lo primero. Tal vez el arte no sea más que una reacción del organismo contra sus limitaciones retentivas.
F.G. Scuola Dalmata dei SS. Giorgio e Trifone. Venecia. 05.2026.
En cualquier caso, obedeces la orden y coges tu cámara, para complementar tus células cerebrales y tu pupila. Si esta ciudad tuviese alguna vez escasez de dinero, podría acudir directamente a la Kodak en busca de ayuda, o gravar sus productos salvajemente. Igualmente, mientras este lugar exista, mientras la luz de invierno brille sobre ella, las acciones de Kodak son la mejor inversión." (...)

Joseph Brodsky. Marca de agua. (Apuntes venecianos). Traducción de Horacio Vázquez Rial. Edhasa, 1993.
F.G. La Chiesa di Gesuati vista (con interferencias) desde la Giudecca. Venecia. 05.2026.

miércoles, 27 de mayo de 2026

Andar sobre las aguas

F.G. Basamento del muelle de Riva degli Schiavoni, junto al Palacio Ducal de Venecia. 05.2026.
(...) "Hay algo primigenio en los viajes por agua, aun en distancias cortas. Se nos hace saber que no se espera que nos encontremos allí, no tanto por medio de los ojos, las orejas, la nariz, el paladar o las palmas de las manos, como por medio de los pies, que se sienten raros al actuar como órganos sensoriales. 
F.G. Vaporetto en San Samuel, junto al Palazzo Grassi. 05.2026.
El agua altera el principio de horizontalidad, especialmente durante la noche, cuando su superficie parece pavimento. No importa cuan sólido sea su sustituto —la cubierta— bajo los pies, sobre el agua se está algo más alerta que en tierra, se tiene un mayor dominio de las propias facultades. Sobre el agua, por ejemplo, nunca se va distraído como por la calle: las piernas nos mantienen, y mantienen nuestros sentidos, en constante verificación, como si uno fuese una especie de compás. 
F.G. Cerca de Rialto. Venecia. 05.2026.
Bueno, tal vez lo que aguza los sentidos cuando viajamos por agua sea en realidad un eco remoto, indirecto, de los viejos cordados dorsales. De todos modos, la percepción del otro se intensifica sobre el agua, como si un peligro común y compartido la realzara. 
F.G. Paseo y muro perimetral del Arsenal de Venecia, cerca de San Francesco della Vigna. 05.2026.
La pérdida del rumbo es una categoría psicológica, tanto como lo es náutica." (...)

Joseph Brodsky. Marca de agua. (Apuntes venecianos). Traducción de Horacio Vázquez Rial. Edhasa, 1993.
F.G. Poniente en el Gran Canal, junto a Piazzale Roma. 05.2026.