miércoles, 6 de mayo de 2026

Dinámica de grupos

F.G. No hay nada como la familia unida. Logroño. 02.2026.
Mientras se come al sol ella solita la ración de calamares del vermú dominical, la locuaz heredera le aclara a su risueño progenitor las claves estratégicas para el inmediato futuro: “Hay que trabajar la familia, papá: nos vamos a apuntar a yoga."
F.G. Agujero negro. Burdeos. 01.2026.

martes, 5 de mayo de 2026

Un jardín abierto

F.G. La fruta prohibida. Collage. Cuaderno del jardín abierto. Primavera de 2026.
"(Esta canción es para los niños 
que nacen y viven entre acero 
y alquitrán, entre hormigón y asfalto, 
y que quizá nunca sepan 
que la tierra fue un jardín).
Érase una vez un jardín llamado tierra
que brillaba al sol como fruta prohibida.
Que no era el paraíso ni el infierno,
ni nada que antes se hubiera visto u oído.
F.G. El  nido. Collage. Cuaderno del jardín abierto. Primavera de 2026.
Érase una vez un jardín, una casa, unos árboles
con un lecho de musgo para hacer el amor
y un arroyuelo que se deslizaba sin olas
pasaba refrescándolo y seguía su curso.
F.G. La luz que alimenta. Collage. Cuaderno del jardín abierto. Primavera de 2026.
Érase una vez un jardín grande como un valle
donde cualquiera se podía alimentar en todas las estaciones,
en la tierra ardiente o entre la hierba escarchada,
y descubrir flores que no tenían nombre.
F.G. Los frutos del tiempo. Collage. Cuaderno del jardín abierto. Primavera de 2026.
Érase una vez un jardín llamado tierra,
lo bastante grande para acoger a miles de niños,
que fue habitado antiguamente por nuestros abuelos,
quienes a su vez lo habían heredado de los suyos.
F.G. Las venus de Cuzco. Collage. Cuaderno del jardín abierto. Primavera de 2026.
¿Dónde está ese jardín donde pudimos haber nacido,
donde hubiéramos podido vivir despreocupados y desnudos?
¿Dónde está esa casa con las puertas abiertas
que busco todavía y nunca encuentro?"

Georges Moustaki. Il y avait un jardin. 1971.
F.G. Amapolas y espigas. Collage. Cuaderno del jardín abierto. Primavera de 2026.

lunes, 4 de mayo de 2026

Contra la doctrina

Huang Yong Ping. ¿Todavía tenemos que construir una gran catedral? 1991. Fotos de F.G. en la Fondation Cartier, de París. 01.2026.

Esta instalación consta de una mesa y taburetes cubiertos con los restos de libros y otros impresos que, tras su paso por una lavadora, se han convertido en montones de pasta de papel. Una fotografía en la pared muestra a Joseph Beuys, Anselm Kiefer, Jannis Kounellis y Enzo Cucchi reunidos durante una conferencia celebrada en la Kunsthalle de Basilea en 1985, donde se pretendía debatir los desafíos de la creación artística en Europa a finales del siglo XX y de la que surgieron propuestas tan luminosas como la de Kounellis para construir una "nueva catedral" como posición unificada desde la cual ver el arte.
Huang Yong Ping reinterpreta en su obra la intención de la conferencia y su resultado: los textos de los participantes, reducidos a un material informe, se colocan sobre la mesa y sobre los taburetes que ocuparon sus autores. Los argumentos se han convertido en una masa indistinta, confusa, ininteligible.

Inspirándose y contradiciendo a Ludwig Wittgenstein, que proponía "lavar expresiones", Huang Yong Ping opta por "ensuciar la cultura", y hace la colada con los libros, manifiestos y periódicos de los artistas más influyentes de la época, continuando con esta acción/instalación un proceso que había empezado en la década de 1980, cuando se fundó el grupo de inspiración neodadaísta Xiamen Dada, muy crítico con el arte oficial chino, todavía colgado del "realismo socialista". 
En la China posterior a la iconoclasta Revolución Cultural, y en una época marcada por la "fiebre de la lectura" y la reintroducción de los textos occidentales, Huang Yong Ping encarna una generación en busca de libertad artística. Con su acción niega el valor referencial de los escritos canónicos occidentales del siglo XX y cuestiona su influencia y su autoridad simbólica.
Parece que nuestro hombre no es partidario ni de catedrales ni de palacios del pueblo, ni de santones ni de comisarios políticos. 
Ni catecismos ni libros rojos