viernes, 10 de julio de 2026

Caza

Julianna Margulies como Alicia Florrick en The Good Wife. 2009.

A la política, en cualquier época y lugar, siempre le ha faltado finezza, pero ahora todo lo anega un encarnizamiento canalla. Y en medio de ese paisaje mierdento mandan y chapotean a sus anchas dipsómanos bocazas, necios descerebrados, muñidores en la sombra, narcisos sin escrúpulos y prevaricadores.
La situación queda ilustrada y resumida a la perfección en un diálogo entre abogados que sucede en la serie The Good Wife (La buena esposa, traducida en Hispanoamérica como La esposa ejemplar)
"¡Que comience el complot! Sabe, había cierta honestidad en el hecho de que los Borgias asesinaran a sus enemigos. Nosotros nos conformamos con dañar su imagen."
Peinado a la fuga por la Plaza de Castilla, en Madrid. Foto: Mariscal (EFE)

jueves, 9 de julio de 2026

A mano hasta el final

Miguel Trillo. Madrid, circa 1980-90.

(...) "Cuando te escribo y estás conmigo aunque tú no lo sepas, no fantaseo. Sé que si no estuvieras yo no habría empezado a llenar este cuaderno que, en cierto modo, se parece a salir de noche para atravesar un descampado enorme y caminos. Por eso te escribo aquí en vez de hacerlo en el ordenador. Mira, si te escribo con un ordenador, ¿cómo sabré cuándo he acabado? Jo, los que hicieron los ordenadores no se dieron cuenta de esto, es alucinante. Venga a hacer programas, a inventar iconitos y fondos de escritorio. Y un programa y otro y cuatrocientos mil. Pero resulta que no pensaron en los que íbamos a agobiarnos si nos decían que podíamos escribir sin final.
Miguel Trillo. Madrid, circa 1980-90.
Lo peor es que nadie se agobia. Escriben y escriben. Yo no puedo. Das a abrir documento y no sabes si tienes diez folios o diez millones. Sabes que siempre hay otro más y así hasta el infinito. Yo voy a escribirte este cuaderno que se acaba. Es como el tiempo. Los minutos se van para siempre. Cuando lleno una página, paso a otra. Si no me gusta, la tacho y la arranco. Pero no hago como que no ha pasado nada: seleccionar, suprimir, y ahí está la página blanca otra vez. Que no, que no es así. Se empiezan las cosas y se acaban. No vale todo. No siempre se puede volver a empezar. No todo lo que se rompe puede arreglarse. Y a veces cuando arreglas algo rompes otra cosa sin querer. Te la juegas y apuestas por alguien, y si te falla no cambias la apuesta a mitad de la partida. Te hundes con él. Llegas hasta el fondo." (...)

Belén Gopegui. Deseo de ser punk. Anagrama, 2009.

       Iggy Pop. Gimme danger. 2017.

miércoles, 8 de julio de 2026

El vértigo

Miquel Barceló pintando la cúpula del Mercat de les Flors de Barcelona en 1986. Foto de Jean Marie del Moral.

"Me gusta rodearme de objetos que puedan servirme de modelos. Un cuchillo, una piedra, una caja de cerillas, un juguete, una monda de naranja. El Gran elefante erguido era monumental, medía ocho metros y pesaba cinco toneladas; es de bronce, está en posición vertical, en equilibrio sobre la trompa, con la cola al aire. Representa el equilibrio de un artista en momentos difíciles. Es un autorretrato, entre otros."

Miquel Barceló. De la vida mía. Traducción del francés de Nicole D´Amonville Alegría. Galaxia Gutenberg, 2024.
Miquel Barceló. Gran elefante erguido. 2009. Instalado en Barcelona en 2010 junto a la fábrica Casaramona, obra de Josep Puig i Cadafalch.