martes, 2 de junio de 2026

El restaurador como arqueólogo

F.G. Fragmento de pintura mural en un salón del Palazzo Grimani, Venecia, 05.2026.
"El Restaurador. Cruce de actor y arqueólogo. Tiene que representar el papel del pintor cuyo cuadro restaura. Al ir quitando capa tras capa cautelosamente y cuidando muy bien de no cambiar nada, al fin llega al cuadro de aquel cuyo papel está representando. 
F.G. Fragmento mural del gran salón del Museo Fortuny. Venecia. 05.2026.
Su respeto se entrevera con sus esperanzas. Pero además no está pasivo: tiene mucho en su mano. Cuanto más reconstruya lo que apenas es reconocible, tanto mayor será su éxito como arqueólogo. 
F.G. Pintura mural del Palazzo Manfrin en el Cannaregio veneciano. 05.2026.
Esta dimensión humilde de su ser puede, de repente, cambiar y tomar el signo contrario cuando da rienda suelta a su arbitrio y presenta según sus conjeturas aquello que en realidad ya no se puede completar. 
F.G. Muro del taller del orto giardino de los Capuchinos, tras la iglesia del Redentor. Venecia, 05.2926.
Puede que, al final, confíe tanto en sí mismo que llegue a inventar cuadros enteros, pero en esto jamás dejará de estar representando un papel que ha aceptado, como la inmensa mayoría de actores que no son dramaturgos. 
F.G. Pintura mural del Palazzo Manfrin en el Cannaregio veneciano. 05.2026.
Las metamorfosis del restaurador están prescritas; la Historia del Arte contiene la lista completa de sus personajes; él no añade ninguno nuevo. Acepta incluso su jerarquía: en los grandes nombres es donde invierte mayor respeto." (Apunte de 1948)

Elías Canetti. La provincia del hombre. (Carnet de notas 1942-1972). Versión de Eustaquio Barjau. Taurus Ediciones. Madrid, 1982.
F.G. Fragmento de pintura mural en un salón del Palazzo Grimani, Venecia, 05.2026.

lunes, 1 de junio de 2026

El apetito de belleza de los ojos

Jacopo Tintoretto. El pecado original. 1550. Accademia de Venecia. Foto de F.G. 05.2026.
(...) "El ojo es el más autónomo de nuestros órganos. Ello es debido a que los objetos de su atención están inevitablemente situados en el exterior. Salvo en un espejo, el ojo nunca se ve a sí mismo. Es el último en cerrarse cuando el cuerpo se duerme. Permanece abierto cuando el cuerpo es golpeado por la parálisis o la muerte. El ojo sigue registrando la realidad aun cuando no hay razón aparente para hacerlo, y en cualquier circunstancia. 
Encuentro de la Basílica de San Marcos y el Palacio Ducal, en Venecia. Foto de F.G. 05.2026.
La pregunta es: ¿por qué? Y la respuesta es: porque el medio es hostil. La vista es el instrumento de adaptación a un medio que sigue siendo hostil a pesar de todos los esfuerzos por adaptarse a él. La hostilidad del medio aumenta en proporción directa al tiempo que se pase en él, y no me refiero solamente a la vejez. En pocas palabras: el ojo busca seguridad. 
Marina Abramovic. Escalera de cuchillos en la Gallerie dell'Accademia de Venecia. Foto de F.G. 05.2026.
Esto explica la predilección del ojo por el arte en general, y por el arte veneciano en particular. Explica el apetito de belleza del ojo, así como la existencia misma de la belleza. Puesto que la belleza consuela desde el momento en que es segura. No nos amenaza con la muerte, ni nos enferma. Una estatua de Apolo no muerde, ni tampoco el perro de lanas de Carpaccio. 
F.G. Umbráculo en el orto giardino dei frati Cappuccini, tras la iglesia del Redentor. Venecia, 05.2926.
Cuando el ojo no logra encontrar belleza —consuelo—, ordena al cuerpo crearla o, si no le es posible, adaptarse para percibir virtud en la fealdad. En primera instancia, confía en el genio humano; en segunda, se vale de nuestras reservas de humildad. (...)
F.G. Palazzo Manfrin en el Cannaregio veneciano, sede de la fundación de Anish Kapoor.05.2026.
A decir verdad, cuanto más inútil es el dato, más perfecto es el enfoque. La pregunta es por qué, y la respuesta es que la belleza es siempre externa; también, que ésa es la excepción a la regla. Eso —su localización y su singularidad— es lo que determina que el ojo oscile salvajemente o —en términos de humildad militante— vague. 
F.G. Detalle del pavimento de un salón del Palazzo Grimani, Venecia, 05.2026.
Porque la belleza está donde el ojo descansa. El sentido estético es el gemelo del instinto de autopreservación, y es más fiable que la ética. La principal herramienta de la estética, el ojo, es absolutamente autónoma. En su autonomía, sólo es inferior a una lágrima." (...)

Joseph Brodsky. Marca de agua. (Apuntes venecianos). Traducción de Horacio Vázquez Rial. Edhasa, 1993.
F.G. VEN Y MIRA. Instalación en la fachada de la Iglesia de Santa Lucia. Venecia. 05.2026.

viernes, 29 de mayo de 2026

La ciudad como partitura

F.G. Amarres junto al aeropuerto Marco Polo, en Venecia. 05.2026.
(...) "Es la misma agua que ha llevado a los cruzados, a los mercaderes, las reliquias de San Marcos, a los turcos, y toda suerte de navíos, de carga, militares o de placer; 
F.G. Viviendas populares junto al Rio del´Arsenale, en Castello. Venecia. 05.2026.
sobre todo, ha reflejado a cuantos vivieron jamás, por no mencionar a cuantos se quedaron, en esta ciudad, cuantos anduvieron o vagaron por sus calles tal como uno lo hace ahora. 
F.G. La isla de San Giorgio Maggiore vista desde la Riva degli Schiavoni. Venecia. 05.2026.
Es una pequeña maravilla que se vea de un verde lodoso durante el día, y de un negro profundo por la noche, rivalizando con el firmamento. Un milagro que, habiendo pasado por ella el buen camino y el mal camino durante más de un milenio, no tenga agujeros, que aún sea H2O, aunque uno no la beba nunca; que todavía suba. 
F.G. Fondamenta Santa Lucia, en Canareggio. Venecia. 05.2026.
Realmente se parece a las hojas de música, raídas en los bordes, constantemente ejecutadas, que nos llegan en mareas de partituras, en compases de canales con innumerables obbligati de puentes, ventanas con parteluz o supremos encorvados de catedrales de Coducci, por no mencionar los cuellos de violín de las góndolas. 
F.G. Cerca de San Silvestro, en el Gran Canal. Venecia. 05.2026.
En verdad, la ciudad toda, especialmente de noche, semeja una gigantesca orquesta, con los atriles a media luz de los palazzi, con un turbulento coro de olas, con el falsetto de una estrella en el cielo de invierno. La música es, por supuesto, más grande que la banda, y ninguna mano puede volver la página." (...)

Joseph Brodsky. Marca de agua. (Apuntes venecianos). Traducción de Horacio Vázquez Rial. Edhasa, 1993.
F.G. Escalera en la Fondamenta Venier dai Leoni. Venecia. 05.2026.