miércoles, 3 de junio de 2026

En la herrería

F.G. La herrería del Pájaro en Lomos de Orios. 05.2026.

"Todo lo que conozco es una puerta que da a la oscuridad.
Fuera, viejos ejes y oxidadas argollas de hierro;
dentro, el conciso tañido del martillo sobre el yunque,
el impredecible abanico de chispas o el silbido
cuando una nueva herradura se endurece en el agua.

El yunque debe estar más o menos en el centro,
astado como un unicornio, cuadrado en un extremo,
fijado allí de forma permanente: un altar
donde el hombre se emplea en forma y música.



A veces, con un mandil de cuero, pelos en la nariz,
se asoma apoyándose en la jamba, recuerda un estrépito
de cascos donde el tráfico destella ahora en hileras;
luego gruñe y vuelve dentro, con un portazo y un chasquido,
a batir el hierro de verdad, a manejar los fuelles."

Seamus Heaney. La fragua. Versión de Andrés Catalán. Recogido en 100 poemas. Alba Editorial, 2019.

martes, 2 de junio de 2026

El restaurador como arqueólogo

F.G. Fragmento de pintura mural en un salón del Palazzo Grimani, Venecia, 05.2026.
"El Restaurador. Cruce de actor y arqueólogo. Tiene que representar el papel del pintor cuyo cuadro restaura. Al ir quitando capa tras capa cautelosamente y cuidando muy bien de no cambiar nada, al fin llega al cuadro de aquel cuyo papel está representando. 
F.G. Fragmento mural del gran salón del Museo Fortuny. Venecia. 05.2026.
Su respeto se entrevera con sus esperanzas. Pero además no está pasivo: tiene mucho en su mano. Cuanto más reconstruya lo que apenas es reconocible, tanto mayor será su éxito como arqueólogo. 
F.G. Pintura mural del Palazzo Manfrin en el Cannaregio veneciano. 05.2026.
Esta dimensión humilde de su ser puede, de repente, cambiar y tomar el signo contrario cuando da rienda suelta a su arbitrio y presenta según sus conjeturas aquello que en realidad ya no se puede completar. 
F.G. Muro del taller del orto giardino de los Capuchinos, tras la iglesia del Redentor. Venecia, 05.2926.
Puede que, al final, confíe tanto en sí mismo que llegue a inventar cuadros enteros, pero en esto jamás dejará de estar representando un papel que ha aceptado, como la inmensa mayoría de actores que no son dramaturgos. 
F.G. Pintura mural del Palazzo Manfrin en el Cannaregio veneciano. 05.2026.
Las metamorfosis del restaurador están prescritas; la Historia del Arte contiene la lista completa de sus personajes; él no añade ninguno nuevo. Acepta incluso su jerarquía: en los grandes nombres es donde invierte mayor respeto." (Apunte de 1948)

Elías Canetti. La provincia del hombre. (Carnet de notas 1942-1972). Versión de Eustaquio Barjau. Taurus Ediciones. Madrid, 1982.
F.G. Fragmento de pintura mural en un salón del Palazzo Grimani, Venecia, 05.2026.

lunes, 1 de junio de 2026

El apetito de belleza de los ojos

Jacopo Tintoretto. El pecado original. 1550. Accademia de Venecia. Foto de F.G. 05.2026.
(...) "El ojo es el más autónomo de nuestros órganos. Ello es debido a que los objetos de su atención están inevitablemente situados en el exterior. Salvo en un espejo, el ojo nunca se ve a sí mismo. Es el último en cerrarse cuando el cuerpo se duerme. Permanece abierto cuando el cuerpo es golpeado por la parálisis o la muerte. El ojo sigue registrando la realidad aun cuando no hay razón aparente para hacerlo, y en cualquier circunstancia. 
Encuentro de la Basílica de San Marcos y el Palacio Ducal, en Venecia. Foto de F.G. 05.2026.
La pregunta es: ¿por qué? Y la respuesta es: porque el medio es hostil. La vista es el instrumento de adaptación a un medio que sigue siendo hostil a pesar de todos los esfuerzos por adaptarse a él. La hostilidad del medio aumenta en proporción directa al tiempo que se pase en él, y no me refiero solamente a la vejez. En pocas palabras: el ojo busca seguridad. 
Marina Abramovic. Escalera de cuchillos en la Gallerie dell'Accademia de Venecia. Foto de F.G. 05.2026.
Esto explica la predilección del ojo por el arte en general, y por el arte veneciano en particular. Explica el apetito de belleza del ojo, así como la existencia misma de la belleza. Puesto que la belleza consuela desde el momento en que es segura. No nos amenaza con la muerte, ni nos enferma. Una estatua de Apolo no muerde, ni tampoco el perro de lanas de Carpaccio. 
F.G. Umbráculo en el orto giardino dei frati Cappuccini, tras la iglesia del Redentor. Venecia, 05.2926.
Cuando el ojo no logra encontrar belleza —consuelo—, ordena al cuerpo crearla o, si no le es posible, adaptarse para percibir virtud en la fealdad. En primera instancia, confía en el genio humano; en segunda, se vale de nuestras reservas de humildad. (...)
F.G. Palazzo Manfrin en el Cannaregio veneciano, sede de la fundación de Anish Kapoor.05.2026.
A decir verdad, cuanto más inútil es el dato, más perfecto es el enfoque. La pregunta es por qué, y la respuesta es que la belleza es siempre externa; también, que ésa es la excepción a la regla. Eso —su localización y su singularidad— es lo que determina que el ojo oscile salvajemente o —en términos de humildad militante— vague. 
F.G. Detalle del pavimento de un salón del Palazzo Grimani, Venecia, 05.2026.
Porque la belleza está donde el ojo descansa. El sentido estético es el gemelo del instinto de autopreservación, y es más fiable que la ética. La principal herramienta de la estética, el ojo, es absolutamente autónoma. En su autonomía, sólo es inferior a una lágrima." (...)

Joseph Brodsky. Marca de agua. (Apuntes venecianos). Traducción de Horacio Vázquez Rial. Edhasa, 1993.
F.G. VEN Y MIRA. Instalación en la fachada de la Iglesia de Santa Lucia. Venecia. 05.2026.