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F.G. Escuadra rampante. Ensamblaje de herramienta y tumor de almendro. 2025.
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Se ponga como se ponga, el muérdago es una planta parásita que crece aprovechándose de varios tipos de árboles, de los que toma el agua, los minerales y el alimento en general. Se muestra lozano y brillante, con la atractiva belleza silvestre e improductiva de un ordenado ovillo luminoso, hasta que mata a quien le da de comer, como pasa con cierta frecuencia en los diferentes reinos de la naturaleza.
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F.G. Escuadra goyesca. Ensamblaje de herramienta y tumor de almendro. 2025.
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Tras morir el parasitado muere el parásito, y queda en el exterior del árbol, firmemente adherido a su corteza, un bulto amorfo que paulatinamente va endureciéndose y virando hacia el color negro.
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| F.G. Escuadra de Angelito. Ensamblaje de herramienta y tumor de almendro. 2025. |
A esas malformaciones se les llama en la cultura popular, muy significativamente, tumores, y son muy valoradas por los ebanistas y torneros de la madera para sus trabajos creativos, por su expresiva apariencia caótica y desestructurada, que tiene muy poco que ver con la habitual de la madera de los árboles.
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| F.G. Tres escuadras. 2025. |
Recurrí a ellos cuando llegaron a mis manos tres preciosas escuadras de hierro, muy distintas y bastante antiguas, de las que se usaban en trabajos mecánicos para establecer ángulos rectos y en carpintería para asegurar el ensamblaje de maderas.
Para la selección de los tumores de almendro conté con el inagotable archivo maderero de mi amigo Jesús Abad "Monta", que me ayudó a plasmar con su oficio y la maquinaria adecuada lo que yo tenía en la cabeza, dando cabida, como es natural, a lo sorprendente y azaroso.
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| F.G. Las nubes de oro. Instalación en las trojes de la Casa Bernáldez, en Viniegra. 2019. |
Hace tiempo que trabajé con muérdago en obras de características muy distintas, mostrando entonces su lado más amable y sugerente. La "rama dorada" está ligada en algunas mitologías a los cielos que se encuentran con la tierra en un estrecho abrazo arbóreo, y se considera símbolo vivo del sol y de sus hijos el rayo y el fuego. Con su traslúcido fruto invernal anuncia el renacimiento de la luz y el paulatino crecimiento de los días. También su esférica figura es considerada como propiciadora de la fertilidad (y de la prosperidad en general), y como báculo es, al parecer, eficaz compañero en viajes iniciáticos a los diversos infiernos de cada cual, con resurrección y regreso asegurados.  |
| F.G. Madeja de muérdago. 2019. |
Pero, como hemos visto más arriba, semejante tesoro es considerado por muchos, con motivo suficiente y sin andarse por las ramas de bellezas reales y valores simbólicos, una abominable plaga. |
| F.G. Rocío. Ensamblaje de muérdago y cristal. 2019. |
Una vida, y especialmente la de especies tan extrañas como el muérdago, da de sí para mucho.
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| F.G. En el taller de Monta, en Arnedo. 11.2025. |
(Los puedes ver en la Casa de los periodistas, de Logroño, hasta el 23 de diciembre de 2025, dentro de mi exposición breves bellezas muertas)