Mostrando entradas con la etiqueta David Hockney. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta David Hockney. Mostrar todas las entradas

lunes, 15 de junio de 2026

Buen viaje

David Hockney delante de su cuadro Árboles más grandes cerca del agua en la Royal Academy de Londres. 25.05.2007.  

El genial David Hockney se ha zambullido para siempre, dejando tras de sí una asombrosa estela de luminoso talento.
Adios. 

viernes, 14 de enero de 2022

Con el agua al cuello

Spielberg en Lobete. Dibujo encontrado. 01.2022. Foto de F.G.
No todo el mundo se siente de la misma manera en la piscina, y cada uno cuenta según le va.

David Hockney en Lobete. Dibujo encontrado. 01.2022. Foto de F.G.


 

martes, 18 de mayo de 2021

El que calla, otorga


Seguramente sin pretenderlo, esta fotografía de Jean-Pierre Gonçalves de Lima que retrata a David Hockney y a su perra Ruby viendo el trabajo de un día cualquiera en el estudio de Normandía donde han pasado la pandemia (y donde, en sus propias palabras, el maestro ha enseñado a los franceses a pintar la naturaleza) podría pasar por un homenaje a la famosa performance de 1965 en la que el chamán Joseph Beuys enseñó los cuadros de una exposición a una liebre muerta.

Y es que en la procelosa (y falsamente solitaria) exploración del camino oscuro de la creación artística siempre vienen bien relaciones privilegiadas con seres discretos, intuitivos y de racionalidad por encima de los serviles condicionamientos de lo que se lleva.

miércoles, 6 de mayo de 2020

El tiempo y su valor

David Hockney retratado por Lucien Freud en 2002. 
El tiempo es una magnitud viscosa, elástica, incierta, con la que no se deben echar cuentas por ser difícilmente mensurable. Casi tanto como el mérito artístico. David Hockney calculó que había posado para un retrato que le hizo el pintor Lucien Freud "más de cien horas durante un periodo de cuatro meses"; como retribución compensatoria, Freud le concedió al pintor Hockney posar para él dos tardes. Un trueque en especie, premonetario, bastante frecuente entre artistas.
David Hockney en el estudio de Lucien Freud durante la elaboración de su retrato.
¿Fue mucho? ¿Poco? ¿Demasiado? Lo provechoso del tiempo invertido depende más del gusto y del cumplimento de las expectativas de cada cual que de lo meramente "artístico", difícilmente evaluable, porque también en esto, o especialmente en esto, "lo que para unos es trapo para otros es bandera".
Lucien Freud retratado por David Hockney. 2003.
Seguro que en esta aparentemente desigual permuta ambos quedaron satisfechos por su papel en el trato y por la contrapartida (en la que verían algunas de las inconfesables carencias e incapacidades del admirado antagonista) aunque es probable que nunca lo reconocieran.
Acuarela preparatoria de David Hockney  para su retrato de Lucian Freud,
acompañado de su asistente David Dawson. 2003.

jueves, 25 de junio de 2015

Cuaderno de tareas para vacaciones de verano

David Hockney. Piscina. 1966.

“Clasicismo. Sólo hay originalidad verdadera cuando se está dentro de una tradición Todo lo que no es Tradición, es plagio.”

“Nada hay tan moderno como lo que no debe cambiarse.”

“La excepción arquetípica se llama genio. La excepción solitaria se llama monstruo. El gusto es el genio socializado.”

David Hockney. Bañista. 1966.

“Haz el bien, como quien canta naturalmente cuando anda solitario a través de un bosque”

“¡Bienaventurada la tarea en que se puede cantar!”

“´Más valen canciones que razones´, dice nuestro adagio. Dichosa, empero, la humanidad el día en que entre (yo espero que ha de entrar) en situación de espíritu tal, que las canciones sean todas razonables, y todas las razones, cancioneras.”


David Hockney. Piscina con dos figuras. 1967.


“Todo el honor, toda la libertad, para quien crea. Toda restricción, toda humillación, para quien especula.”

“No seguir la opinión. Precederla. Fabricarla.”

“Entre dos explicaciones elige la más clara. Entre dos formas, la más elemental. Entre dos palabras, la más fuerte.”

“A pie, a pie conviene ir. En todo. En los paseos, en los oficios, en el amor, en el estudio. En el estudio sobre todo. Único modo de evitar que el saber, con envanecer, desvanezca.”


David Hockney. Piscina. 1980.

“¿Conciencia tranquila? No te fíes de agua que no corra.”

“Todos los perfumes evaporados tienen un nombre: Melancolía.”

“Todo pasa. Pasan pompas y vanidades. Pasa la nombradía como la oscuridad. Nada quedará en fin de cuentas. De lo que hoy es la dulzura o el dolor de tus horas, su fatiga o su  satisfacción, una sola cosa te será contada y es tu obra bien hecha”.
David Hockney. Gregory en la piscina.

Este florilegio de aforismos es obra de Eugenio d´Ors, uno de los principales cultivadores de tal género en España, y proceden del libro 100 aforismos ilustrados, cuidado por Carlos d´Ors para la editorial Casariego, de Madrid (2005).
Materia abundante y de categoría para ocupar la mente e ir preparándose para el otoño, que llega enseguida y parece que vendrá intenso y cargadito de emociones.
David Hockney. Una gran zambullida. 1967.
El que avisa no es traidor.