viernes, 12 de junio de 2026

La rabiosa actualidad

F.G. Ejemplares de la revista LIFE que recogen dos fotografías de Robert Capa (Miliciano abatido en Cerro Muriano, en septiembre de1936, y Desembarco norteamericano en las playas de Normandía, en junio de 1944). Fotografiados en la exposición de la agencia Magnum "Robert Capa Icons", en el Círculo de Bellas Artes de Madrid. 10.2025.

Y mientras continúan las guerras, tratadas por quienes informan sobre ellas poco más que como puro entretenimiento espectacular de actualidad, los negocios crecen, el consumo se dispara y las malas conciencias se distraen mirando para otra parte mientras planean la próxima escapada de vacaciones y la continua diversión, plagada de nuevas "experiencias" imprescindibles.

jueves, 11 de junio de 2026

Cuatro nuevas vistas del jardín abierto

F.G. La pájara acróbata. Collage de pluma e imagen encontradas.
Cuaderno del jardín abierto. Primavera de 2026.

F.G. La consagración de la primavera. Collage de flor y papeles encontrados.
Cuaderno del jardín abierto. Primavera de 2026.

F.G. Entre las ramas. Collage de imágenes encontradas. 
Cuaderno del jardín abierto. Primavera de 2026.

F.G. Hibisco de noche. Collage de flor e imagen encontradas. 
Cuaderno del jardín abierto. Primavera de 2026.

Pulsando en este enlace puedes ver otras vistas recogidas en el Cuaderno del jardín abierto.

miércoles, 10 de junio de 2026

La cabra tira al monte

F.G. Pastoral. Collage (en marcha) de imágenes encontradas. 06.2026.

Inmediatamente después de las ovaciones unánimes cada cual volvió a las andadas por donde solía. A lo suyo.

martes, 9 de junio de 2026

Juntos vivir y cantar, gracias no dar

Rafael Sánchez Ferlosio fotografiado por Uly Martín.
(...) "El poema La gracia nevando llegó a manos de Rafael Sánchez Ferlosio como una felicitación navideña, una práctica común entre los intelectuales de la época, que utilizaban estas ocasiones para compartir textos experimentales o reflexiones personales. 
Agustín García Calvo. Foto de Jesús Uriarte.
Agustín García Calvo, conocido por su radicalismo tanto político como lingüístico, había creado un texto que combinaba la tradición de los villancicos populares con una profunda reflexión existencial. 
Chicho Sánchez Ferlosio. Portada de Borja Bonafuente para el disco Yo no vivo por vivir. Madmua, 2019.
Cuando Chicho Sánchez Ferlosio descubrió el poema en casa de su hermano se produjo uno de esos encuentros fortuitos que definen las trayectorias artísticas. Chicho poseía una capacidad excepcional para detectar el potencial musical en textos aparentemente no cantables, una habilidad que ya había demostrado con otras composiciones. Mi tío percibió inmediatamente varios elementos que convertían el poema de García Calvo en material musical prometedor. 
El texto presenta una estructura repetitiva con estribillo («Don din din dan ya») que funciona como un ostinato musical. Esta repetición crea un efecto hipnótico que Chicho supo explotar musicalmente, convirtiendo la letanía textual en una melodía circular y obsesiva. 
La canción en 1968.
García Calvo había construido el poema con abundantes aliteraciones y juegos fonéticos («la gracia nevando», «la grana granada», «muriendo muriendo») que generan un ritmo interno natural. Estas repeticiones sonoras facilitaban enormemente el trabajo de musicalización. El contraste entre la aparente festividad del estribillo y el contenido existencial profundo del poema creaba una tensión dramática que Chicho identificó como terreno fértil para la composición musical. 
La canción en 1982.
La adaptación musical que realizó implicó varias decisiones creativas fundamentales. A diferencia de muchas adaptaciones musicales que modifican o simplifican los textos poéticos, Chicho mantuvo la integridad del poema de García Calvo. Esta fidelidad era tanto un homenaje al autor como una demostración de confianza en que la música podría hacer accesible un texto complejo sin traicionarlo. La melodía que compuso Chicho funcionó como una interpretación musical del contenido emocional del poema. Donde García Calvo había plasmado desolación filosófica, Chicho añadió una dimensión de nostalgia y melancolía que hacía el mensaje más humano y cercano. 
Amancio Prada, Chicho Sánchez Ferlosio y Agustín García Clavo en 1979 en el Colegio Universitario de Zamora, fotografiados por Pablo Sorozabal.
El poema de García Calvo presenta varias capas de significado que Chicho supo preservar y amplificar musicalmente. Mi tío adoptó una estructura cíclica que reflejaba musicalmente la naturaleza repetitiva y obsesiva del texto, creando una sensación de inevitabilidad que reforzaba el mensaje pesimista del poema. 
La repetición de preguntas sin respuesta («Dónde, dónde, dónde fue») y la conclusión recurrente «¿qué más da?» expresan una visión profundamente escéptica sobre la posibilidad de encontrar sentido en la existencia. 
La imagen repetida de espacios «sin fe» (la ciudad, el mar, la paz) sugiere un mundo posreligioso donde los antiguos sistemas de creencias han perdido su capacidad de proporcionar significado. 
La canción en 1982 cantada por Amancio Prada.
La conclusión devastadora «Todo lo que esperes jamás lo verás» representa quizás el núcleo más pesimista del poema, una negación absoluta de cualquier posibilidad de cumplimiento de los deseos humanos. 
Las metáforas del texto («la muerte muriendo», «la vida nacida») presentan un mundo en constante transformación pero sin progreso real, donde los ciclos de vida y muerte se repiten sin propósito aparente. 
Rafael Sánchez Ferlosio (derecha), en 1977, en Coria con su hermano Chicho (izquierda) y el escritor Julio Martín Casas, compañero de estudios de Chicho en Salamanca. Foto de Álvaro García.
La figura de Rafael Sánchez Ferlosio como mediador involuntario entre García Calvo y Chicho ilustra el funcionamiento de las redes intelectuales en la España de los años sesenta. Su papel fue crucial no solo por preservar físicamente el texto, sino por crear el espacio donde pudo producirse el encuentro." (...)

Máximo Pradera. Memorias de un nieto confuso. Editorial Navona, 2026.
Rafael Sánchez Ferlosio, a la derecha, con Agustín García Calvo, en una fotografía colocada sobre un cuadro en la casa donde murió en 2019.

lunes, 8 de junio de 2026

Los aventajos

F.G. Atajo en el rodeo entre Clavijo y La Unión. 05.2026.
"Tienen mala fama los atajos, como si fuesen una pequeña trampa, un ardid a lo Ulises. No le gustan a casi nadie, por lo menos a los que sermonean: curas, banqueros, patrones, moralistas, directores de tesis.
Consideran que no hay camino verdadero si no es largo y si no está lleno de abrojos (y si es por un valle de lágrimas, mejor que mejor).
F.G. Señal (entre admonitoria y apocalíptica) en el sendero ribereño del Ebro a su paso por Logroño. 01.2026.
Pero lo cierto es que no sólo se llega antes, sino que se disfruta aún más de un trayecto por lo general virgen que requiere nuestra atención, al contrario que la senda trillada, que a fuerza de recorrerla se ha ido borrando de nuestra mirada. De ese modo, en el atajo caminamos nosotros doblemente, en el espacio y hacia adentro, con los ojos bien abiertos; en el camino tradicional, por el contrario, es la costumbre la que nos lleva, y la costumbre es ciega. En el atajo somos linces; en el camino trillado, bueyes.
F.G. El aventajo. Collage de imagen y cordel encontrados. Cuaderno del jardín abierto. Primavera de 2026.
Ítem más: mientras que el camino es el que es, único, los atajos pueden llegar a ser infinitos."

Andrés Trapiello. De todo tiene. (Entrega número 25 de su Salón de pasos perdidos). Ediciones del arrabal, 2026.
F.G. Aventajo en la ribera del Iregua, cerca de Alberite. 06.2026.
En La Rioja, y concretamente en Santa Lucía de Ocón, donde la extraordinaria dibujante Rosa Castellot lo ha captado y lo usa , hay una hermosa palabra que evidencia la salud del idioma y la económica sagacidad del habla popular: se trata de aventajo, cuyo evidente significado no enunciaré porque salta a la vista, ya que aúna y comprime las ventajas de un buen atajo digno de tal nombre, y su valoración favorable frente a cualquier otra alternativa de mayor ringorrango. Otro hermoso fruto del genio del idioma.
F.G. Aventajo cerca de Villamediana de Iregua. 06.2026.

viernes, 5 de junio de 2026

De lo mutable

F.G. Junto a San Giorgio dei Greci, en Venecia. 05.2026.

"Vivir en una ciudad hasta que a uno le sea extraña."

Elías CanettiLa provincia del hombre. (Carnet de notas 1942-1972). Versión de Eustaquio Barjau. Taurus Ediciones. Madrid, 1982.

F.G. "Atención: venecianos en riesgo de extinción". 
Estarcido en el Parco Savorgnan, en el Cannaregio de Venecia. 05.2026.

jueves, 4 de junio de 2026

Romper el hechizo

F.G. Fragmento de una lápida en el pavimento del claustro de San Francesco de la Vigna, en Venecia. 05.2026.
"En una ciudad realmente hermosa a la larga no se puede vivir: le quita a uno todas las nostalgias." 

Elías Canetti. La provincia del hombre. (Carnet de notas 1942-1972). Versión de Eustaquio Barjau. Taurus Ediciones. Madrid, 1982.
F.G. Decollage fotografiado en la Fondamenta Martinego de le Palle, en Venecia. 05.2026. 

miércoles, 3 de junio de 2026

En la herrería

F.G. La herrería del Pájaro en Lomos de Orios. 05.2026.

"Todo lo que conozco es una puerta que da a la oscuridad.
Fuera, viejos ejes y oxidadas argollas de hierro;
dentro, el conciso tañido del martillo sobre el yunque,
el impredecible abanico de chispas o el silbido
cuando una nueva herradura se endurece en el agua.

El yunque debe estar más o menos en el centro,
astado como un unicornio, cuadrado en un extremo,
fijado allí de forma permanente: un altar
donde el hombre se emplea en forma y música.



A veces, con un mandil de cuero, pelos en la nariz,
se asoma apoyándose en la jamba, recuerda un estrépito
de cascos donde el tráfico destella ahora en hileras;
luego gruñe y vuelve dentro, con un portazo y un chasquido,
a batir el hierro de verdad, a manejar los fuelles."

Seamus Heaney. La fragua. Versión de Andrés Catalán. Recogido en 100 poemas. Alba Editorial, 2019.

martes, 2 de junio de 2026

El restaurador como arqueólogo

F.G. Fragmento de pintura mural en un salón del Palazzo Grimani, Venecia, 05.2026.
"El Restaurador. Cruce de actor y arqueólogo. Tiene que representar el papel del pintor cuyo cuadro restaura. Al ir quitando capa tras capa cautelosamente y cuidando muy bien de no cambiar nada, al fin llega al cuadro de aquel cuyo papel está representando. 
F.G. Fragmento mural del gran salón del Museo Fortuny. Venecia. 05.2026.
Su respeto se entrevera con sus esperanzas. Pero además no está pasivo: tiene mucho en su mano. Cuanto más reconstruya lo que apenas es reconocible, tanto mayor será su éxito como arqueólogo. 
F.G. Pintura mural del Palazzo Manfrin en el Cannaregio veneciano. 05.2026.
Esta dimensión humilde de su ser puede, de repente, cambiar y tomar el signo contrario cuando da rienda suelta a su arbitrio y presenta según sus conjeturas aquello que en realidad ya no se puede completar. 
F.G. Muro del taller del orto giardino de los Capuchinos, tras la iglesia del Redentor. Venecia, 05.2926.
Puede que, al final, confíe tanto en sí mismo que llegue a inventar cuadros enteros, pero en esto jamás dejará de estar representando un papel que ha aceptado, como la inmensa mayoría de actores que no son dramaturgos. 
F.G. Pintura mural del Palazzo Manfrin en el Cannaregio veneciano. 05.2026.
Las metamorfosis del restaurador están prescritas; la Historia del Arte contiene la lista completa de sus personajes; él no añade ninguno nuevo. Acepta incluso su jerarquía: en los grandes nombres es donde invierte mayor respeto." (Apunte de 1948)

Elías Canetti. La provincia del hombre. (Carnet de notas 1942-1972). Versión de Eustaquio Barjau. Taurus Ediciones. Madrid, 1982.
F.G. Fragmento de pintura mural en un salón del Palazzo Grimani, Venecia, 05.2026.

lunes, 1 de junio de 2026

El apetito de belleza de los ojos

Jacopo Tintoretto. El pecado original. 1550. Accademia de Venecia. Foto de F.G. 05.2026.
(...) "El ojo es el más autónomo de nuestros órganos. Ello es debido a que los objetos de su atención están inevitablemente situados en el exterior. Salvo en un espejo, el ojo nunca se ve a sí mismo. Es el último en cerrarse cuando el cuerpo se duerme. Permanece abierto cuando el cuerpo es golpeado por la parálisis o la muerte. El ojo sigue registrando la realidad aun cuando no hay razón aparente para hacerlo, y en cualquier circunstancia. 
Encuentro de la Basílica de San Marcos y el Palacio Ducal, en Venecia. Foto de F.G. 05.2026.
La pregunta es: ¿por qué? Y la respuesta es: porque el medio es hostil. La vista es el instrumento de adaptación a un medio que sigue siendo hostil a pesar de todos los esfuerzos por adaptarse a él. La hostilidad del medio aumenta en proporción directa al tiempo que se pase en él, y no me refiero solamente a la vejez. En pocas palabras: el ojo busca seguridad. 
Marina Abramovic. Escalera de cuchillos en la Gallerie dell'Accademia de Venecia. Foto de F.G. 05.2026.
Esto explica la predilección del ojo por el arte en general, y por el arte veneciano en particular. Explica el apetito de belleza del ojo, así como la existencia misma de la belleza. Puesto que la belleza consuela desde el momento en que es segura. No nos amenaza con la muerte, ni nos enferma. Una estatua de Apolo no muerde, ni tampoco el perro de lanas de Carpaccio. 
F.G. Umbráculo en el orto giardino dei frati Cappuccini, tras la iglesia del Redentor. Venecia, 05.2926.
Cuando el ojo no logra encontrar belleza —consuelo—, ordena al cuerpo crearla o, si no le es posible, adaptarse para percibir virtud en la fealdad. En primera instancia, confía en el genio humano; en segunda, se vale de nuestras reservas de humildad. (...)
F.G. Palazzo Manfrin en el Cannaregio veneciano, sede de la fundación de Anish Kapoor.05.2026.
A decir verdad, cuanto más inútil es el dato, más perfecto es el enfoque. La pregunta es por qué, y la respuesta es que la belleza es siempre externa; también, que ésa es la excepción a la regla. Eso —su localización y su singularidad— es lo que determina que el ojo oscile salvajemente o —en términos de humildad militante— vague. 
F.G. Detalle del pavimento de un salón del Palazzo Grimani, Venecia, 05.2026.
Porque la belleza está donde el ojo descansa. El sentido estético es el gemelo del instinto de autopreservación, y es más fiable que la ética. La principal herramienta de la estética, el ojo, es absolutamente autónoma. En su autonomía, sólo es inferior a una lágrima." (...)

Joseph Brodsky. Marca de agua. (Apuntes venecianos). Traducción de Horacio Vázquez Rial. Edhasa, 1993.
F.G. VEN Y MIRA. Instalación en la fachada de la Iglesia de Santa Lucia. Venecia. 05.2026.

viernes, 29 de mayo de 2026

La ciudad como partitura

F.G. Amarres junto al aeropuerto Marco Polo, en Venecia. 05.2026.
(...) "Es la misma agua que ha llevado a los cruzados, a los mercaderes, las reliquias de San Marcos, a los turcos, y toda suerte de navíos, de carga, militares o de placer; 
F.G. Viviendas populares junto al Rio del´Arsenale, en Castello. Venecia. 05.2026.
sobre todo, ha reflejado a cuantos vivieron jamás, por no mencionar a cuantos se quedaron, en esta ciudad, cuantos anduvieron o vagaron por sus calles tal como uno lo hace ahora. 
F.G. La isla de San Giorgio Maggiore vista desde la Riva degli Schiavoni. Venecia. 05.2026.
Es una pequeña maravilla que se vea de un verde lodoso durante el día, y de un negro profundo por la noche, rivalizando con el firmamento. Un milagro que, habiendo pasado por ella el buen camino y el mal camino durante más de un milenio, no tenga agujeros, que aún sea H2O, aunque uno no la beba nunca; que todavía suba. 
F.G. Fondamenta Santa Lucia, en Canareggio. Venecia. 05.2026.
Realmente se parece a las hojas de música, raídas en los bordes, constantemente ejecutadas, que nos llegan en mareas de partituras, en compases de canales con innumerables obbligati de puentes, ventanas con parteluz o supremos encorvados de catedrales de Coducci, por no mencionar los cuellos de violín de las góndolas. 
F.G. Cerca de San Silvestro, en el Gran Canal. Venecia. 05.2026.
En verdad, la ciudad toda, especialmente de noche, semeja una gigantesca orquesta, con los atriles a media luz de los palazzi, con un turbulento coro de olas, con el falsetto de una estrella en el cielo de invierno. La música es, por supuesto, más grande que la banda, y ninguna mano puede volver la página." (...)

Joseph Brodsky. Marca de agua. (Apuntes venecianos). Traducción de Horacio Vázquez Rial. Edhasa, 1993.
F.G. Escalera en la Fondamenta Venier dai Leoni. Venecia. 05.2026.

jueves, 28 de mayo de 2026

La apremiante exigencia de la luz

F.G. Un infierno dentro del Museo Palazzo Grimani. Venecia. 05.2026.
(...) "Así son los mediodías aquí. Por la mañana, esta luz enfrenta tu ventana y, habiéndote abierto el ojo como una concha, corre ante ti, pasando sus largos rayos —como un escolar con prisa que hace sonar su bastón a lo largo de la verja metálica de un parque o un jardín— a lo largo de arcadas, columnatas, chimeneas de ladrillo, santos y leones. 
F.G. Giardino de la Antica locanda Montin. Venecia. 05.2026.
«¡Pinta! ¡Pinta!», te grita, tomándote equivocadamente por un Canaletto o un Carpaccio o un Guardi, o porque no confía en la capacidad de tu retina para retener lo que te ofrece, por no hablar de la capacidad de tu cerebro para absorberla. Tal vez lo último explique lo primero. Tal vez el arte no sea más que una reacción del organismo contra sus limitaciones retentivas.
F.G. Scuola Dalmata dei SS. Giorgio e Trifone. Venecia. 05.2026.
En cualquier caso, obedeces la orden y coges tu cámara, para complementar tus células cerebrales y tu pupila. Si esta ciudad tuviese alguna vez escasez de dinero, podría acudir directamente a la Kodak en busca de ayuda, o gravar sus productos salvajemente. Igualmente, mientras este lugar exista, mientras la luz de invierno brille sobre ella, las acciones de Kodak son la mejor inversión." (...)

Joseph Brodsky. Marca de agua. (Apuntes venecianos). Traducción de Horacio Vázquez Rial. Edhasa, 1993.
F.G. La Chiesa di Gesuati vista (con interferencias) desde la Giudecca. Venecia. 05.2026.

miércoles, 27 de mayo de 2026

Andar sobre las aguas

F.G. Basamento del muelle de Riva degli Schiavoni, junto al Palacio Ducal de Venecia. 05.2026.
(...) "Hay algo primigenio en los viajes por agua, aun en distancias cortas. Se nos hace saber que no se espera que nos encontremos allí, no tanto por medio de los ojos, las orejas, la nariz, el paladar o las palmas de las manos, como por medio de los pies, que se sienten raros al actuar como órganos sensoriales. 
F.G. Vaporetto en San Samuel, junto al Palazzo Grassi. 05.2026.
El agua altera el principio de horizontalidad, especialmente durante la noche, cuando su superficie parece pavimento. No importa cuan sólido sea su sustituto —la cubierta— bajo los pies, sobre el agua se está algo más alerta que en tierra, se tiene un mayor dominio de las propias facultades. Sobre el agua, por ejemplo, nunca se va distraído como por la calle: las piernas nos mantienen, y mantienen nuestros sentidos, en constante verificación, como si uno fuese una especie de compás. 
F.G. Cerca de Rialto. Venecia. 05.2026.
Bueno, tal vez lo que aguza los sentidos cuando viajamos por agua sea en realidad un eco remoto, indirecto, de los viejos cordados dorsales. De todos modos, la percepción del otro se intensifica sobre el agua, como si un peligro común y compartido la realzara. 
F.G. Paseo y muro perimetral del Arsenal de Venecia, cerca de San Francesco della Vigna. 05.2026.
La pérdida del rumbo es una categoría psicológica, tanto como lo es náutica." (...)

Joseph Brodsky. Marca de agua. (Apuntes venecianos). Traducción de Horacio Vázquez Rial. Edhasa, 1993.
F.G. Poniente en el Gran Canal, junto a Piazzale Roma. 05.2026.