F.G. Ad calendas graecas. Collage de palabras encontradas. Cuaderno de escritura. Primavera de 2025.
"Imperios de mil años los ha habido: el de Platón, el de Aristóteles, el de Confucio."Elías Canetti. La provincia del hombre. (Carnet de notas 1942-1972). Versión de Eustaquio Barjau. Taurus Ediciones. Madrid, 1982.
Anselm Kiefer. Cuatro imágenes de la exposición "Dime, dónde están todas las flores?". Museos Stedelijk y Van Gogh. Ámsterdam. 05.2025. Fotografías de F.G.
"No sirve de nada; uno puede cantarse coros a sí mismo, admirar a caníbales, estar doscientos años bajando por el tronco de un árbol al que antes había trepado; uno puede encerrar al mes como a un loco, en inofensivas cruzadas ir de peregrinación a Palestina con toda una quincallería en el cuerpo, escuchar a Buda, amansar a Mahoma, creer en Cristo, vigilar un capullo, pintar una flor, malograr la aparición de una fruta;
uno puede también ir detrás del sol, así que éste se dobla; enseñar a los perros a maullar, a los gatos a ladrar, devolverle todos los dientes a un centenario, cosechar bosques, regar calvas, castrar vacas, ordeñar bueyes; uno puede hacerlo todo con excesiva facilidad (termina uno tan rápidamente con todo), aprender la lengua del hombre de Neanderthal, cortar los brazos de Shiva, quitar de las cabezas de Brahma los Vedas que están anticuados, vestir los Vedas desnudos; impedir que en los cielos de Dios canten los coros de ángeles, espolear a Lao-Tse; incitar a Confucio a que asesine a su padre, arrebatarle a Sócrates la copa de cicuta; quitarle de la boca la inmortalidad;
uno puede…, pero no sirve de nada, no hay nada que sirva para nada, no hay qué hacer, no hay más pensamiento que éste: ¿cuándo se dejará de asesinar?" (1942)
Elías Canetti. La provincia del hombre. (Carnet de notas 1942-1972).Versión de Eustaquio Barjau. Taurus Ediciones. Madrid, 1982.
(...) "La música es el mejor de los consuelos por el sólo hecho de no crear palabras nuevas. Incluso cuando se les pone música a unas palabras, su magia sobrepasa y borra el peligro que ellas conllevan. Pero cuando es más pura es cuando se toca para sí misma. Uno cree en ella de modo incondicionado, porque la seguridad que infunde es una seguridad de los sentimientos. Su fluencia es más libre que todo lo que parece posible en el ser humano, y en esta libertad está la salvación. Cuanto más poblada esté la tierra y cuanto más domine la máquina en la configuración de la vida del hombre, tanto más imprescindible se va a hacer la música. Vendrá un tiempo en que sólo por ella podrá el hombre escapar a las estrechas mallas de las funciones, y el dejarla como una inmensa reserva de libertad, una reserva libre de toda influencia, será la tarea más importante de la vida espiritual en el futuro. La música es la verdadera historia viviente de la humanidad , una historia de la cual, sin ella, sólo poseemos partes muertas. No es preciso que saquemos de ella nada porque ella siempre está presente entre nosotros y basta con oír ingenuamente. Todo lo que no sea esto es un aprender inútil." (...) Elías Canetti. La provincia del hombre. (Versión de Eustaquio Barjau). Ed. Taurus,1982.
Kiki Smith. Salve, llena de gracia. El Señor está contigo. 2000.
Birds. Jacob van Eyck. Ernesto Schmied (vientos) y Fernando Marconi (percusión) Chronos. Openmusic records. 2011. El perspicaz comentario precedente está incluido en el carnet de notas que Canetti fue escribiendo entre 1942 y 1972 como válvula de escape mientras dedicaba sus mejores esfuerzos y casi todo su tiempo a otras "obras mayores", fundamentalmente Masa y poder . Unos años vividos "en estado de vigilia", en los que trató de "agarrar al siglo XX por el cuello". Seguramente lo consiguió, y de paso le sirvieron para conocerse a sí mismo y al resto de la humanidad. Y entre los frutos humanos, destacada, la música, llena de bondades, utilidad y poderes curativos.
Tim Lukeman. Ahora te voy a contar el secreto que no quieres saber. 2013.