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miércoles, 22 de noviembre de 2023

Cinco hojas del cuaderno de campo

cinco hojas del cuaderno de campo. chapa y pintura (Roberto Pajares Pájaro y Francisco Gestal).
Museo de Jaén. 11.2023. Foto de Carlos Tajuelo.

En la presentación al catálogo de su exposición Cuadernos de campo (1979), titulada quizá demasiado precavidamente Explicación preventiva, el sabio Julio Caro Baroja afirmaba que "el dibujo me ha parecido una herramienta de trabajo indispensable y lo he considerado como elemento fundamental para comprender. Nada de cosa auxiliar complementaria o subsidiaria. No. Fundamental; y creo que ahora, cuando los artistas buscan abstracciones y cuando mucha gente torpe cree que la fotografía cumple todos los requisitos que se necesitan para obtener buenos documentos gráficos, somos los profesionales de distintas ciencias los que tenemos que combatir en defensa de lo que es el Dibujo en general y los buenos dibujos en particular. 

Julio Caro Baroja. Planta de una "pallaza" en Cebreiro. 

Porque un dibujo supone siempre selección, realce de elementos significativos y exclusión de lo que no lo son. Un dibujo supone un acto mental complicado y dirigido a algo; a un objeto en sí. Ante algo que parece lo mismo, un ojo resalta un elemento; otro, otro. (...) Hay tantas realidades como ojos. La Ciencia no es más que la multiplicación consciente de estas realidades; y el Arte lo fue antes que ella."

Fragmento cerámico de 21×18 cm que representa la ciudad de Nippur. 1500 a.n.e.

Dibujantes eran, independiente de cuál fuera su "cuaderno de campo", los agrimensores que representaban los límites de las ciudades y los constructores que fijaban la distribución de las casas mesopotámicas. 
Plano de una casa sumeria. 4000 a.n.e.

Dibujantes eran los escribas que trasladaban a la realidad las ensoñaciones de un faraón
Detalle del relieve de la tableta del rey Narmer. Circa 3000 a.n.e.
y los arqueólogos que levantaban el plano de un yacimiento para que la profanación adquiriera la condición de descubrimiento científico y cultural.
F.J. Presedo Velo. Croquis de la tumba donde se encontró la Dama de Baza. 1971.
En el mundo que vamos construyendo tratando de entender lo que nos mira (la bitácora de la paulatina construcción de nuestro imaginario particular, frágil cuaderno de campo personal y difícilmente transferible) a veces descubrimos objetos que, a pesar de ocupar nuestro entorno cotidiano, hasta entonces nos habían pasado completamente desapercibidos, o, al menos, algunos de sus valores. 
En esta ocasión esos "dibujos encontrados" formaron parte esencial de unas plataformas de hierro sobre las que se soldaron, hace décadas, los pilares de una estructura arquitectónica efímera. Todo desapareció excepto esas cinco hojas con sus marcas, distintas pero sintonizadas, complementarias, seriadas, tan sutiles como rotundas, que dicen y sugieren mucho más que lo que reflejan. Señales azarosas y funcionales, por supuesto,  pero idóneas para provocar en el espectador el "acto mental complicado" que Caro Baroja consideraba imprescindible en un dibujo.
Además de los costurones geométricos acumulados por la soldadura, perviven restos de la pintura verde que los protegió de la intemperie, y la policromía parda del óxido y los líquenes.
La decisión de presentarlos como una serie homogénea, su orden correlativo y el nombre de Cinco hojas del cuaderno de campo llegó pronto, y enseguida optamos por cortar los largos pernos que los enraizaban, dejando un par de centímetros en sus cuatro pies de cada plancha para que las hojas ganaran en levedad y ligereza.
Su ubicación provisional en la colección de escultura ibérica de Cerrillo Blanco, en el Museo de Jaén, fue lo mejor que les ha podido pasar. Han establecido una relación digamos que afectuosa, como la que reina entre las gentes que no hablan el mismo idioma pero que hacen todo lo posible por entenderse. Y, al final, lo logran.

cinco hojas del cuaderno de campo. chapa y pintura (Roberto Pajares Pájaro y Francisco Gestal).
Museo de Jaén. 11.2023. Foto de Carlos Tajuelo.

martes, 3 de octubre de 2023

Lo extraordinario de lo común

F.G. Escaparate de Castroviejo Librero. Logroño. 10.2023.
Ya van, con esta, treinta y nueve entregas de mi exposición a la altura de los ojos y a pie de calle, imaginada para la vitrina de acceso a Castroviejo Librero, en los portales de la Plaza del Mercado, en Logroño. Y vuelven para ella los collages, género materialmente pobre entre los pobres pero tan expresivo y hermoso como el que más, dentro de su buscada humildad.
F.G. Collage ferroviario. Ensamblaje de objetos encontrados. 2021.
Decía Charles Simic hablando de Joseph Cornell que "Sale de su casa en Utopia Parkway sin saber qué busca ni qué encontrará. Hoy, podría tratarse de algo tan común e interesante como un viejo dedal. Tal vez pasen años antes de que encuentre compañía. Mientras, Cornell camina y busca. La ciudad tiene un número infinito de objetos interesantes en un número infinito de lugares inusitados."
Y si esto pasaba en Nueva York hace más o menos setenta años qué no pasará por estas tierras de promisión en estos tiempos de maravilla, donde bullen los prodigios y hasta los perros son atados con promesas asombrosas. Solo es imprescindible salirse de lo trillado y de los lugares comunes, lo que no es tan fácil.

F.G. Collage de la lona perforada. Ensamblaje de objetos encontrados. 2021.
Estos dos collages ensamblan materiales textiles, plásticos y papeles, llantas y tipografía, líquenes, colores, texturas y tiempo, y proceden de saludables paseos por el campo, las librerías y tendidos ferroviarios hace tiempo abandonados. Los estabilicé sobre estupendos cartones que me facilitó un impresor amigo, cortados en piezas de 31,5 x 31,5 cm, que, como sabes, es el tamaño de las fundas de los discos que ahora llaman "vinilos" y que siempre han sido entre sus disfrutadores originales los entrañables "elepés", objetos de deseo que ayudaron a construir no solo nuestro gusto musical y poético, sino buena parte de nuestro más íntimo imaginario gráfico.
Llevé a la librería, siempre optimista, un tercer collage que no me cupo, pero creo que complementa bien a los otros y te lo quiero mostrar aquí por el mismo precio.
F.G. Collage grecolatino. Papeles encontrados. 2022.
Parte del encanto impagable de esta larga exposición que se extiende desde el lejano marzo del 2020 es la complicada elección de libros que acompañarán durante un mes a la obra expuesta, guiada por criterios de sintonía complementaria o contraste sorprendente, porque Castroviejo dispone de unos fondos ingentes donde lo que pide el cuerpo es, más que seleccionar, perderse en el calmo cabotaje. Los libros acaban formando parte de un nuevo collage y enriqueciendo las posibilidades de comprensión y disfrute de la obra. En esta ocasión la acompañan el catálogo de la reciente exposición antológica de Tina Modotti en Mapfre, siempre tan implicada en lo mestizo y en sus posibilidades insurgentes, como revela acertadamente el editor desde la portada; un libro nuevo del matemático Eduardo Sáenz de Cabezón titulado Invitación al aprendizaje, valorado como la capacidad más extraordinaria de los humanos y una posibilidad de enriquecimiento individual y colectivo inagotable, fuente simultánea de utilidad práctica y de placer; las cartas dirigidas por John Cage, el músico más influyente de buena parte del siglo XX, a muchos de los grandes creadores coetáneos, agrupadas en Escribir en el agua, hermoso título en el que habla, descubriendo aspectos sorprendentes de su esquiva personalidad, sobre ruido, experimentación, cuerpo, silencio, espacio, tecnología, construcción de nuevas sintaxis y de los nuevos lenguajes que han conformado en buena medida la valoración crítica de nuestro panorama sonoro; y para terminar, alegrándonos el día, la antología de la poeta Amalia Bautista (Tres deseos) editada por Renacimiento.
Que lo paséis bien.
¡Y no tiréis nada!

lunes, 4 de septiembre de 2023

El propósito de mirar hasta llegar a ver

Escaparate de Castroviejo Librero. Logroño. 09.2023.
He preparado para la vitrina de acceso a Castroviejo Librero, (en los portales de la Plaza del Mercado, de Logroño, en el pasaje de Los Leones), la entrega número treinta y ocho de mi exposición a la altura de los ojos y a pie de calle.
F.G. Propósito. Caligrafía sobre mármol. 10.2021. Galería La Lonja 39/41. Logroño.
La titulo  Propósito, y es un fragmento de mármol de 31,5x31,5 cm., (el formato de las portadas de los discos LP que, como seguramente sabes, es el que suelo utilizar como medida de mis collages y fotografías) en el que grabé un haiku autografiado, 

     construyo un mundo
     tratando de entender
     lo que me mira

que definía la intención que me había guiado en la preparación de mi exposición de 2021 en la galería La Lonja 39/41, titulada, precisamente, lo que me mira. (Si pulsas aquí puedes ver el texto completo, en el que hablo de autores "dispersos" a los que admiro, como Franz Hessel descubriéndole a su amigo Walter Benjamin en El regreso del flaneûr que “sólo vemos lo que nos mira”; o la honda verdad -“ver es haber visto”- que reitera Fernando Pessoa en El libro del desasosiego; y la limpia iluminación de Joan Brossa, resumiendo que “el secreto consiste, sólo, en saber mirar.").
No era la primera vez que utilizaba mármoles en mis obras (a veces como meros objetos encontrados, y bastante a menudo como acumulaciones de fragmentos de distintas cualidades o formando parte de ensamblajes con objetos industriales diversos), pero esa mezcla de confesión y anhelo requería un soporte de un blanco tirando a inmaculado, pulquérrimo e indeleble, sólo marcado por el pulso incierto de mi escritura. 
La "declaración de intenciones" pervive desde entonces a la intemperie, esencialmente inalterable aunque sometida a bonanzas e inclemencias, a prueba de calimas y pedriscos, calores y humedades, floras y hielos, faunas y adherencias. Se va convirtiendo en lo que pretendía ser: un hermético testigo silencioso, puro recordatorio mudo. Un estímulo.
Los libros que escoltan a mi Propósito son excelentes compañeros: la nueva edición de El libro del desasosiego de Fernando Pessoa, traducido por Perfecto E. Cuadrado para Acantilado, puerto seguro para recalar una y otra vez en la incierta travesía de la vida; el último libro sobre Madrid del fotógrafo Bernard Plossu, un ejemplo de viajero dedicado a mirar el mundo al margen de las sendas trazadas, los clichés y la propaganda, de volver una y otra vez sobre lo ya visto para ver de otra manera, quizá más esclarecedora (todo un acierto de La Fábrica el utilizar una fotografía de Minerva de perfil para ilustrar la portada, como mirando para otro lado, seguramente hacia algo interesante); y el libro de Will Gompertz "Mira lo que te pierdes. El mundo visto a través del arte", en el que valora la atención consciente como el signo diferencial de los artistas frente al común de los mortales, que pasan como vaca sin cencerro creyendo que lo saben todo del medio en el que les ha tocado vivir. 
Se acerca el otoño. Este año, en vez de apuntarte a diez o doce cosas, cómprate un buen libro y échate a los caminos.
Y ojalá que Minerva te acompañe.
Salud.



lunes, 22 de mayo de 2023

El bodegón del vidrio roto

F.G. Escaparate de Castroviejo Librero con el Bodegón del vidrio roto. 05.2023.
Para la exposición que titulé "lo que me mira", en la Galería La Lonja, de Logroño, construí cinco pequeños bodegones, ensamblajes de objetos encontrados que repetían, ampliándola, una de las constantes de mi trabajo: el formato de 31,5 x 31,5 cm, (ya sabes, el tamaño de las portadas de los discos de vinilo), que, en aquella ocasión, para "conquistar el espacio", se amplíaba perpendicularmente en su base otros veinte centímetros, sobre los que se montaba el retablillo de los dispares materiales.
F.G. Bodegón del vidrio roto. 2021.
Para la entrega número treinta y cinco de mi exposición a la altura de los ojos y a pie de calle, en la privilegiada vitrina-observatorio de acceso a Castroviejo Librero, en la Plaza del Mercado, de Logroño, junto al Pasaje de Los Leones, he elegido el que denomino "bodegón del vidrio roto", que, al contrario que los otros cuatro de la serie (homenajes a otros tantos artistas admirables mediante el ensamblaje de objetos encontrados) tiene un aire y una historia mucho más doméstica, y es una "cura de urgencia" para un recipiente de cristal veneciano, muy querido por la familia, que falleció tras corto vuelo en un accidente casero. 
El nombre se refiere, como intuyes, a un famoso "gran vidrio" roto, (este víctima del transporte), luego consolidado por su influyente autor, Marcel Duchamp, que, convirtiendo el azar en acto creativo, consideró que con esa incidencia fortuita podía dar por terminada la obra a la que había dedicado ocho años, y vendérsela al Museo de Arte de Filadelfia, que ha hecho de ella uno de los emblemas de su selecta colección.
Tras la "inmovilización" de la fractura el bodegón ha perdido su utilidad práctica, pero derrocha luminosidad cambiante y da que pensar sobre la fugacidad de los bienes materiales, en la tradición de las vanitas barrocas.
El prisma acristalado de la libreria se enriquece con dos catálogos de extraordinarias fotógrafas: uno de Jane Clifford que recoge las cincuenta y cinco fotografías que tomó en 1863 del llamado "Tesoro del Delfín", singular colección de objetos de cristal de roca y piedras duras conservada en el Museo del Prado, y otro sobre los reportajes de moda que realizó Joana Biarnés entre 1962 y 1972, tan divertidos como elocuentes sobre la realidad española (qué país, qué paisaje y qué paisanaje, que diría Unamuno), y titulada, dando en la diana, "Moda a pie de calle". 
Buenísimas compañías. Lo mires por donde lo mires.

lunes, 21 de noviembre de 2022

Brújula (y veleta)

F.G. Brújula, en el escaparate de Castroviejo Librero. Logroño. 11.2022.

Esta singular Brújula es resultado del encuentro de una vieja hoz con un tocho desechado de una chapa de acero corten. Dos piezas distantes más de un siglo en su elaboración (la una forjada por un herrero de la sierra camerana ni se sabe cuando, y el retal fundido hace nada y venido seguramente de un alto horno de quién sabe dónde), y todavía más distantes en su cometido primordial, en un caso agrícola, heredado en forma y función desde el neolítico sin evolución apreciable, y en el otro ligado a tecnologías posteriores a la revolución industrial para dar servicio a grandes infraestructuras, maquinarias diversas y a la estirpe de Richard Serra. 

Francisco Gestal. Brújula. Ensamblaje (móvil) de objetos encontrados. 2021.
También tienen valores simbólicos muy diferentes, y es casi seguro que nunca nos sorprenda una asociación de jóvenes abogados cristianos pidiendo el secuestro supercautelarísimo de un sello de correos donde se conmemore la creación de un puente o un barco, actual o de hace cien años, como acaba de suceder con el emblema del PCE.

La hoz, sin el habitual mango de madera, tiene un vástago metálico con una prolongación ad hoc que entra como eje en la perforación hecha ex profeso en el cilindro de acero con la holgura imprescindible para que la leve vela pueda girar, sin cabecear ni desequilibrarse, con el cambio de los vientos si los hubiera. Así, además de la función orientadora de la brújula, tendente a la estabilidad e idónea para señalar el rumbo seguro, este artefacto ensamblado dispone del añadido incierto de las prestaciones de una veleta, acomodaticia por naturaleza y sujeta a los caprichos de Eolo. Como la vida misma. (Apolo y Dionisos en un artilugio, ahora que caigo).

Me gustan mucho la textura y el color de la hoz, su esbelta curva amable, su vínculo arcaico, las apreciables irregularidades acumuladas por los muchos años de uso, su pulido natural, su atenuado brillo, casi mate. También me gusta lo que de pictórico ha dejado en el recio soporte de acero el corte generado por el fuego, un gesto incontrolable que aporta la  belleza sorprendente de lo inesperado, que ha añadido matices y vibración a tan elemental geometría.
F.G. lo que me mira. (Detalle).10.2021. Foto Gabriel Santolaya.

Este ensamblaje lo expuse ahora hace un año en la galería La Lonja, dentro de la muestra titulada "lo que me mira", y hora se puede ver en la vitrina de Castroviejo Librero, en la plaza del Mercado de Logroño, dentro de mi fragmentaria exposición "a la altura de los ojos y a pie de calle", que ya va por su entrega vigesimonovena. 

Acompañan a la Brújula preciosos libros que, como siempre, como a todo, la enriquecen: un par de catálogos de tres escultores muy queridos (Julio González, Pablo Picasso y Alberto Giacometti, este en danza cruel con el marqués de Sade) y un librito precioso de Walter Benjamin sobre el coleccionismo, pasión tan absorbente como tóxica.

Pásate por allí, entra y habla con los libreros, gente estupenda con ganas de escuchar y contar. Y cómprales algo, de paso.

miércoles, 2 de febrero de 2022

Cuatro panoramas

F.G. Panorama de cielos cambiantes. Collage de objetos encontrados. Campos de color. 06.2021.

F.G. Meseta de cereales y miel. Collage de objetos encontrados. Campos de color. 06.2021.

F.G. Los frutos de la bodega. Collage de objetos encontrados. Campos de color. 06.2021.

F.G. La tormenta desde el mar. Collage de objetos encontrados. Campos de color. 05.2021.
Estos cuatro "campos de color" formaron parte de mi exposición lo que me mira. Como todavía me siguen mirando, los traigo a miracomosuena por si también a ti te llaman la atención.


martes, 18 de enero de 2022

Ir y venir por Beratúa

F.G. Sombras Beratúa. Otoño, 2021.
Cuando, por cualquier motivo, frecuentas un lugar hasta entonces prácticamente desconocido para ti, acabas descubriendo muchos aspectos que lo hacen pasar de anodino a singular.
F.G. Erecciones Beratúa. Otoño, 2021.
Una singularidad con mucho de anodino, porque esa es la característica homogeneizadora de la mayoría de las ciudades y de casi todas sus calles, ricas o pobres.
F.G. Pastillazos Beratúa. Otoño, 2021.
Estás fotos son unas pocas de las muchas que hice a lo largo de varios meses de preparativos y "explotación" de mi exposición lo que me mira en la galería La Lonja, de Logroño.
F.G. Observatorio Beratúa. Otoño, 2021.
Una fuente caudalosa de sorpresas y alegrías, grandes y pequeñas.
Al alcance de la vista y de la mano.
Sin ir más lejos.
F.G. Relax Beratúa. Otoño, 2021.


jueves, 13 de enero de 2022

La mano izquierda

F.G. Ideograma mixto y Torsión azul, en la exposición lo que me mira. Otoño de 2021. Foto de Carmelo Argáiz.

"Hoy en día [1926] nadie puede limitarse a lo que "sabe hacer". La fortaleza está en la improvisación. Todos los golpes decisivos se están dando con la mano izquierda."

Walter Benjamin. Productos de la China. Recogido en Calle de dirección única. Abada editores, 2011.

F.G. Ensamblaje volandero, en la exposición lo que me mira. Foto de Carmelo Argáiz.