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viernes, 10 de abril de 2026

Cuidar del jardín

F.G. Jardín del Museo de herramientas de carpintería Takenaka, en Kobe. 04.2024.

"Tan pobre era el monasterio,
que los monjes escribían sus poemas
y oraciones en el jardín de arena.
Biblioteca de cuarzo
de obras inmortales."

José Jiménez LozanoBiblioteca monástica. (Recogido en Elogios y celebraciones. Ed. Pre-Textos, 2005) 
F.G. Jardín del Museo de herramientas de carpintería Takenaka, en Kobe. 04.2024.

lunes, 23 de febrero de 2026

Orígenes

F.G. En el principio. Collage de objetos y palabras
encontradas de la serie En bandeja. 02.2026.

F.G. Kyoto. Nushiyacho. 04.2024.

F.G. Tofuku-ji Temple. Kyoto. 04.2024.

jueves, 15 de enero de 2026

Deriva

F.G. Suzuki Daisetsu Museum. Kanazawa. 04.2024.

"¡Haber naufragado en alguna parte entre el epigrama y el suspiro!"

Emil CioranCuadernos. 1957-1972. Traducción de Mayka Lahoz. Tusquets Ed., 2020.

 F.G. Tenryu-ji Temple. Kioto. 04.2024. 

miércoles, 19 de noviembre de 2025

Un instante

F.G. Jardín del templo de Tofuku-ji, en Kioto. 04.2024.

"En el jardín de arena
un pájaro solitario.
Oración de la tarde."


José Jiménez Lozano. Instante. Recogido en Señores pájaros. 
Ed. Días contados. Barcelona, 2023.

F.G. Jardín del templo de Tofuku-ji, en Kioto. 04.2024.



miércoles, 24 de septiembre de 2025

Un poco de sosiego

F.G. Unas cuantas fotografías en el jardín seco (karesansui) del templo de Ryoan-ji ("la casa del dragón tranquilo y pacífico"), en Kioto. 04.2024.








lunes, 14 de julio de 2025

Instante

F.G. Pasillo de acceso en el Suzuki Daisetsu Museum, obra de Yoshio Taniguchi en Kanazawa. 04.2024.
"Entre la luz y la oscuridad hay un filamento de sombra imaginario." 

Paula Díaz Altozano. Entre la luz y la oscuridad. Ed. La veleta. Granada, 2025.

F.G. Alba. Collage de palabras encontradas.
Cuaderno de escritura. Primavera de 2025.

viernes, 27 de junio de 2025

Vivir es laberinto, puro azar

F.G. Templo Tofuku-ji, en Kioto. 04.2024.

"Cómo ha llegado uno hasta este día,
nadie puede decirlo.
Y uno, menos que nadie.
No. No ha habido un camino solamente 
desde el albor remoto.
Casi infinitos fueron, 
y enmarañados entre sí, enredados, 
en un indescifrable laberinto.
Vivir es laberinto. Esto se aprende.
Ni el más discreto supo 
nunca la línea recta en su existir.
El avanzar fue ciega encrucijada, 
un raro y sinuoso
no saber hasta cuándo o hacia dónde.
Y en esa indefensión, que es inocencia, 
hallas dicha y quebrantos y aventura.
El llegar hasta aquí tuvo que ver 
con algo semejante al azar puro, 
o quizá a buena estrella 
(una forma propicia y reiterada
del azar que a muy pocos corresponde).
Cuántos que iban conmigo 
se quedaron atrás. Y se perdieron.
No he vuelto a verlos nunca.
Hubo eriales y abismos. También hubo 
valles amenos: al cruzarlos vi 
deslizarse despacio por la hierba 
las sombras leves de las nubes blancas.
Anduve con tropiezos y caídas.
Pero aquí estoy. Ningún resentimiento 
en mi equipaje pesa.
Con pasmo y gratitud toco el enigma 
de esta vida que empuja tantas veces 
con un viento contrario, y que aun así 
resulta ser al cabo tan hermosa.
Todo es como en los sueños: 
sin norma ni sentido.
                                  Acepto, acojo.
Miro cuando amanece 
la limpia luz que cae sobre las cosas.
Y en la noche cerrada, si hay silencio,
escucho el murmurar de las estrellas."

Eloy Sánchez Rosillo. Venir desde tan lejos. (Recogido en el libro del mismo título). Tusquets editores, 2025.
F.G. Templo Tofuku-ji, en Kioto. 04.2024.

viernes, 16 de mayo de 2025

sonidos, aromas, memoria...

F.G. Fragmentos de tela y papel recogidos en la Galería de los Tesoros del Templo Horyuji, de Nara. Museo Nacional de Tokio. 03.2024.
(...) "Al entrar en el estudio Murai, el profesor entregaba personalmente una navaja plegable Opinel para afilar los lápices, que llevaba el nombre del nuevo miembro del equipo grabado en el mango. Cuando los lápices eran ya demasiado cortos, había un surtido de soportes extensores de la marca Lyra para poder seguir usándolos y, cuando ya solo quedaban dos centímetros de grafito, se metían en un gran tarro de cristal de los que se usan para hacer licor de ciruelas. Cuando el frasco se llenaba, se añadía a la fila de tarros de cristal  repletos de restos de lápices sobre un estante junto a la chimenea. Ya había siete. 
F.G. Fragmentos de tela y papel recogidos en la Galería de los Tesoros del Templo Horyuji, de Nara. Museo Nacional de Tokio. 03.2024.
Tanto en Kita-Aoyama como en Aoguri, la jornada comenzaba con el sonido del equipo afilando los lápices. La primera vez que lo vi, pensé que era una buena manera de dar comienzo a la mañana. Tal como pasa con el aroma del café, el penetrante olor a madera de los lápices al ser afilados penetraba hasta el meollo de las cabezas somnolientas. Y el ruido de la hoja de metal raspando la madera —cric, crac, ris, ras— servía para encender el nervio auditivo." (...)

Masashi Matsuie. La casa de verano. Libros del Asteroide, 2025.
F.G. Fragmentos de tela y papel recogidos en la Galería de los Tesoros del Templo Horyuji, de Nara. Museo Nacional de Tokio. 03.2024.


martes, 6 de mayo de 2025

Con las primeras luces

F.G. Bosque del Pabellón de Plata. Kioto. 04.2024.
(...) "En aquellos frondosos bosques, a más de mil metros de altura, lo primero que rompía la quietud del amanecer era el canto de los pájaros, más madrugadores aún que el profesor.
F.G. Ápice de la cubierta del Templo de Ginkakuji. Pabellón de Plata. Kioto. 04.2024.
Sus nombres fueron cruzando por mi cabeza: pájaro carpintero, picogordo, papamoscas azul, zorzal, papamoscas narciso… Había otros cuyo canto me resultaba familiar, pero de los que no conseguía recordar el nombre. 
F.G. Bosque del Pabellón de Plata. Kioto. 04.2024.
Poco antes del alba, el cielo había empezado a teñirse de un extraño color azul y las siluetas de los árboles del bosque se recortaban ya en el cielo, emergiendo a ojos vistas de las profundas tinieblas que lo cubrían todo. Sin aguardar a la salida del sol, la mañana se abría paso con decisión."(...)

Masashi Matsuie. La casa de verano. Libros del Asteroide, 2025.
F.G. Bosque del Pabellón de Plata. Kioto. 04.2024.

miércoles, 16 de abril de 2025

Aprendiendo a disfrutar de todas las cosas

F.G. Osaka. Shinsaibashisuji. 04.2024.
"Para aquellos que saben mirar, todo es arte. La naturaleza, la ciudad, el ser humano, el paisaje, la atmósfera, aquello que se llama "humor" y, sobre todo, la luz. 
Además, todo el mundo conoce el arte de los artistas, el que lleva firma. Pintores, escultores, músicos, escritores, cineastas, bailarines, etc., están llamados a la causa de la cuestión del arte sobre la que, como sabemos, siempre hay mucho que decir.
F.G. Tras el incendio en Reto. Logroño. 02.2025.
Sin embargo, existe un espacio indefinido donde se cruzan el dominio elemental de la naturaleza —las circunstancias— y el territorio marcado por el ser humano.
Este terreno de encuentro produce figuras tan lejanas como cercanas al arte, según las definiciones que de ellas se den. Por mi parte, considero como arte involuntario el feliz resultado de una combinación imprevista de situaciones o de objetos organizados conforme a unas reglas de armonía dictadas por el azar.
F.G. Junto a los dólmenes de la Parzonería de Entzia y tras los rayos, cerca de Vitoria. 02.2025.
Este arte poco estimado, pues no es premeditado, flota en la superficie de las cosas. No tiene peso, pues la sociedad no se lo da. Es un arte sin estatus, sin discurso, tan carente de mensaje que uno puede leerlo, finalmente, por lo que representa —una figura del azar— sin estar obligado a llevarlo más allá de sus propios límites. Es un arte desvalido, privado de acciones y misiones oportunas; se zafa de la política, se muestra con prisa y desaparece de inmediato. Privado de consistencia útil, nadie puede sacar partido de él porque no pertenece a nadie. Es un estado de ser fugaz y sutil. A veces una luz.
F.G. En la Cuesta Pavía, saliendo de Logroño. 02.2024.
Sobre todo, se trata de una mirada.
Como cabía suponer, este arte carece de un autor identificable. Sin el peso de la firma, de repente una obra adquiere ligereza, se ofrece sola y ofrece una paternidad basada en el propio juicio a quien quiera asumirla.(...)
F.G. Muelle de Teshimaieura. 04.2024.
(...) la obra se presenta, casi sin querer, en la única e imprevisible puesta en escena de las circunstancias de la vida.
A nadie se le ocurriría extraerla de este emplazamiento frágil y anónimo.(...)"

Gilles Clement. Breve tratado del arte involuntario. Puente editores. Barcelona, 2024.
F.G. Sentido homenaje de los jardineros del Luxemburgo, en París, a Giuseppe Penone. 01.2025. 
Lejos y cerca, espontáneos o provocados, orgánicos, mestizos, industriales o postindustriales, fugaces o enraizados, los  asombros se manifiestan con esplendor variable  en cualquier territorio y a cualquier hora. Especialmente en las ciudades, escenario permanentemente renovado, aunque la función no siempre tenga la gracia deseable, porque el arte suele ser una gracia involuntaria, y el desastre demasiado a menudo una torpeza premeditada y alevosa.
F.G. Hacer y deshacer. Logroño, 02.2024.

viernes, 4 de abril de 2025

Yayoi Kusama en Naoshima

Serie de fotos del jardín de narcisos de Yayoi Kusama en la isla de Naoshima, tomadas por F.G. en 04.2024.
Hay artistas muy superiores al banal cliché comercial que de ellos ha creado, difunde y explota todo el entramado del negocio del arte, y al que colaboran, con su perezoso culto a la cambiante moda, la mayor parte de los espectadores.
Es el caso de Yayoi Kusama y de los jardines de narcisos que ha venido creando en distintos emplazamientos y dimensiones desde 1966 en la Bienal de Venecia.


Estas fotos son de su instalación en la isla de Naoshima en 2022, enmarcada en un valle que fue vertedero de basura radiactiva tras la segunda guerra mundial y que se ha transformado milagrosamente a través de un conjunto de museos, equipamientos culturales, jardines y bosques diseñados por Tadao Ando y su equipo.

Es una obra formada por cientos de esferas de acero inoxidable, dinámicas y "anfibias", dispersas azarosamente y sujetas al cambiante ritmo del viento y del movimiento del agua del amplio lago que las alberga, o trasladadas hasta las arquitecturas próximas como invasoras, donde sorprenden al caminante distraído en tan hermoso laberinto.

La instalación genera sonidos por el roce más o menos brusco de sus partes, produce reflejos, cambia constantemente de apariencia, da la sensación de pesada o ligera en función de la luz ambiente y de su reflejo sobre el agua, se agrupa y se disgrega sin orden ni concierto y a veces aparenta la flexible piel brillante de un informe animal desconocido.
¿Qué menos hay que pedirle a una obra de arte?

miércoles, 18 de diciembre de 2024

Relámpago ( ... y trueno)

F.G. Relámpago. 2024.
Son frecuentes en los accesos a los templos japoneses unas "serpentinas de papel" a través de las que quienes las hacen y cuelgan manifiestan su relación con lo sagrado. De poco más que una cuarta, conviven bien con la arquitectura y la naturaleza, y su ligereza las mantiene en habitual movimiento. Son fascinantes, y su zigzagueante dinamismo explica que sean conocidas como "rayos".

F.G. Parque Ueno Onshi. Tokio. 03.2024.

F.G. Fukakusayabunouchicho. Kioto. 04.2024.

Tenía en el taller una chapa de latón que había sobrevivido a la fotografía que soportaba, y pensé ponerla en circulación aplicándole las técnicas de la papiroflexia, pero en la herrería de Pájaro. Calcular, dibujar, cortar y doblar, y luego quemar el resultado para anular óxidos y brillos, para después sobar el plegado hasta romper su tersura inicial y pandearlo hasta hacerlo más amable y atractivo a la vista, más sugerente, más flexible.

En esta exposición sobre la luz y las sombras quise complementar la idea brillante del relámpago con la profunda ronquera del eco lejano y tardío del trueno, y esponjé el artilugio para darle volumen, contrastar sus partes y generar sombras de variada intensidad y dinamismo, y, de paso, convertirlo en un ruido secreto, en un trueno cautivo. 

Lo separé de la pared todo lo razonable, pero pienso que donde estaría muy bien es debajo de un árbol, sometido a las inclemencias y benevolencias del cambiante tiempo y sorprendiendo con la portentosa profundidad de su bajo a los distraídos. 

F.G. Imanol Legross y Carlos Traspaderne preparando el relámpago en la Casa de la imagen. 11.2024.

Por eso me gustó que Jesús R. Rocandio y Jorge Elías eligieran este relámpago para anunciar el baile de luces y sombras desde lo alto de la fachada de la Casa de la imagen. 
Seguro que, antes o después, acabamos encontrando el árbol.

(Lo puedes ver y escuchar en la Casa de la Imagen, de Logroño, hasta este viernes, 20 de diciembre, dentro de mi exposición luz y sombras)