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miércoles, 3 de septiembre de 2025

Bajar la guardia

Julio López Hernández. Hombre del sur. 1972. Foto F.G. 03.2025. FJM. Palma.

"A quien hemos visto dormir, ya no le podremos odiar nunca."

Elías Canetti. La provincia del hombre. (Carnet de notas 1942-1972). Versión de Eustaquio Barjau. Taurus Ediciones. Madrid, 1982.

Cristina García Rodero. En las eras de Escober, Zamora. 1988.

jueves, 25 de agosto de 2022

Veinticinco de agosto

Robert Rauschenberg. Sin título. (Japanese Recreational Claywork.
 A partir de reproducciones en arcilla de obras de Millet y Degas). 1983.

Cristina García Rodero. En las eras de Escober, Zamora. 1988.

William Henry Fox Talbot. El pajar. 1844.

jueves, 2 de abril de 2020

¡Qué nivel, Maribel!

Robert Capa. Empleados de las Galeries Lafayette, de París, en la terraza del tejado durante una huelga. 1936.
La cátedra, desde el cómodo desahogo del tendido, pedía simultáneamente una cosa y la contraria. 
Con entusiasmo. 
Sin despeinarse.
F.G. Si lo sabré yo. Collage de imagen (de Cristina García Rodero) y palabras encontradas. 03.2020.
Y, muy especialmente y por encima de todo, que no faltara el espectáculo.

viernes, 12 de abril de 2019

Moda española

Ramón Masats. Tierra de Campos. Valladolid. 1962.
Sobria, flexible, duradera,"muy ponible",...
F.G. Como si nada. Collage de objetos encontrados. 02.2019.
intemporal, favorecedora, imaginativa, desprejuiciada y con el punto de locura adecuado.
Cristina García Rodero. Los Colinegros. Baena. 1976.

¿Alguien da más?

martes, 5 de mayo de 2015

La edad de la inocencia


Paco Ontañón. Niños cuentan. Barcelona, 1956.

Ahí los tienen, en su estado de gracia original, confiados y cándidos.
Vivian Maier. Sin título. 1962.
Su párvulo conocimiento de la vida -a la que han llegado sin otro bagaje que un frágil candor- les hace especialmente vulnerables.
Vicente Nieto. Primera comunión. Ponferrada. Circa 1960.
Los que les quieren los ahorman conforme a sus viejos principios. 
Los que no, solo ven en ellos al ser débil apropiado para todo tipo de abuso, incluida la extrema pobreza.

José Antonio Ballesteros Martín. Niño Mendigo en Potosí. Bolivia. 2010.
Ellos, inocentes como animales, a menudo aparecen desconcertados, aturdidos en su inconsciencia.
Antanas Sutkus. Pionero ciego. Kaunas, Lituania.1962.
Se equivocaba Racine al afirmar que la inocencia no tiene nada que temer. 
Cristina García Rodero. Haití. Bord de Mer de Limonade. 1999.

jueves, 11 de diciembre de 2014

Antípodas

Rose Finn-Kelcey. The restless image. 1975.
La realidad es tan previsible, tan deprimente, que a menudo nos gustaría darle la vuelta del revés. Ponerlo todo patas arriba.
Lucien Clergue. Gitanos franceses.

Como resulta complicado y supera nuestra capacidad de entusiasmo y nuestras limitadas fuerzas, casi siempre optamos por la calle de en medio y nos conformamos con soluciones individuales o con la escapada en grupo a la busca de paraísos artificiales. 
Martin Parr. Fiesta en la calle. Todmorden. 1977.
Todos, frecuentemente, tenemos actitudes "antípodas", y nos gustaría vivir en un lugar diametralmente opuesto al que nos ha tocado en suerte, donde, como parece lógico, las cosas serán de otra manera, y necesariamente mejor. (Eso, claro, en el caso de que hubiera que limitarse a destinos dentro del planeta Tierra).
Cristina García Rodero. Georgia. 1995.
La vocación por el "antipodismo" no debe identificarse mecánicamente con las ganas de llevar la contraria. Suele ser un signo de lucidez y dignidad personal. Una especie de resistencia activa.
Jurgen Schadeberg. Johanesburgo.

El contraponerse a algo o a algunos lleva aparejados sus correspondientes riesgos, y por eso ha de buscarse a los antípodas especialmente entre los niños y las mujeres, por ser siempre más decididos, valientes y flexibles.
Robert Doisneau. Los hermanos. París. 1939.
Ser antipodista es mucho más y mejor que saber hacer el pino, y casi siempre acabas por encontrar en tu deriva compañeros y compinches, y por despertar la admiración (y la secreta envidia) de los simples peatones podistas.




viernes, 25 de abril de 2014

Siempre aprendiendo

Cristina García Rodero. Visita escolar al Museo del Prado.
La curiosidad es el mejor motor de la vida. Detrás de ella suele haber una inclinación natural y el cultivo incesante de unas cualidades, innatas pero perfectibles.

Sello de correos conmemorativo de Josef Albers, que no dejó de aprender y enseñar.

Nunca se acaba de aprender, cada uno en la medida de sus capacidades, circunstancias e intereses, pero hasta de los desengaños y los fracasos (de ellos especialmente) se sacan lecciones provechosas, por más que duelan.

Francisco de Goya. Aún aprendo.1825-1828. Museo del Prado.
Eduardo Chillida decía que “la clave del arte es hacer lo que no se sabe hacer, porque lo que se sabe hacer ya está hecho. Y el que hace lo que sabe hacer está perdiendo el tiempo”. 
Hacemos, pues, para saber hacer, para seguir aprendiendo a hacer. 
En el fondo es como vivir: aprendemos a hacerlo mientras vamos haciéndolo. Mientras dura.

martes, 8 de abril de 2014

Según pasan los años


Tarjeta postal. En torno a 1920.
Primero, la ronda y el cortejo. 
"Niña, asómate a la reja, que te tengo que decir un recadito a la oreja"
Cristina García Rodero. La tarde. Campillo de Arenas (Jaén).1978.
Después, la vigilancia.
Con o sin pata quebrada.
Gianni Borghesan. Spilimbergo, Italia. 1954.


Aunque el que tuvo retuvo y guardó para la vejez.