viernes, 14 de agosto de 2020

Las flores que no te llevo


F.G. Las flores que no te llevo. Ensamblaje de objetos encontrados. 02.2020. Porche de la ermita de Lomos de Orios.
El objetivo de aquellos días de trabajo en Lomos de Orios gozando de la hospitalidad de Araceli y de las habilidades y consejos de Pájaro era construir una serie de esculturas filiformes para mi prevista exposición en Viniegra de Abajo, partiendo de los trozos de hierro que, una vez acabada su función de estrecho abrazo en el transporte de las largas barras que se utilizan para armar los encofrados en las edificaciones, se cortan y se desprecian como material inservible. 
F.G. Dibujo de Las flores que no te llevo en el "Cuaderno de Punto de Partida". 02.2020.
La provisión de esos flexibles desperdicios era suficiente como para que, además de esos “marcos de ventanas habitados”, pudiera acometer una obra soñada, todavía indefinida pero en buena medida intuida por el viejo aprecio que tengo por las hermosas flores de hierro construidas por Julio González hace cien años. 
F.G. Las flores que no te llevo. Fragmento. 08.2020.
Esos “abrazos”, tras ser cortados, dejan en un extremo el entrelazado de los dos tramos como una flor delicada, de largo tallo y con un receptáculo como pesada cabeza relajada, formada por una doble espiral siempre repetida pero diferente en cada caso.
F.G. Las flores que no te llevo. Fragmento. 08.2020.
La intención era crear un ramo con todos ellos, y el riesgo tener que recurrir a otro elemento ajeno en material, color y lenguaje para que lo estabilizara y mantuviera vertical, porque el añadido necesariamente tendría un volumen y un protagonismo que actuarían en detrimento de las flores.

Sabin Berthelot. Grabado de los dragos de la Casa de Franchy en la Villa de La Orotava. 1838. Histoire Naturelle des Iles Canaries. Atlas.
Había visto esos días los grabados de un naturalista francés en expedición por las Islas Canarias, y entre ellos un inmenso drago que resolvió mi dilema: los tallos habrían de transformarse en un tronco de amplia base, tan amplia como la copa, para que el conjunto pudiera mantenerse erguido y estable por sí solo, completamente autónomo. 
Enfocamos el trabajo, los cortes, las torsiones y las soldaduras en función de esa “iluminación” y el resultado lo tienes a la vista. Respecto al drago tiene dos ventajas: es portátil y es transparente, lo que no es poca cosa en una pieza de este porte y volumen. 
F.G. Las flores que no te llevo. Ensamblaje de objetos encontrados. 06.2020. Viniegra de Abajo. Foto de Gabriel Santolaya.
Las flores que no te llevo, el negro ramo de hierros desechables que preside el acceso a mi exposición las horas de luz, en el EspacioArteVACA de Viniegra de Abajo, son la manifestación de una devoción particular (no siempre explícita, a menudo no reconocida) por todos aquellos que, por haber compartido con nosotros el amor, han dado y siguen dando sentido a lo mejor de nuestra vida.
F.G. Las flores que no te llevo. Ensamblaje de objetos encontrados. Jardín de la Casa Bernáldez. Viniegra de Abajo. 06.2020.

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