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lunes, 29 de julio de 2019

Marcha temprana

F.G. Es viaje largo. Collage de imágenes encontradas (incluida una de G.P.V.) 06.2019.

La luz azul
de la mañana realza
cuanto oculta

miércoles, 25 de marzo de 2015

La belleza y el placer

Guillermo Pérez Villalta. Equinoccio de primavera. 2008.
Guillermo Pérez Villalta suele recurrir al paisaje -"ese género gozoso"- para reflejar el permanentemente mutable ciclo de la vida. En esta serie de las cuatro estaciones lo construyó a partir de elementos imaginarios y fantásticos, en línea con los caprichos europeos del siglo XVIII, cargados de influencias pompeyanas y colorido rococó.
Guillermo Pérez Villalta. Solsticio de verano (Noche de San Juan). 2008.
Estos melancólicos entretenimientos, tan equilibrados en su inestabilidad, recogen las inquietudes del individuo solitario atento a la belleza cambiante y al disfrute activo de las numerosas posibilidades que la naturaleza brinda.
Siempre resulta interesante la opinión de un creador tan reflexivo. Escuchemos su privilegiada voz:
Guillermo Pérez Villalta. Equinoccio de otoño. 2008.
"Belleza... un silencio luminoso cuando pensamos en ella; tan dificil de definir, con sus perfiles difusos pero tan claro y brillante su núcleo. Como un sol alrededor del cual giramos...
Bello es aquello que nos produce placer, dijo San Agustín. Belleza y Placer están íntimamente unidos, como el manantial y el agua. Nos atrae y necesitamos saciar allí nuestra permanente sed. La vida es dirigida por ellos. Desde el más pequeño protozoo, que dirige su movimiento hacia el lugar donde los encuentra. De hecho, no parece que la vida tenga otra razón de ser que la de buscar placer y reproducirlo. Todo ese mundo tan ajeno a lo material parece que, una vez salvada la supervivencia, no tenga otro fin último que su búsqueda. La consciencia, que tanto nos separa de los demás seres vivos, no hace otra cosa que preguntarse por qué. Pero sé, cuando me invade y me inunda, que la vida tiene sentido: comprendo el universo y todo está pleno. Por eso deseo la Belleza: por eso la busco denodadamente: por eso amo el Arte y, también, por eso lo realizo. (...)."
Guillermo Pérez Villalta. Anotaciones (III). Ed. Galería Soledad Lorenzo. Madrid, 2008.

Guillermo Pérez Villalta. Solsticio de invierno. 2008.


jueves, 5 de febrero de 2015

Eco y Narciso

Salvador Dalí. La metamorfosis de Narciso.1937.

Nos cuenta Ramón Andrés en su extraordinario Diccionario de música, mitología, magia y religión (Acantilado. Barcelona, 2012), que Eco (a la que las musas habían enseñado el arte de la música) era una ninfa de extrema gracia y hermosura que con sus argucias entretenía a Hera para que, mientras tanto, Zeus pudiera ir en busca de aventuras amorosas.
Caravaggio. Narciso. 1594-96.
Cuando se dio cuenta de sus manejos, Hera la condenó a repetir todo lo que oyera, y la incapacitó para hablar por sí misma. Fascinada por Narciso, sufrió su desprecio y como consecuencia murió de amor, aunque su voz quedó vagando por los montes, expandiendo encanto y zozobra.
Guillermo Pérez Villalta. Narciso. 2006.
La raíz del nombre de Narciso significa adormecer u ofuscar, y ofuscadas quedaban las ninfas cuando lo veían.
Naia del Castillo. Narciso. 2011.
Aunque, para ofuscamiento, el del propio Narciso, condenado por los dioses a padecer el dolor del amor no correspondido. Atraído por la sed hasta un arroyo, quedó maravillado por la belleza de su propio reflejo y murió sin atreverse a beber por no turbarlo.   
Richard Avedon. Ringo Starr. 1965.
En aquellos tiempos sí que se escribían buenos culebrones.


J.S.Bach. Suite francesa nº 6. Giga. BWV 817. 
András Schiff, piano. Decca, 1993.

Como brillante ejercicio de eco, ahí queda, querido visitante, el del maestro J.S. Bach en la versión para piano de András Schiff. Que lo disfrutes repetidamente.