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lunes, 26 de febrero de 2024

El problema de la vivienda, o "mal que no mejora, empeora"

Fotografías de Shawn Miller sobre soluciones habitacionales entre los cangrejos ermitaños.
(...) "La llamada penuria de la vivienda, que representa hoy un papel tan grande en la prensa, no consiste en que la clase obrera en general viva en malas viviendas, superpobladas e insalubres. 
Esta penuria de la vivienda no es peculiar del momento presente; ni siquiera es una de las miserias propias del proletariado moderno a diferencia de todas las clases oprimidas del pasado; por el contrario, ha afectado de una manera casi igual a todas las clases oprimidas de todos los tiempos. 
Para acabar con esta penuria de la vivienda no hay más que un medio: abolir la explotación y la opresión de las clases laboriosas por la clase dominante. 
Lo que hoy se entiende por penuria de la vivienda es la particular agravación de las malas condiciones de vivienda de los obreros a consecuencia de la afluencia repentina de la población hacia las grandes ciudades; es el alza formidable de los alquileres, una mayor aglomeración de inquilinos en cada casa y, para algunos, la imposibilidad total de encontrar albergue. 
Y esta penuria de la vivienda da tanto que hablar porque no afecta sólo a la clase obrera, sino igualmente a la pequeña burguesía." (...)

Federico Engels. Contribución al problema de la vivienda. Leipzig,1869-76.
Todo se complica, se renueva, crece, se justifica de otras maneras y se hace más creativo y pintoresco hasta llegar a lo aberrante, pero nada se soluciona.

jueves, 12 de octubre de 2017

El pasado que no cesa

Alberto Breccia autorretratado como el anticuario Ezra Witson en su serie Mort Cinder.
Un fantasma recorre Europa: es el de siempre, el mutante nacionalismo. El insaciable muerto-viviente que ha estado siempre (revestido con las coartadas de las religiones o desnudo, con los privilegios al aire) detrás (y delante) de toda conquista imperialista, de la guerra, del hambre y de la muerte.
La única diferencia es que de un tiempo a esta parte cuenta con la eficaz ayuda (como señuelo y como carne de cañón) de buena parte de las autodenominadas organizaciones de izquierda, capaces de vender su alma al diablo con tal de encontrar un espacio bajo el sol en torno a la mesa donde se reparte el botín. Aunque sea para recoger las migajas que se caigan del banquete.
F.G. Orden nuevo. Objetos encontrados. 10.2017.