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lunes, 9 de febrero de 2026

«lo que diga Sousa»

Édouard Vuillard. Los periódicos. 1909. Musée d'Orsay. Foto de F.G.

"Decir la verdad no basta, también es necesario creer en las personas. El populismo consiste en decir la verdad para mentir. Lo llaman decir lo que todos pensamos y nadie se atreve a decir. Erigiéndose en portavoz de los demás, un embaucador usurpa el pensamiento colectivo. Un populista proclama lo que nadie se atreve a decir para fardar de que a él no le da miedo decir esas cosas. A los demás tampoco nos da miedo, más bien nos da vergüenza. Un populista es un sinvergüenza disfrazado de valiente. Pero es un valor de pacotilla. Cada vez que digo valor, me dan ganas de comer churros, porque me acuerdo de la marca del chocolate Valor. Este es un valor de uso, como dijo Carlos Marx. Y disculpen que aún le llame Carlos; para decir Karl Marx es necesario haber leído mucho El Viejo Topo o el Mientras Tanto. Decir Carlos es otra épica. Suena a mitin para tipógrafos socialistas con gorra de visera. 
Édouard Vuillard. La madre del artista leyendo el periódico. 1912-1917.
Tendríamos que pronunciar las palabras como si fuéramos tipógrafos, sabiendo que detrás de cada letra está el trabajo de alguien; pensando, por ejemplo, en José Martínez de Sousa, el lingüista autodidacta, que nos enseñó el uso material del idioma y de la palabra, maestro de las correctoras y de los correctores de España, que ha muerto recientemente a los 93 años y al que, como ya han señalado, nunca se le ofreció entrar en la Real Academia. Solo le dieron valor de uso a su trabajo, pero no valor de cambio. En el caso del chocolate, el valor de uso es una mancha en la comisura de los labios. En Martínez de Sousa, el valor de uso son las manchas rojas de la tinta del boli en las yemas de los dedos. Y en el populista que va de valiente, el valor no existe. Se trata de puro exhibicionismo. Los valientes andan solos. Pero no sé si es gente que se queda sola o a la que dejamos sola."

Javier Pérez AndújarLas correcciones. A vivir que son dos días. Cadena SER. 07.02.2026.
José Martínez de Sousa. Foto de Xosé Castro.


viernes, 26 de julio de 2019

Lo que va de Marx a Esopo


Félix Vallotton. La tercera galeria del Théâtre du Châtelet. 1895.
La historia se ha vuelto a repetir. La chocante novedad de la primera vez le dio a la calamidad cierto aire de tragedia. Su chusca repetición estos días la convierte en lamentable sainete que explica muchas cosas de la miserable comedia humana. No se puede ir con según quién a según qué sitios para hacer según qué cosas. 
Pierre Bonnard. El palco del teatro. 1908.
La justificación de la traición, por verboso que sea el autoindulgente argumentario que se nos viene encima, se puede encontrar en el viejo cuento que tan bien aclara el oscuro terreno de lo patológico: «No he tenido elección; es mi naturaleza».
Félix Vallotton. Palco en el teatro: el caballero y la dama. 1909.

jueves, 12 de octubre de 2017

El pasado que no cesa

Alberto Breccia autorretratado como el anticuario Ezra Witson en su serie Mort Cinder.
Un fantasma recorre Europa: es el de siempre, el mutante nacionalismo. El insaciable muerto-viviente que ha estado siempre (revestido con las coartadas de las religiones o desnudo, con los privilegios al aire) detrás (y delante) de toda conquista imperialista, de la guerra, del hambre y de la muerte.
La única diferencia es que de un tiempo a esta parte cuenta con la eficaz ayuda (como señuelo y como carne de cañón) de buena parte de las autodenominadas organizaciones de izquierda, capaces de vender su alma al diablo con tal de encontrar un espacio bajo el sol en torno a la mesa donde se reparte el botín. Aunque sea para recoger las migajas que se caigan del banquete.
F.G. Orden nuevo. Objetos encontrados. 10.2017.