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miércoles, 19 de octubre de 2022

Actualidad

F.G. Objetos encontrados en la bodega El Sanatorio, de Chiclana. 09.2022.
"La única actualidad tolerable es la que nace de una inactualidad, de eso no hay la menor duda. `Es tan vieja´, dice Marlene Dietrich de una anticuada pianola en Sed de mal, `que resulta novedosa´."

Andrés TrapielloEl arca de las palabras. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005.
F.G. Bodega El Carretero, en Chiclana. 10.2022.

viernes, 12 de junio de 2020

El punto de vista del otro

Un hoplita griego y un soldado persa combatiendo. 480 a.C. Kilix conocido como Copa de Edimburgo.
(...)«Heródoto hace una inesperada afirmación acerca de sus fuentes. Dice que escuchó a gentes cultas de Persia las explicaciones que acaba de ofrecer sobre la génesis del conflicto. Los fenicios, en cambio, cuentan otra historia, «y no me meteré yo a decidir entre ellos, inquiriendo si la cosa pasó de este o de otro modo». Tras años de viajes y conversaciones, Heródoto comprobó que los testigos a los que interrogaba le facilitaban relatos contradictorios sobre los mismos acontecimientos, olvidaban muchas veces lo sucedido y en cambio recordaban sucesos que solo ocurrieron en el universo paralelo de sus deseos. Así descubrió que la verdad es huidiza, que es casi imposible desentrañar el pasado tal y como sucedió porque solo disponemos de versiones diferentes, interesadas, contradictorias e incompletas de los hechos. 
Soldados de la guardia del rey persa. Relieve de Persépolis. S VI-V a.C.
En las Historias abundan frases como: «que yo sepa», «según creo», «de acuerdo con lo que averigüé por boca de…», «no sé si es verdad; solo escribo lo que se dice». Milenios antes del multiperspectivismo contemporáneo, el primer historiador griego comprendió que la memoria es frágil, evanescente, y que cuando alguien evoca su pasado deforma la realidad para justificarse o encontrar alivio. Por eso, como en Ciudadano Kane, como en Rashomon, nunca llegamos a conocer la verdad más profunda, sino solo sus atisbos, sus variantes, sus versiones, su alargada sombra, sus infinitas interpretaciones.
Y lo más increíble de todo: nuestro autor no consigna la versión de los griegos, solo la de los persas y fenicios. Así, la historia occidental nace explicando el punto de vista del otro, del enemigo, del gran desconocido. Me parece un planteamiento profundamente revolucionario, incluso veinticinco siglos después. Necesitamos conocer culturas alejadas y diferentes, porque en ellas contemplaremos reflejada la nuestra. Porque solo entenderemos nuestra identidad si la contrastamos con otras identidades. Es el otro quien me cuenta mi historia, el que me dice quién soy yo.» (...)

Irene Vallejo. El infinito en un junco. La invención de los libros en el mundo antiguo. Ed. Siruela.

Ilustración de James Bruce. Papyrus. Diseño de la portada de Gloria Gauger.
La Historia ha pasado de ser un instrumento útil para el conocimiento de realidades complejas hasta convertirse en una máquina de justificaciones retrospectivas, argumentarios prospectivos e interesados "relatos" delirantes. 
Las caudalosas e incontrolables fuentes buscadas por Heródoto han devenido en escleróticos clichés inamovibles (o cambiantes a voluntad para apuntalar la conveniencia coyuntural), y el resultado es una prosa pretenciosa, alambicada, mentirosa a conciencia, mera voz de su amo, sin espacio para el contraste o el disenso.
Poco más (o menos) que el periodismo partidista, militante, de trinchera, que todo lo ocupa, que todo lo anega.
Escena de combate en un vaso ático de figuras negras. S. V. a.C.

martes, 12 de julio de 2016

Gramática parda

Louise Dahl-Wolfe. Orson Welles. 1938.
Hay fotógrafos capaces de ver más allá de lo evidente y de enseñarnos a mirar. Los hay que, de paso, hacen lo posible por instruir al renuente espectador.
Chema Madoz. Tú.
Los que vienen hoy a miracomosuena descubrieron en su entorno los pronombres, y nos los enseñan con precisión, para que no los olvidemos.
Paco Gómez. Autorretrato. 1958.

Maestros, en definitiva.









martes, 1 de julio de 2014

Espejos rotos


Max Ernst fotografiado por Man Ray. 1934.
A menudo los espejos no devuelven la imagen que nos gustaría recibir.

Barbara Kruger. Tú no eres tú. 1982.
Aunque no digan palabra, son tan locuaces como el de la madrastra de Blancanieves, y sus inapelables respuestas igual de descorazonadoras.

Reclamo coloreado de La dama de Shanghai. Orson Welles.1947.
Todo se complica cuando el eco visual crece sin fin transformándose en confuso torbellino. De él solo se puede salir por la tremenda, como en La dama de Shanghai.
Pero incluso en mitad del vértigo queda un rato para ponerse estupendo y largar una frase lapidaria -aunque sea ajena y mentirosa-, como Orson Welles ("El que se deja guiar por sus instintos conserva hasta el final su fé en la vida"), o despedirse para siempre con elegancia, como Rita Hayworth ("Saluda a la línea del horizonte").
Gregg Biermann. Fotograma de Magic Mirror Maze. 2013.
Solo son, otra vez, vagos ecos de momentos felices.