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jueves, 28 de mayo de 2015

Híbridos y mistificaciones


Isidro Ferrer para La nimbo fabrique. 2014. Buscando acomodo.
 Que la política genera extraños compañeros de cama y mutaciones asombrosas en personas y en principios se demuestra especialmente a la hora de buscar mayorías de gobierno para las instituciones. Ahí se rompen, a la vez, el orden poético creacionista del Génesis y las apabullantes realidades evolutivas constatadas por Darwin.
Joan Fontcuberta y Pere Formiguera. Solenoglypha Polipodida en posición de ataque. 1987.
Veamos unos cuantos ejemplos de la fauna coyuntural resultado de los efectos mutantes producidos por la exposición a la voluntad popular recogida en las urnas.
Almudena, para el Gabinete de Curiosidades de Pep Carrió. Sterquillity. 2012.
Tiempo de híbridos y malformaciones, de "soluciones imaginativas" aberrantes, de prototipos sobrediseñados y de indeseables regresiones por el túnel del tiempo.
Figura funeraria etrusca de demonio con cabeza de perro. S. V a.C.
La historia demostrará si acaban por ser viables y "llegan a perfección", o si son meros paridujos de tente mientras cobro.
Jan Svankmajer. Fauna varia. 1972.


Otro día hablaremos de quimeras.
Atentos, y quietos todos hasta ver.

viernes, 19 de diciembre de 2014

Se acerca el invierno...

Giuseppe Arcimboldo. Unas cuantas pinturas sobre el invierno. Segunda mitad del S. XVI.
... y con él su poderoso ejército de hortalizas, frutas y verduras; de legumbres, trufas, raíces, brotes, hierbas y hongos.

Los productos de temporada nos recuerdan el ciclo de la vida y, a poco despiertos que seamos y retengamos la letra de los villancicos, que algún día nos iremos y no volveremos más.
Antonio Vivaldi. Las cuatro estaciones. Invierno. 
Allegro non molto. Virtuosi di Roma. 1960. EMI.

Los frutos de invierno y los guisos y conservas de ellos derivados son como la magdalena de Proust, pero en variado, rico y sabroso (y sin grasas saturadas): un billete para viajar en el tiempo, hasta quedarnos en las estaciones donde hemos sido felices, con las personas a las que amamos y que vivirán mientras las recordemos.

Antonio Vivaldi. Las cuatro estaciones. Invierno. 
Largo. Virtuosi di Roma. 1960. EMI.
Al igual que el invierno, la vejez, final de la línea recta declinante en la que se ha convertido nuestro personal ciclo, también puede merecer la pena si la vivimos con intensidad y le sacamos todo el jugo que le queda.
Antonio Vivaldi. Las cuatro estaciones. Invierno. 
Allegro. Virtuosi di Roma. 1960. EMI.

Nutricionistas y etólogos nos han enseñado que "somos lo que comemos", y el invierno ha dado suficiente variedad y reservas a la especie para mantenerse dignamente erguida sobre la tierra. De la misma manera, como individuos somos lo que vemos y oímos (apaga ya los cantos de merluzo de la propaganda, hazte ese favor), y como personas, cada vez más, somos lo que aguantamos y lo que no aguantamos. En consecuencia, no aguantemos tanto, que la vida es breve.
El tiempo vuela, queridos. 

El general de este pictórico ejército invernal (con mala fama por flatulento pero con un hermoso corazón melancólico bien escondido), es Giuseppe Arcimboldo, un manierista italiano muy influyente e imitado en su época, recuperado por los surrealistas y recreado apasionadamente por el checo Jan Svankmajer y su corte universal de seguidores.
Jan Svankmajer. 1967.