Mostrando entradas con la etiqueta Eugenio Ampudia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Eugenio Ampudia. Mostrar todas las entradas

miércoles, 24 de junio de 2020

Apertura a la naturaleza


Si aguantas los primeros segundos ocupados por las cacofónicas advertencias de rigor contra los móviles podrás disfrutar en el vídeo que te traigo del singular concierto que el Uceli Quartet dio anteayer en el Teatre del Liceu de Barcelona para un selecto y silencioso grupo de 2.292 plantas de muy diversa índole que ocuparon sus seis pisos, con un programa tan escueto como emotivo: los Crisantemi, de Giacomo Puccini.


Se trataba de una performance de Eugenio Ampudia, titulada Concierto para el bioceno, con la que el teatro retomaba la actividad tras los tres meses de cierre por pandemia. Sostiene Ampudia que "en un momento en el que una parte importante de la humanidad se ha confinado en espacios acotados y se ha visto forzada a renunciar a la movilidad, la naturaleza ha avanzado para ocupar los espacios que le hemos arrebatado. Lo ha hecho con su cadencia propia, apenas asomando de nuevo, con su paciente ciclo biológico. ¿Se puede ampliar el concepto empatía hasta llevarlo a la relación con otras especies? Comencemos por el arte y la música. En un gran teatro. Invitando a la naturaleza”.
El público habitual (y mucho más, y ahora, si quieres, tú también) lo vio por streaming desde casa, disfrutando de la sorpresa provocada por tan inesperado jardín, que agradeció a su manera la belleza de la composición, la delicada interpretación y el talento de Ampudia con un sentido frufrú de hojas movidas por una ligera corriente de aire. 
 

Y es que nuestro confinamiento le ha sentado estupendamente bien a la Naturaleza, siempre desprendida y magnánima. Para apreciarlo, no tienes más que salir de casa. 

Disfruta del aire libre.




viernes, 20 de febrero de 2015

Gran Premio de El Prado


Eugenio Ampudia. Prado GP. 2008.

El artista Eugenio Ampudia creó en 2008 el vídeo Prado GP, en el que el Museo nacional madrileño se convierte en circuito (¿mero circo?) atravesado por velocísimas motos rugientes, tan rápidas y tan ruidosas como la mayor parte de sus abundantes y desinteresados visitantes. Para que la calma y el silencio vuelvan parece necesario que suceda un accidente.

                                     

No podemos confirmar que la tan reiteradamente prometida Ley de Mecenazgo (que, como ustedes saben, va a resolver como por ensalmo todo lo relacionado con las necesidades de financiación de la cultura) consista en algo más que esto, con mucha propaganda y un ejército de ingenieros y mecánicos dedicados a la economía creativa y a "poner en valor" las posibilidades del Patrimonio.

Thomas Struth. Las Meninas de Velazquez en El Prado. 2006.