Mostrando entradas con la etiqueta Darío Jaramillo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Darío Jaramillo. Mostrar todas las entradas

martes, 29 de diciembre de 2015

Suite para violonchelo

Michael Praetorius. Syntagma Musicum Theatrum Instrumenturum. 1620.

I
Mantra, repetición, juguete del paraíso,
ir del encantamiento al encantamiento,
elevándome,
pleno de luz.

II
Dios de los insectos.
Dios que compuso el sonido del abejorro.
Dios cantando en el extremo del canto,
ronco canto lleno de hermosos secretos.

L´abeille. Franz Schubert (transcripción de Pau Casals)
Lluís Claret. In memoriam Pau Casals. Auvidis, 1994.

III
Ronroneo místico.
Esquivo rumor para conectar a los ángeles esquivos.
Ración felina de Dios, iniciación.

IV
Canto grave, conversación de cetáceos.
Si sonara, éste sería el sonido del fondo de los mares.


Charlie Mingus en su apartamento de NY. 1965. Foto de Lida Moser.
V
Sabe a agua este metal sonoro,
esta cuerda que va del todo al todo, 
mediodía de luz, medianoche de recogimiento,
sed saciada.

VI
Quiere cantar la cuerda.
No es sólo la caricia de la nota en las maderas,
ni la resonancia entre la caja noble.
No es sólo acústica: quién levitó lo sabe.

Darío Jaramillo Agudelo. Piezas para violonchelo: suite # 3. (Recogido en Cuadernos de música. Ed. Pre-Textos, 2008)

Suite en Re para violoncello solo, de Enric Casals. Finale. 
Lluís Claret. In memoriam Pau Casals. Auvidis, 1994.


Emmanuil Evzerikhin. Batalla de Stalingrado. 1943.



lunes, 23 de noviembre de 2015

La danza

Edgar Degas. Pequeña bailarina de catorce años. 1881.


"En esta canción hay una danza.
Bailan los rosales con la brisa,
hay murmullo de ramaje,
hay danza de viento amarillo en los campos de girasoles.
Entre la noche,
la precisión de un baile que armoniza todas las cosas del mundo."

Darío Jaramillo Agudelo. Piezas para piano (fragmento). (Recogido en Cuadernos de música. Ed. Pre-Textos, 2008)


Tanztheater Wuppertal Pina Bausch. La consagración de la primavera.

jueves, 12 de noviembre de 2015

Del amanecer hasta el ocaso, y vuelta a empezar

JMW Turner. Amanecer con monstruos marinos. Circa 1845.
"Perduramos,
por milagro o por designio
sobrevivimos hasta esta opaca claridad de la primera luz,
un día nuevo que presagia nuevos gozos."
F.G. El oeste próximo. 10.2015.
"El eco de la luz.
Pábilo rojo en el oeste,
tea de mango maduro allá en el cielo.
Los augurios aconsejan alertar el oído,
extremar la atención, cuidar el silencio, agazaparse, ser invisible, reír."

Darío Jaramillo Agudelo. Dos fragmentos de Piezas para piano. (Recogidos en Cuadernos de música. Ed. Pre-Textos, 2008)
JMW Turner. Lluvia, vapor y velocidad. El gran ferrocarril del Oeste. 1844.

La vida se renueva incesante, incansable, arrolladora como un tren. 
Un día trae otro. Hasta nueva orden.

martes, 12 de mayo de 2015

Mercado de futuros

Walter Firmo. El malecón. La Habana, 1985.
Cuenta Peter Wade en su libro Música, raza y nación, que, en la década de 1920, las empresas fonográficas que vendían discos y gramófonos en las países de América central, "publicaban en los periódicos listas de discos que proporcionan alguna idea de los gustos musicales de los compradores. En estas listas se utilizan alrededor de sesenta términos diferentes para designar estilos musicales que pueden agruparse en varias categorías de amplio espectro: música ´europea´ (valses, mazurcas, polkas, pasodobles y estilos criollos como el bambuco y el pasillo) al lado de la música ´cubana´ (danzón, bolero, y otros estilos del Caribe como la plena y el merengue) y también música ´norteamericana´ (foxtrot, blues, onestop) junto con tangos ´argentinos´; las canciones, igualmente importantes, no cabían en estas categorías heurísticas regionales. Es cierto que existía una importante influencia mexicana toda vez que la canción mexicana en su advocación de canción ranchera tenía una fuerte presencia en toda América Latina, pero también lo es que bajo este término se cobijaban estilos musicales de otras regiones. 
Walter Firmo.

Es necesario recordar, en este momento, que entre la música de Cuba y México ya existía un proceso de fertilización mutua que llevaba décadas, que para un músico era posible viajar y grabar discos en las principales ciudades del continente (Nueva York, México, La Habana y Buenos Aires) y que gran parte de esta música era grabada por orquestas residenciadas en Nueva York que interpretaban partituras enviadas desde los países latinoamericanos".
Walter Firmo.

Varias enseñanzas en tan suculento fragmento: 
- la marca "música latina" viene de lejos y es más compleja que las actuales ambiciones de Miami. 
- la diversidad sonora y rítmica era (en una época de incipiente desarrollo de la industria fonográfica) mucho mayor que la actual, tan simplificada por la colonización rocanrrolera y las modas foráneas. 
- las canciones vuelan, y perduran adaptándose a los gustos de las distintas latitudes. 
- los músicos han estado siempre entre los mejores embajadores de sus países.
- las industrias culturales generan gran cantidad de dinero, prestigio y afecto para cualquier país, y los más civilizados y sensibles apoyan a sus creadores y facilitan su desarrollo y expansión. Sobre todo si tienen un idioma hablado y cantado por más de 500 millones de personas. 
Walter Firmo.

Una lectura provechosa, sin duda. A ver si llega a las manos de algún ministro de Hacienda y Cultura, o a los pavos de la marca España.