Era evidente que el astuto líder no sabía a dónde iba ni a dónde los quería llevar (¿quizá a un precipicio? ¿al castillo de irás y no volverás? ¿al valhalla? ¿al hoyo?), pero afirmaba, tan orgulloso como desesperado, que el camino no tenía retorno.
Alan Schaller. Escena callejera de su serie Metropolis.