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lunes, 12 de enero de 2026

El traje a medida agoniza

F.G. Orgullo y Satisfacción. Ensamblaje de objetos encontrados. 01.2026.


(...) "¿Te pagan por estar allí? 
—¡Que sí, que me pagan! ¿Contento? No hago daño a nadie, joder. 
—No haces daño, pero tú cuenta de todos modos. 
—Una noche, estaba yo en el bar. En el bar que conoces. Alguien me hizo llegar una nota. 
—¿Sigues teniéndola? 
—No. 
—Es curioso, normalmente lo guardas todo. 
—Eso no es verdad. Selecciono. Selecciono muchísimo. 
—Vale, seleccionas, perdona. Sigue. 
—Decía que había un trabajo para mí. Que no tenía más que esperar junto a una cabina telefónica al día siguiente a las dos.
—¿Qué cabina? 
—Una de la calle de Rennes. ¿Qué más da? 
    Vasco mojó un buen rato el pan, y se desprendió un trozo en la taza. Lo pescó con los dedos. 
—Me llamó. El trabajo no era de romperse los cuernos y, como te he dicho, llevaba meses sin trajes que hacer, ni siquiera un dobladillo. El traje a medida agoniza."(...)

Fred Vargas. Fluye el Sena. 
(Tres casos del comisario Adamsberg). Siruela policiaca, 2018.

martes, 13 de noviembre de 2018

Cleptomanía y neolitico

F.G. El maravilloso jardín de la naturaleza. Cosecha. 10.2018.
“Extraño, pensó, cómo vuelve instintivamente en el hombre el espíritu de la recolección con solo haber dado veinte pasos en el bosque. Le habría gustado a mi amigo prehistoriador, Mathias. Porque, si lo piensas, lo fascinante es recolectar; porque lo que es la mora en sí, no puede decirse que sea apasionante.” 

Fred Vargas. El ejército furioso. Ed. Siruela, 2011.

Pintura rupestre de recolección de miel. Cueva de La Araña, en Bicorp, Valencia.
Una historia interminable. 
El cuento de nunca acabar.

F.G. El vareador de almendrucos. Valdegastea.11.11.2018.

lunes, 9 de julio de 2018

El espejo del alma

F.G. Encuentro en el camino de El Cortijo. 2014.

"¿Puedo ver imágenes de los dos hombres? —preguntó. 
—Ha visto ya las fotos —dijo Froissy orientando de nuevo su pantalla hacia él. 
—Quiero verlos en movimiento, durante los interrogatorios.
—¿En qué momento de los interrogatorios? 
—Cualquiera. Puede incluso quitar el sonido. Solo quiero ver sus expresiones. 
Danglard se puso tenso. Desde siempre Adamsberg tenía la detestable tendencia de juzgar los rostros, separando en ellos el bien y el mal, cosa que Danglard le reprochaba con fuerza. Adamsberg lo sabía y notó cómo se crispaba su adjunto. 
F.G. Encuentro en el puerto de Benicarló. 06.2018.
—Lo siento, Danglard —dijo sonriendo de esa manera tan irregular que seducía a los testigos reticentes o desarmaba a veces a sus oponentes—, pero esta vez soy yo quien tiene una cita en mi defensa. Encontré el libro abandonado en una silla, en Reikiavik. 
—Dígala a ver. 
—Un segundo, que no me la sé de memoria —respondió buscando en sus bolsillos—. Aquí está: «La vida habitual hace el alma y el alma hace la fisionomía». 
—Balzac —refunfuñó Danglard.
—Precisamente. Y a usted le gusta, comandante."

Fred Vargas. Cuando sale la reclusa. Ed. Siruela, 2018.


F.G. Encuentro en la Caja de Ahorros Postal de Viena. 04.2014.