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viernes, 26 de enero de 2018

Gracias a la vida

Jean Arp. Sculpture d'une lettre. 1961.
"Paseo por los goces de la vida diaria. Primero un paisaje: mi gratitud al azar por haber nacido en una familia humilde. Intuyo que la abundancia desorienta. ¿Y los placeres? Escuchar tres homenajes a la inteligencia: la música de Bach, Monteverdi, Desprez. Dejar en el platillo de un violinista los gritos del saxo de Coltrane. El cinismo bondadoso de las canciones de Brassens. Las avenidas iluminadas y los recovecos oscuros de un idioma. Leer a Camus y Arendt, dos flechas éticas que me guían. Una coherencia que no crea presidios. El salmorejo, la ventresca y el rape compartidos. Los paraísos variados del sexo. Las páginas del poeta que es un vehículo transparente en sus mejores versos. No padecer el fracaso que llaman envidia. La risa que no hiere. Mi escudilla de mendigo a la que caen notas de música extranjera. El diálogo con hombres libres. Cuidar las cosas sin poseerlas. El cine y los laberintos trazados por Pasolini en Teorema. Recordar el agua de la niñez. No ser el bufón de la propia conciencia. Envejecer sentado en un refugio de preguntas. El goce de no tener tiempo para el odio." 
Flor Garduno. Con corona. Mexico, 2000.
Siempre hay que escuchar con atención a Fernando Savater. También cuando recomienda un libro como Ciento noventa espejos, de Francisco Javier Irazoki (Hiperión, 2017), escritor, músico, cronista durante años de la vida parisina y crítico de poesía, que ha construido "una especie de sonetos en prosa" de ciento noventa palabras que demuestran a las claras que los límites formales que se impone un creador no tienen por qué mermar la ambición creativa y el interés final de su obra artística.
Robert Doisneau. El acordeonista. Rue Mouffetard, Paris. 1951.
Llena por igual de luz y de penumbras, bien surtida de referencias musicales y pistas literarias, de viajes, recuerdo y palabras, este libro es una excelente guía de recursos para afrontar la búsqueda de una vida feliz. 
Alexander Calder. Ráfaga de nieve. 1950.

viernes, 31 de octubre de 2014

Que se nos va la pascua, mozas...

John Hamersveld. 1974. Portada para The Grateful Dead.
Como dos viejas amigas, Venus baila con la parca la danza de la vida con total naturalidad, hechas, al fin y al cabo, la una para la otra.

Michael Wolgemut. La danza de la muerte. 1493.
Por muy joven que seas, querido lector, seguro que has sentido próxima más de una vez la pérdida irreparable, tan dolorosa por prematura como por inesperada.
Vive y disfruta el momento, y no aplaces demasiado lo que realmente quieres, porque estamos de paso, y al galope.
Flor Garduño. Polvo serán, mas polvo enamorado. 1990.

"Que la vida iba en serio
uno lo empieza a comprender más tarde
-como todos los jóvenes, yo vine
a llevarme la vida por delante.

Dejar huella quería
y marcharme entre aplausos
-envejecer, morir, eran tan sólo
las dimensiones del teatro.

Pero ha pasado el tiempo
y la verdad desagradable asoma:
envejecer, morir,
es el único argumento de la obra".

Jaime Gil de Biedma. No volveré a ser joven. Incluido en Poemas póstumos. 1968.
Jaime Gil de Biedma. No volveré a ser joven.
Antología personal. Colección Visor de poesía.1998.

Foto de F.G. Insisto: ¿estás muerto?. Zaragoza, 26.09.14.

El "tema", tan viejo como la humanidad, ha dado mucho de sí en todos los ámbitos de la creación
Mirad qué jocoso y musical, qué popular, se mostraba en este romance el brillante Góngora, en pleno siglo de oro y sombras:

"Mozuelas las de mi barrio, 
loquillas y confïadas: 
mirad no os engañe el tiempo, 
la edad y la confïanza; 
no os dejéis lisonjear 
de la juventud lozana, 
porque de caducas flores 
teje el tiempo sus guirnaldas. 
Que se nos va la pascua, mozas, 
que se nos va la pascua. 

Vuelan los ligeros años
y con presurosas alas
nos roban, como harpías,
nuestras sabrosas vïandas:
la flor de la maravilla
esta verdad nos declara,
porque le hurta la tarde
lo que le dio la mañana. 
Que se nos va la pascua, mozas, 
que se nos va la pascua.
(…)
Por eso, mozuelas locas,
antes que la edad avara
el rubio cabello de oro
convierta en luciente plata,
quered cuando sois queridas,
amad cuando sois amadas,
mirad, bobas, que detrás
se pinta la ocasión, calva.
Que se nos va la pascua, mozas,
que se nos va la pascua.

Luis de Góngora. 1582.


Lawrence Weiner. Tierra a la tierra. Cenizas a las cenizas. Polvo al polvo.
La ocasión la pintan calva, y a poco que te descuides estarás llamando a las puertas del cielo. 
Disfruta, mientras tanto, del regalo de la vida. Sácale partido y compártela con generosa prodigalidad.


Knockin´ on heaven´s door.
Bob Dylan & The Grateful Dead. 1987. Columbia.
Richard Misrach. Por favor, apague las luces. iPhone studios. 2011.
Y el último, que cierre la puerta y apague la luz. 
Ya está todo pagado.
  

viernes, 24 de octubre de 2014

Pájaros en el alambre


Antonio Ruiz. Subsaharianos encaramados en la valla junto al cementerio musulmán de Melilla. El País, 22.10.2014.

Ahí están, un día más
Intentan, como dice la canción, ser libres, y, llegados hasta aquí, habiéndolo perdido todo en el camino, están determinados a conseguirlo.


Bird on the wire. Leonard Cohen. Cohen live. 1994.
Juan Sánchez Cotán. Bodegón de caza, hortalizas y frutas. 1602.















Les cueste lo que les cueste, porque la inversión ha sido grande: han abandonado a sus familias, se han endeudado para siempre con las mafias que les han transportado en ínfimas condiciones, han visto morir a sus iguales, han sido explotados y vejados.
Flor Garduño. La colección.
Pero lo peor ya ha quedado atrás. 
O, al menos, eso quieren pensar.


martes, 6 de mayo de 2014

Aforismos de andar por casa

Irving Penn. Zapatos españoles. Nueva York, 1963.
Surgen como chispas, se quedan contigo y nunca estás completamente seguro de su paternidad: alguna lectura, un recuerdo o el acervo familiar pueden estar en su origen.
Ahí van unos cuantos, y si gustan habrá más. Espero que no sean tan transparentes que den grima, como ciertos animalillos invertebrados.
Los cobijo entre comillas para protegerlos en estos primeros pasos fuera de casa.
Buen viaje.


Flor Garduño. Imagen mística. 2005.



"Otra cosa no, pero bien mandado..., tampoco".

"Un árbol caído se convierte en puente".

"Yo, dada mi mala memoria, olvido, pero no perdono".

"La vida pasa. Y nos atropella sin remedio".


F.G. Poza de la Sal. 06.2012.


"Siempre que caen torres altas miro esperanzado a los campanarios próximos".

"Los elogios valen lo que vale quien los emite".


"Los hijos sí que dan guerra, y más los tardíos, que no acaban de llegar".

"El cinismo -demasiado a menudo- no es más que un mecanismo de defensa".



Alberto García-Alix. Espacio muerto con zapatos. 1983.