lunes, 28 de febrero de 2022

Sobre los ángeles

Karl Blossfeldt. Las formas originales del Arte.1928.
Aprovechando un raro momento de silencio en el vestuario de la piscina, un opinador habitual afirma impertérrito y campanudo que "todos los curas son pediatras”.
En medio de la estupefacción general nadie pregunta por las fuentes del pedrusco y cada cual lo traduce automáticamente, interiorizándolo conforme a los propios prejuicios, que no abandonamos ni en pelotas.
Louise Bourgeois. Líbranos del mal. Circa 2008.

viernes, 25 de febrero de 2022

No a la guerra

Borrado de un grafiti del político ruso encarcelado Alexei Navalny en San Petersburgo. Foto de Anton Vaganov. 28.04.2021.
Empiezas "cancelando" a los disidentes de tu propio país y si te lo consienten te vienes arriba y acabas invadiendo Ucrania y provocando una guerra en cualquier lugar que se te ponga a tiro.
Víctimas de un ataque ruso en la ciudad ucrania de Kharkiv. Foto de Wolfgang Schwan. 24.02.2022.
 

jueves, 24 de febrero de 2022

Sesenta y ocho

F.G. Fe de vida. Collage de palabras encontradas. 05.2021.

(...) "El cumpleaños era un hecho individual. Señalaba el avance en línea recta del tiempo. El día del santo pertenecía a un tiempo no lineal, sino circular, como el del tránsito de las estaciones, los trabajos y los dones del campo, con los que tantas veces estaba asociado. No era la fecha numérica, sino el santo del día, lo que a ellos les ayudaba a situarse en el tiempo. Las primeras brevas maduraban en las higueras con los calores de San Juan. Las uvas apuntaban entre Santiago y Santa Ana y se vendimiaban para San Miguel. 
F.G. Plan de vida. Collage de palabras encontradas. 05.2021.

El cumpleaños no se repetía igual, porque cada año lo hacía a uno más viejo el tiempo sin vuelta. El día del santo volvía como las golondrinas a principios de mayo, o como la matanza del cerdo por San Martín, en noviembre, o la cosecha de aceituna con los primeros fríos de diciembre. Mi nombre no era solo mío, ni mis padres lo habían escogido libremente para mí. Había un protocolo riguroso en la transmisión de los nombres según los hijos iban naciendo. A nadie se le hubiera ocurrido que el nombre de un hijo fuera una elección personal. Elecciones personales había muy pocas. Yo tenía que llamarme Antonio porque al primer hijo varón le correspondía heredar el nombre del abuelo paterno. Si a mis padres les hubiera nacido otro varón después de mí se habría llamado Manuel. A mi hermana, por ser niña, le tocaba llamarse como la abuela paterna. Otra niña que hubiera nacido se habría llamado Leonor. Que no se respetara esa sucesión era inimaginable. Si ocurría, desataba uno de aquellos agravios sordos que se prolongaban durante toda la vida."(...)

Antonio Muñoz Molina. Volver a dónde. Seix Barral. 2021.
F.G. Los buenos propósitos. Collage de palabras encontradas. 05.2021.
En mi caso, se cumplió la tradición. Y por partida doble. También con eso he tenido suerte.