martes, 17 de diciembre de 2013

Ensayar es soñar


Milton Glaser. Bocetos para cartel de Carmen. 1981.

¿Quién no ha cantado con la radio o el tocadiscos, haciéndole los coros (o, más presuntuosamente, tratando de suplantar) a la voz cantante admirada? Como vemos en este vídeo de "la habanera" de la Carmen, de Bizet, las madres son muchas veces las principales impulsoras de los vuelos iniciales (a menudo, también, "iniciáticos") de sus pipiolos, dándoles, junto al vaso de leche, alas y vientos favorables, y mostrándoles panoramas de amplios horizontes halagüeños. Benditas sean: ya vendrá luego la vida para diluir los espejismos y poner a cada uno en su sitio.
Milton Glaser. Cartel para Carmen en la Ópera de San Francisco. 1981.
August Schram es un excelente y versátil tenor (y para demostrarlo, aquí nos canta un aria escrita para mezzosoprano), con mucho sentido del humor y pocos prejuicios, y tiene una web muy apropiada para cantar con él (con tanto entusiasmo aunque con menos rendimiento) y aprender. Realmente útil.
Saul Bass. Cartel para Carmen Jones, de Otto Preminger. 1954.
Lo dice la letra de la habanera:
"El amor es un pájaro rebelde. El pájaro al que crees sorprender, bate las alas y remonta vuelo... El amor está lejos si lo esperas; ya no lo esperes, ¡y ahí estará!! A tu alrededor, rápido, muy rápido; vino, se va, vuelve a venir ... Crees tenerlo, y te evita. Crees evitarlo, y él te tiene. El amor..."
Portada (sobadita) de la banda sonora de Carmen Jones, con motivos gráficos de Saul Bass. 1954.
Es, en definitiva, como la inspiración: una mezcla de trabajo y suerte. Y, a menudo, tener el oído atento. Bizet, creyendo que servía a una melodía popular, se sirvió de una composición de Iradier y se convirtió a su vez en fuente de arreglos y versiones de lo más diverso. 
Todos cantamos sobre la voz de otro. 


lunes, 16 de diciembre de 2013

Hombres orquesta

 Hombre orquesta. Finales del siglo XIX.
Este es el perfil de trabajador que quieren los neopatronos que se autodenominan "emprendedores": el mirlo blanco ha de ser versátil, sentirse bien pagado con lo que tengan a bien darle,
Banda de un solo hombre. Dublín. 1865.
cualificado, con iniciativa, sumiso,  dispuesto a viajar,
                                                    Hombre orquesta en la calle mayor de Katoomba. Australia. 1922.

alegre, siempre afinado, vistoso, colorista, simpático, con buen oído, abierto a las novedades,
Mauricio Kagel. Dos hombres orquesta. 1971-73.
Mauricio Kagel. Dos hombres orquesta. Proyecto. 1971-73.
con amplio repertorio, proclive a la intemperie, autosuficiente, ingenioso
Los inventos del Profesor Franz de Copenhague.
y con la lección bien aprendida. En resumen: agradecido y satisfecho (en definitiva: jodido, pero contento).
Habit de musicien. Nicolas de Larmessin (1640-1725).
Será, seguramente, para suplir las evidentes carencias de la parte contratante de la primera parte.
Forges.
Son insaciables.

viernes, 13 de diciembre de 2013

Tres años sin Enrique Morente

Hoy se cumplen tres años de la inesperada muerte de Enrique Morente, y desde entonces no ha parado de crecer su valoración entre todos los aficionados, que durante su vida estuvieron irreconciliablemente divididos entre acérrimos detractores y entusiastas defensores. Cosas del gusto. Algún día volveremos sobre lo que el maestro llamaba "los flamencólicos".

La perspectiva y el paso del tiempo, en esto como en todo, ayudan a valorar el mérito real de las personas, y muy especialmente de los creadores singulares. Y, si te fijas bien, resulta que lo mejor que ha dado el flamenco en estos tres años de ausencia sigue teniendo que ver con Enrique Morente: reediciones de sus discos, publicación de directos inéditos, estudios sobre su figura y, sobre todo, su magisterio y su ejemplo, que invaden lo más novedoso y mejor de este singular arte.
Enrique Morente visto por Paco Ontañón.
Para acordarnos de él, sus desamparados seguidores de miracomosuena queremos dar a las ondas una grabación poco conocida que hizo para un disco de homenaje a Javier Krahe (otro de los grandes), producido por Javier López de Guereña y titulado, muy apropiadamente, "...y todo es vanidad". Cualquier cosa que cantara Morente la hacía flamenca, y jonda. Para demostrarlo, este botón lleno de gracia:

Enrique Morente. Abajo el alzheimer.
18 chulos records.

Escuchadlo y ya nos diréis. Una delicia de canción, de arreglos y de interpretación. 

Enrique Morente y el "aficionao" Leonard Cohen. El cuarto de los cabales.
Nada de lo que hizo Morente fue gratuito o vano, y cualquier momento es bueno para volver a escucharlo detenidamente, porque su valor no deja de aumentar. Gracias por todo, maestro.