Mostrando entradas con la etiqueta Walter Benjamin. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Walter Benjamin. Mostrar todas las entradas

jueves, 12 de septiembre de 2024

Una montaña portátil

Montaña portátil en el escaparate de Castroviejo Librero. Logroño. 09.2024. Foto de F.G.
Entre las múltiples maneras de practicar el aprecio por las montañas hay una especialmente hermosa y al alcance de cualquiera: en China (y por extensión de la doctrina de Confucio también en Corea y Japón) se valoran mucho las llamadas "rocas de los eruditos" o Gongshi, conocidas también como "rocas esculturales", moldeadas natural o artificialmente e instaladas frecuentemente en los jardines domésticos.
Gongshi del S.XIX del Museo Kröller-Muller.
Muy variadas, buscan la singularidad en sus colores, formas, textura y marcas, y los que las celebran añaden a esas cualidades aspectos simbólicos ligados a valores espirituales o evocadores de su interés. Frecuentemente se colocan sobre pedestales de madera tallados para acoger adecuadamente las características de la base de la piedra elegida.


F.G. Montaña portátil. Amalgama de objetos encontrados. 2021.
La Montaña portátil que presento ahora en el escaparate de Castroviejo Librero como entrega número cuarenta y nueve de mi exposición a la altura de los ojos y a pie de calle forma parte de una colección que voy construyendo con piedras "que me miran" (bien sabes, querido visitante, que, como le recordaba Franz Hessel a su amigo Walter Benjamin,"sólo vemos lo que nos mira") y por su cualidad de humilde canto rodado procedente de una cuenca fluvial muy venida a menos describo como "amalgama" más que como ensamblaje, que sería la forma habitual de llamarlo en las prácticas artísticas.
F.G. Montaña portátil. 2021.

F.G. Montaña portátil. 2021.
Tan hermosa como la peña elegida es la rotunda base dentada sobre la que arraiga y que la equilibra, la protege y recuerda al descreído devoto que todo está relacionado con todo y que la armonía dependerá de la coordinación dinámica de los intereses de las partes en presencia.
Mi "rolling stone" portátil sienta cabeza acompañada en este bolo por un conjunto de tres hermosos libros de fotógrafos con miradas y devociones singulares, bien diferenciadas (Yasuhiro Ishimoto, el más americano de los fotógrafos japoneses y el más japonés de los americanos; Cristina de Middel, siempre tan personal, a menudo tan sorprendente; y la surcoreana Kyunghee Lee,  tan sensible al retrato de la naturaleza, y en esta ocasión a la fugacidad de los pájaros) y una novela de aventuras de René Daumal titulada muy apropiadamente El Monte Análogo, "aventuras alpinas no euclidianas y simbólicamente auténtica", sugerida por Jesús Castroviejo, tan excelente librero como paciente anfitrión. Gracias por todo.
Montaña portátil en el escaparate de Castroviejo Librero. Logroño. 09.2024. Foto de F.G.

jueves, 2 de noviembre de 2023

El laberinto del falso nudo

F.G. Escaparate de Castroviejo Librero con el ensamblaje Laberinto del falso nudo. 11.2023.
Para la entrega número cuarenta de mi dilatada exposición a la altura de los ojos y a pie de calle, en la vitrina de acceso a Castroviejo Librero, en el encuentro del pasaje de Los Leones con los portales de la Plaza del Mercado, en Logroño, he elegido un ensamblaje de cuatro elementos encontrados en otros tantos paseos sin rumbo preciso que, como siempre, resultaron entretenidos, instructivos y saludables, y, como bastante a menudo, provechosos para los intereses materiales omnívoros del recolector neolítico que todos llevamos dentro. 

F.G. Laberinto del falso nudo. Ensamblaje "en marcha". 2020-23.

Lo titulo, por ahora, Laberinto del falso nudo, y lo forman tres eslabones de cadena muy diferentes aunque de apariencia similar a primera vista, apoyados entre sí y recostados descansadamente sobre una acogedora pieza de barro cocido que seguramente formó parte en otra vida de un pavimento doméstico. Considero la inestable precariedad (libre y consentida) de esa relación su principal virtud, sobre todo pensando en que la alternativa sería seguramente una cadena, firme pero limitadora, tan fiable como paralizante: eso sí sería un nudo real, y produciría consecuentemente un laberinto irresoluble, que, con más o menos vistosa geometría imaginativa y a pesar de la holgura imprescindible, no dejaría de ser un callejón sin salida.

F.G. Laberinto del falso nudo. Ensamblaje "en marcha". 2020-23.

En estas estamos, y el tiempo irá diciendo cómo se van acomodando las hermosas partes del conjunto, tan amables al tacto como a la vista.

F.G. Laberinto del falso nudo. Ensamblaje "en marcha". 2020-23.

Para acompañar a la pieza "efímera" durante este mes tan apropiado para la meditación melancólica y el paseo largo y creativo, propongo al paseante enlazarla con la lectura de tres libros excelentes: una nueva edición en Taurus de las Iluminaciones de Walter Benjamin (tan aficionado a los pasajes y a los paseos), que agrupa algunos de los textos esenciales para ayudar a esclarecer el arte cambiante y el complejo mundo de los últimos cien años; un libro de Frédéric Gros titulado Andar: una filosofía, en el que afronta el caminar como experiencia de libertad y de privilegiada relación con la naturaleza, como estrategia viable para conseguir una vida lenta y consciente, de la mano de las reflexiones y experiencias de escritores y filósofos; y el catálogo de la actual exposición de la Fundación Juan March, Antes de América. Fuentes originarias en la cultura moderna, que analiza y refleja el grandioso influjo en el arte occidental de las formas y significados de las civilizaciones indígenas precolombinas, unas veces a partir del rigor de la arqueología y la antropología y otras mediante mixtificaciones creativas de muy diversa índole.

F.G. Escaparate de Castroviejo Librero con el ensamblaje Laberinto del falso nudo. 11.2023.
Que os vaya bien.
Aprovechad el tiempo, que da de sí para todo.
Salud.

lunes, 4 de septiembre de 2023

El propósito de mirar hasta llegar a ver

Escaparate de Castroviejo Librero. Logroño. 09.2023.
He preparado para la vitrina de acceso a Castroviejo Librero, (en los portales de la Plaza del Mercado, de Logroño, en el pasaje de Los Leones), la entrega número treinta y ocho de mi exposición a la altura de los ojos y a pie de calle.
F.G. Propósito. Caligrafía sobre mármol. 10.2021. Galería La Lonja 39/41. Logroño.
La titulo  Propósito, y es un fragmento de mármol de 31,5x31,5 cm., (el formato de las portadas de los discos LP que, como seguramente sabes, es el que suelo utilizar como medida de mis collages y fotografías) en el que grabé un haiku autografiado, 

     construyo un mundo
     tratando de entender
     lo que me mira

que definía la intención que me había guiado en la preparación de mi exposición de 2021 en la galería La Lonja 39/41, titulada, precisamente, lo que me mira. (Si pulsas aquí puedes ver el texto completo, en el que hablo de autores "dispersos" a los que admiro, como Franz Hessel descubriéndole a su amigo Walter Benjamin en El regreso del flaneûr que “sólo vemos lo que nos mira”; o la honda verdad -“ver es haber visto”- que reitera Fernando Pessoa en El libro del desasosiego; y la limpia iluminación de Joan Brossa, resumiendo que “el secreto consiste, sólo, en saber mirar.").
No era la primera vez que utilizaba mármoles en mis obras (a veces como meros objetos encontrados, y bastante a menudo como acumulaciones de fragmentos de distintas cualidades o formando parte de ensamblajes con objetos industriales diversos), pero esa mezcla de confesión y anhelo requería un soporte de un blanco tirando a inmaculado, pulquérrimo e indeleble, sólo marcado por el pulso incierto de mi escritura. 
La "declaración de intenciones" pervive desde entonces a la intemperie, esencialmente inalterable aunque sometida a bonanzas e inclemencias, a prueba de calimas y pedriscos, calores y humedades, floras y hielos, faunas y adherencias. Se va convirtiendo en lo que pretendía ser: un hermético testigo silencioso, puro recordatorio mudo. Un estímulo.
Los libros que escoltan a mi Propósito son excelentes compañeros: la nueva edición de El libro del desasosiego de Fernando Pessoa, traducido por Perfecto E. Cuadrado para Acantilado, puerto seguro para recalar una y otra vez en la incierta travesía de la vida; el último libro sobre Madrid del fotógrafo Bernard Plossu, un ejemplo de viajero dedicado a mirar el mundo al margen de las sendas trazadas, los clichés y la propaganda, de volver una y otra vez sobre lo ya visto para ver de otra manera, quizá más esclarecedora (todo un acierto de La Fábrica el utilizar una fotografía de Minerva de perfil para ilustrar la portada, como mirando para otro lado, seguramente hacia algo interesante); y el libro de Will Gompertz "Mira lo que te pierdes. El mundo visto a través del arte", en el que valora la atención consciente como el signo diferencial de los artistas frente al común de los mortales, que pasan como vaca sin cencerro creyendo que lo saben todo del medio en el que les ha tocado vivir. 
Se acerca el otoño. Este año, en vez de apuntarte a diez o doce cosas, cómprate un buen libro y échate a los caminos.
Y ojalá que Minerva te acompañe.
Salud.



miércoles, 26 de julio de 2023

Los dolores y los días

F.G. La ración de dolor de cada día en el escaparate de Castroviejo Librero. 07.2023.
Para la entrega número treinta y siete de mi expansiva y expandida exposición a la altura de los ojos y a pie de calle, (ya sabes, en la vitrina de acceso a Castroviejo Librero, en los portales de la Plaza del Mercado, de Logroño), he elegido el ensamblaje La ración de dolor de cada día que hice para mi primera exposición, titulada “ropavieja”, en la ermita de Lomos de Orios, porque me sigue gustando tanto como entonces y puede ser oportuno en los tiempos que corren. 
F.G. La ración de dolor de cada día. Ensamblaje de objetos encontrados. 07.2019.
Cuando lo presenté en este blog acompañaban a las fotografías del objeto unos luminosos versículos del evangelio de Mateo (6:25-34), que habla de los agobios humanos por las miserias de la supervivencia y de la feliz despreocupación de los pájaros y las flores, para acabar con esta recomendación: Así que no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio mal." (¡Cómo se nota que escribía al dictado de un ángel! Así, cualquiera).
Caligrafía de Roberto Pajares Pájaro en la exposición "ropavieja", en Lomos de Orios. 10.2019.
Bien sabemos que a veces padecemos más de uno, por acumulación o por coincidencia, y demasiado a menudo resultan insoportables. Los afanes y el dolor ligado a ellos no nos han de faltar. Otra cosa es “el día de mañana”, porque, como decía muy puesta en razón la abuela Marina, “no he visto yo ningún mañana”.
Utilicé para componer este “relicario” un celemín, antiquísima medida de capacidad para áridos (especialmente cereales), cargada hasta los topes de las espinas de un cactus de los llamados de “cabeza de obispo” que seguramente había muerto por exceso de (malos) cuidados y demasiado riego.
Aparentemente inerte, al recuperarlo para esta exposición compruebo sorprendido que el objeto ha cambiado porque las agresivas espinas se han ido lignificando y paulatinamente se van haciendo más negras, como las penas hondas, y mermando de volumen, con lo que andan más holgadas, quizá en el camino correcto para llegar a demostrar que no hay mal que cien años dure, ni cuerpo que lo resista. Iremos viendo lo que nos deparan el azar y, sobre todo, la necesidad.

Para acompañar a esta postrimería he recurrido a tres hermosos libros que nos harán más llevadero y más consciente nuestro devenir por este valle de lágrimas: el titulado Primavera silenciosa, de la bióloga marina y zoóloga Rachel Carson, que trata sobre el proceso de contaminación de la Tierra y que está en el origen de la aparición de los movimientos ecologistas; el libro gráfico antifémina, con textos de Mª Aurèlia Capmany y fotos de Colita, secuestrado y desaparecido en las prórroga del franquismo por su feminismo beligerante y reeditado ahora bajo la supervisión de la excelente fotógrafa; y la edición por ABADA de los escritos de Walter Benjamin sobre Charles Baudelaire, incluida la traducción de sus poemas. 
Aprovechad el tiempo y elegid vuestros propios afanes.
Salud.


lunes, 21 de noviembre de 2022

Brújula (y veleta)

F.G. Brújula, en el escaparate de Castroviejo Librero. Logroño. 11.2022.

Esta singular Brújula es resultado del encuentro de una vieja hoz con un tocho desechado de una chapa de acero corten. Dos piezas distantes más de un siglo en su elaboración (la una forjada por un herrero de la sierra camerana ni se sabe cuando, y el retal fundido hace nada y venido seguramente de un alto horno de quién sabe dónde), y todavía más distantes en su cometido primordial, en un caso agrícola, heredado en forma y función desde el neolítico sin evolución apreciable, y en el otro ligado a tecnologías posteriores a la revolución industrial para dar servicio a grandes infraestructuras, maquinarias diversas y a la estirpe de Richard Serra. 

Francisco Gestal. Brújula. Ensamblaje (móvil) de objetos encontrados. 2021.
También tienen valores simbólicos muy diferentes, y es casi seguro que nunca nos sorprenda una asociación de jóvenes abogados cristianos pidiendo el secuestro supercautelarísimo de un sello de correos donde se conmemore la creación de un puente o un barco, actual o de hace cien años, como acaba de suceder con el emblema del PCE.

La hoz, sin el habitual mango de madera, tiene un vástago metálico con una prolongación ad hoc que entra como eje en la perforación hecha ex profeso en el cilindro de acero con la holgura imprescindible para que la leve vela pueda girar, sin cabecear ni desequilibrarse, con el cambio de los vientos si los hubiera. Así, además de la función orientadora de la brújula, tendente a la estabilidad e idónea para señalar el rumbo seguro, este artefacto ensamblado dispone del añadido incierto de las prestaciones de una veleta, acomodaticia por naturaleza y sujeta a los caprichos de Eolo. Como la vida misma. (Apolo y Dionisos en un artilugio, ahora que caigo).

Me gustan mucho la textura y el color de la hoz, su esbelta curva amable, su vínculo arcaico, las apreciables irregularidades acumuladas por los muchos años de uso, su pulido natural, su atenuado brillo, casi mate. También me gusta lo que de pictórico ha dejado en el recio soporte de acero el corte generado por el fuego, un gesto incontrolable que aporta la  belleza sorprendente de lo inesperado, que ha añadido matices y vibración a tan elemental geometría.
F.G. lo que me mira. (Detalle).10.2021. Foto Gabriel Santolaya.

Este ensamblaje lo expuse ahora hace un año en la galería La Lonja, dentro de la muestra titulada "lo que me mira", y hora se puede ver en la vitrina de Castroviejo Librero, en la plaza del Mercado de Logroño, dentro de mi fragmentaria exposición "a la altura de los ojos y a pie de calle", que ya va por su entrega vigesimonovena. 

Acompañan a la Brújula preciosos libros que, como siempre, como a todo, la enriquecen: un par de catálogos de tres escultores muy queridos (Julio González, Pablo Picasso y Alberto Giacometti, este en danza cruel con el marqués de Sade) y un librito precioso de Walter Benjamin sobre el coleccionismo, pasión tan absorbente como tóxica.

Pásate por allí, entra y habla con los libreros, gente estupenda con ganas de escuchar y contar. Y cómprales algo, de paso.

jueves, 13 de enero de 2022

La mano izquierda

F.G. Ideograma mixto y Torsión azul, en la exposición lo que me mira. Otoño de 2021. Foto de Carmelo Argáiz.

"Hoy en día [1926] nadie puede limitarse a lo que "sabe hacer". La fortaleza está en la improvisación. Todos los golpes decisivos se están dando con la mano izquierda."

Walter Benjamin. Productos de la China. Recogido en Calle de dirección única. Abada editores, 2011.

F.G. Ensamblaje volandero, en la exposición lo que me mira. Foto de Carmelo Argáiz.

miércoles, 17 de noviembre de 2021

Vista parcial de varias series fotográficas sobre asuntos que me miran

F.G. Vista parcial de varias series fotográficas sobre asuntos que me miran. 2019-21.

"En los terrenos de que nos ocupamos, conocemos sólo a modo de relámpago. El texto es ese trueno que después retumba largamente."
"Nada que decir. Solo mostrar."

Walter Benjamin. Obra de los pasajes. Traducción de Juan Barja. Citado en AtlasWBConstelaciones. Círculo de Bellas Artes, 2010.
F.G. Vista parcial de varias series fotográficas sobre asuntos que me miran. 2019-21. Fragmento. 

jueves, 26 de septiembre de 2019

Historia universal

F.G. Historia Universal. Objeto encontrado, pintura y espejo. 09.2019. Fotografía de Gabriel Santolaya.

“No hay documento de cultura que no lo sea, al tiempo, de barbarie.”

Walter Benjamin. Sobre el concepto de historia.


Contempla la historia, mírate de frente en su confuso espejo, demoradamente, sin temor, y enseguida verás que también formas parte del horror. 

lunes, 28 de enero de 2019

El trapero como poeta

F.G. Servicio permanente. Elvas.11.2018.

"Bajemos un poco más abajo y contemplemos a uno de esos seres misteriosos que viven, por así decirlo, del excremento de las grandes ciudades. Porque hay oficios singulares. El número es inmenso. A veces he pensado con terror en que hay trabajos que no implican ninguna alegría, trabajos sin placer, fatigas sin alivio, dolor sin compensación. Pero me equivocaba. He aquí un hombre responsable de recoger los escombros de cualquier día de la capital. Todo lo que la gran ciudad ha rechazado, todo lo que ha perdido, todo lo que ha despreciado, todo lo que ha roto, él lo cataloga, lo colecciona. Recopila los archivos de la depravación, el cafarnaún de los desechos. Hace una clasificación, una elección inteligente. Recoge, como un avaro un tesoro, las basuras que, deglutidas por la divina Industria, volverán a ser objetos de utilidad o de disfrute. Ahí está, bajo la oscura luz de las farolas atormentadas por el viento de la noche, subiendo por una de las largas y sinuosas calles pobladas de pequeños hogares. [...] Llega sacudiendo la cabeza y tropezando con los adoquines, como los jóvenes poetas que pasan toda la vida deambulando sin rumbo y buscando rimas. Habla solo, y vierte su alma en el frío y tenebroso aire de la noche."

Charles Baudelaire. Los paraísos artificiales.1869.

F.G. Un cierto no sé qué. Elvas. 11.2018.
"Trapero o poeta, a ambos les concierne la escoria; ambos persiguen solitarios su comercio en horas en que los ciudadanos se abandonan al sueño; incluso el gesto en los dos es el mismo."

Walter Benjamin. Iluminaciones.

F.G. Pentimento. Elvas. 11.2018.



martes, 17 de abril de 2018

Manos

Jenny Holzer. Mano. Pinturas de guerra. 2007.
 "Mi mano es muchas manos,...
Jenny Holzer. Manos. Pinturas de guerra. 2007.

...y se la llama mi mano."

(Walter Benjamin, citado por José-Miguel Ullán)

Jenny Holzer. Manos. Pinturas de guerra. 2007.


jueves, 27 de febrero de 2014

Gulliver en el soto

 F.G. La mano de Gulliver en el Ebro. 18.04.14.

Ya habíamos quedado en que ver es haber visto. Hoy estamos en disposición de afirmar que "sólo vemos lo que nos mira", tal como escribía Walter Benjamin en “El regreso del flaneûr” citando a su interlocutor, el escritor Franz Hessel (padre del "indignado" Stéphane Hessel).
Un ejemplo: las crecidas de los ríos acarrean cada año, envueltas en tumulto, grandes cantidades de materia orgánica de muy diversa índole, entre ellas troncos de árboles secos iguales al que apareció hace tiempo anclado en la isla del soto del Ebro a su paso por Logroño, frente al cementerio y el Pozo Cubillas.

Crecida en el río Ebro a su paso por Logroño. 
02.02.2014. 

Las feroces lecturas de la infancia y la iconografía que las acompañaba nos llevan a ver más de lo que salta a la vista: el bueno de Lemuel Gulliver trata de liberarse del cautiverio al que le ha llevado su desgraciado naufragio y se expande y desborda los límites de Liliput, en un momento de descuido de la minúscula turba. 
La memoria difusa del relato nos mira, nos cuenta y vemos más de lo que vemos.

Los viajes de Gulliver. Placa para linterna mágica. 
George Eastman House. 
¿O se trata de una quinta aventura todavía no escrita por Jonathan Swift?