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miércoles, 3 de junio de 2026

En la herrería

F.G. La herrería del Pájaro en Lomos de Orios. 05.2026.

"Todo lo que conozco es una puerta que da a la oscuridad.
Fuera, viejos ejes y oxidadas argollas de hierro;
dentro, el conciso tañido del martillo sobre el yunque,
el impredecible abanico de chispas o el silbido
cuando una nueva herradura se endurece en el agua.

El yunque debe estar más o menos en el centro,
astado como un unicornio, cuadrado en un extremo,
fijado allí de forma permanente: un altar
donde el hombre se emplea en forma y música.



A veces, con un mandil de cuero, pelos en la nariz,
se asoma apoyándose en la jamba, recuerda un estrépito
de cascos donde el tráfico destella ahora en hileras;
luego gruñe y vuelve dentro, con un portazo y un chasquido,
a batir el hierro de verdad, a manejar los fuelles."

Seamus Heaney. La fragua. Versión de Andrés Catalán. Recogido en 100 poemas. Alba Editorial, 2019.

martes, 23 de diciembre de 2025

Siemprevivas

F.G. Siemprevivas. Casa de los periodistas. Logroño. 12.2025.
En mis trabajos creativos siempre recurro a los materiales que tengo a mano o puedo conseguir con cierta facilidad, y valoro especialmente sus cualidades expresivas y su aptitud para ser transformados en algo hermoso sin necesidad de recurrir a procedimientos excesivamente complejos.

Entre los "reincidentes" está el denominado "alambrón", nombre que dan los ferralleros a los trozos de hierro relativamente maleable que se utiliza para estabilizar durante el transporte, como en un abrazo, otras piezas mucho más gruesas, resistentes y largas que luego se usarán para armar encofrados en las obras públicas y edificios. 

Al cortar el estrecho nudo, el aprieto se desecha por inservible, pero el rectángulo queda como un largo tallo acabado en el precioso dibujo de una extraña flor, poderosa y delicada a la vez, formada por una doble espiral siempre distinta pero con los suficientes rasgos coincidentes como para poder ser considerada de la misma especie que las que la acompañarán formando un ramo. 


En mi exposición breves bellezas muertas he presentado Siemprevivas, una docena de flores esbeltas y flexibles, de fuerte tallo y cabeza desmayada, agrupadas por una pieza industrial cilíndrica de sorprendente aire art déco, tanto por su diseño como por sus contrastados materiales, caucho y una aleación de bronce. Una obra pensada para durar, más allá de los riesgos domésticos del exceso o la falta de riego, de la insolación o la penumbra, de las largas ausencias o de de la descontrolada hiperactividad de los seres convivientes.
F.G. Las siemprevivas en Lomos de Orios, en la casa de Pájaro,
cómplice imprescindible. Otoño de 2025.

Por ser el último día de mi exposición breves bellezas muertas en la Casa de los periodistas, en Logroño, añado esta agradecida propina para visitantes y lectores en la que muestro a través de algunas obras en las que he recurrido al "alambrón" la versatilidad de este material de desecho tan lleno de posibilidades.

F.G. Tres enredaderas. 2025.

F.G. Ventana de los castaños (de la serie Marcos habitados). 2020.

F.G. Jardín de invierno. 2024.

F.G. Ventana de la acacia (de la serie Marcos habitados). 2020.

F.G. Las flores que no te llevo. 2020.

lunes, 22 de diciembre de 2025

Sueños de ámbar

F.G. Ceras, afloramientos y aterrizajes en la Casa de los periodistas. 2025.

Hace unos años, deslumbrados por la aparición en los periódicos de unos enormes trozos de ámbar de extraordinaria claridad y transparencia que en su momento habían capturado gran cantidad de insectos y plantas conservándolos en condiciones óptimas (aunque muertos, eso sí), Pájaro y yo nos pusimos a enredar con diversos tipos de resinas y siliconas tratando de emular al viejo fósil, sin gran esperanza, sin ninguna experiencia en el sector y sin manual de instrucciones: todo era tan novedoso como estimulante, bastante descontrolado, caro y con riesgo de toxicidad, pero nos resultó apasionante. 

F.G. Resinas, siliconas y reliquias en la Casa de los periodistas. 2025.

Presento ahora por primera vez algunos resultados de aquellas tentativas, que resultaron satisfactorias y atractivas, pero no lo suficiente, quizá porque recordaban demasiado a las viejas reliquias, un tanto tétricas. (Esta característica se acrecentó cuando el amigo al que recurro para esos menesteres las enmarcó utilizando unas preciosas molduras que atesoraba, después de que algún cliente renovara las de sus viejos cuadros. Parecía que estuviéramos en la capilla del palacio de Liria, o en las Descalzas Reales).

F.G. Herida. 2022.
F.G. Medusa. 2022.
F.G. Reliquia. 2022.
F.G. El milagro del agua. 2022.

Años después opté por cera de abeja como material básico, proporcionada por mi apicultor de cabecera, y todo fue más satisfactorio y menos pretencioso: se podía hacer en casa al "baño maría", olía bien y el resultado era controlable y en todo momento reversible, simplemente aplicándole calor otra vez. En la exposición Luz y sombras, en la Casa de la imagen, presenté unos cuantos "afloramientos" en los que los objetos ocultos emergían a la superficie, brotando desde un recipiente-marco cubierto de cera.


F.G. Áurea. 2025.
F.G. Rosa. 2025.
F.G. Dos zarcillos. 2025.

Para esta exposición simplifico el procedimiento recurriendo a soportes encontrados (cajas de puros) cubiertos de cera, de la que en algunos casos los objetos afloran y sobre la que en otros se depositan dulcemente.
F.G. Modigliani. 2025.
Nada que ver con el ámbar, evidentemente, pero el camino ha sido interesante y el resultado satisfactorio. 
F.G. Eclosión. 2025.
(Las puedes ver en la Casa de los periodistas, de Logroño, hasta el 23 de diciembre de 2025, dentro de mi exposición breves bellezas muertas)
F.G. Acanto. 2025.

martes, 9 de diciembre de 2025

Construiré un paisaje

F.G. Construiré un paisaje. Ensamblaje de objetos encontrados. 2025.
A mediados del siglo XIV el florentino Francesco Petrarca ascendió al Mont Ventoux, la montaña más alta del entorno de Aviñón, donde entonces vivía, impulsado por el deseo irresistible de contemplar el panorama que desde allí se divisaba. El poeta narró la preparación y dureza del ascenso, la conmoción estética que sintió al llegar a la cima y la consciencia - en pleno éxtasis- de que la mirada al mundo exterior debía completarse con una elaboración interior, con un ensimismamiento. Ese testimonio es valorado por historiadores y teóricos del arte como el punto de partida de la consideración cultural del paisaje en occidente, de la conmoción estética que puede producir la contemplación de la naturaleza.
Incluso la definición geográfica del paisaje como “cierta extensión de terreno que adquiere unidad e independencia gracias a la atención que alguien le presta” parece tener en cuenta a Petrarca. Y con más razón lo hacen los que se han aproximado a él desde la práctica artística: el territorio no se convierte en paisaje hasta que alguien lo mira y con su mirada lo recorta, lo interioriza y obtiene placer, goce estético. Como ha dicho Claudio Guillén “es la mirada humana la que convierte la naturaleza en paisaje”. Es la mirada del artista la que crea la obra, y en la misma medida el concepto de paisaje se convierte también en metáfora del acto creativo.
F.G. El punto de partida. Lomos de Orios. 10.2025.
Consciente de esa realidad y sin necesidad de subir y bajar de un monte, decidí construir un paisaje para culminar esta exposición y empecé a buscar los elementos que habrían de constituirlo. Tras dar muchas vueltas encontré en la leñera de Lomos de Orios, conducido por Pájaro, artista y ermitaño, dos tochos, uno de roble y otro de encina, que cumplían mis expectativas. 
F.G. En el taller de Monta, en Arnedo. 11.2025.
A los días fui a Arnedo para ver a Monta, experto como pocos en maderas y en su tratamiento, y comenzamos el delicado ensamblaje de las piezas, haciendo por ellas todo lo necesario pero sin prescindir de nada de su riqueza expresiva. Lo esencial era establecer la vertical del encuentro, la única línea recta del conjunto y que sería el reflejo de mi intención, y luego añadirle dos grapas de hierro de las que usaban los ferroviarios para afirmar traviesas, encontradas en un paseo por el Cordel de los marchantes, entre Puerto Real y Vejer de la Frontera, hace varios años. 
F.G. Dos grapas. Chiclana. 2022.
Modificamos el perímetro lo imprescindible, manteniendo irregularidades y cortezas. La veta de corte del roble se aprecia ordenada y vertical y la de la encina horizontal y caótica, como rasgada, y sus colores, ahora unificados por la aplicación de un aceite nutriente, irán difiriendo conforme pase el tiempo y vayan secando, tendiendo uno a rubio y el otro a terroso.
Aunque, en palabras de Leonardo, "el arte es una cosa mental", no cabe duda de que el tiempo también pinta. Espero que sea "a favor de obra".
(Puedes verlo en la Casa de los periodistas, de Logroño, hasta el 23 de diciembre de 2025, dentro de mi exposición breves bellezas muertas).

sábado, 6 de diciembre de 2025

Una rosa es una rosa es una rosa

F.G. "No la toques ya más, que así es la rosa". 2025.
La rosa es un motivo inagotable y fascinante, como cualquier otra flor, por sencilla que sea, o como los árboles y la naturaleza en general. En mi larga colaboración con Roberto Pajares Pájaro he recurrido reiteradamente a esa fuente de inspiración natural partiendo de materiales y estrategias diversas, y cuando afronté el proyecto de exposición para la Casa de los periodistas enseguida pensé en una rosa que presidiera la cabecera de la sala, como centro de atención de un retablo laico de bellezas efímeras que recibiera a los visitantes.

F.G. La rosa en la Casa de los periodistas.

Partiendo de lo más próximo, fotografié las flores que Pamen Pereira había llevado a la ermita de Lomos de Orios cuando asumió la celebración de la romería de la "caridad pequeña", y trabajé sobre su estructura tratando de sintetizarla hasta lo esencial, pensando en que el resultado debería ser sometido todavía a una mayor esquematización al afrontar la construcción de la rosa como un dibujo de línea continua realizado con alambre grueso y de flexibilidad reducida, prescindiendo de cortes y añadidos y reduciendo la soldadura a lo imprescindible para mantener la estabilidad del conjunto.

Fue un trabajo que realizamos en el porche de la ermita, en días de otoño soleados y frescos, y salió adelante conforme a lo previsto, sin grandes sorpresas y en un ambiente de muy buen humor. 
Para facilitar el transporte limitamos su tamaño a un metro cuadrado y duplicamos el trazado del marco. Su relativa flexibilidad permite sin riesgo tirar del centro de la rosa hacia fuera para darle mayor volumen y potenciar sus sombras, que serán muy dinámicas si recibe directamente la luz solar.
F.G. La rosa en el porche de Lomos de Orios. 
Si empezaba este comentario apropiándome del poema de Gertrude Stein para su título, creo que ya es momento de cerrarlo con otro poema no menos célebre y tan hermoso de Juan Ramón Jiménez, que elegí para dar nombre a la obra: "No la toques ya más, que así es la rosa".
Vale.

(Puedes verla en la Casa de los periodistas, de Logroño, hasta el 23 de diciembre de 2025, dentro de mi exposición breves bellezas muertas).

lunes, 3 de febrero de 2025

Vida y milagros de Pájaro, que sigue volando a su aire


Muy de vez en cuando, y seguramente más por atender a la reiterada petición de sus seguidores (que somos legión) que por interés propio o necesidad personal, Pájaro abandona su preciado retiro en las montañas para trasladar durante un breve tiempo los frutos de su trabajo creativo al valle, a cualquier valle. 

En esta ocasión ha ocupado el hermoso espacio de la galería La Lonja 39/41, en Logroño, con una gozosa selección de pinturas, dibujos y esculturas en buena medida recientes, aunque acertadamente acompañados por obras fundamentales de su trayectoria, como la serie de exvotos, que, por sus características y formato, apenas han salido de la ermita de Lomos de Orios, el lugar donde y para el que se concibieron. 
A pesar de no tener ninguna pretensión de muestra antológica, el título elegido, Vida y milagros, da al conjunto la dimensión de una "memoria personal" en la que se puede ver una parte significativa de lo que va dando de sí la peripecia vital de artista tan singular, desvelando cuánto hay de admirable en tantos logros conseguidos contra viento y marea. 
La exposición atestigua una fértil trayectoria de intensidad libérrima, al margen de las modas, del mercado y de los cantos de sirena, y en tan fecundo camino se aprecia cada vez mejor su voluntad de expresar tan solo aquello que siente como esencial, reduciendo su intervención a lo imprescindible para que los materiales elegidos, a menudo seleccionados de su entorno vital, transmitan tanto como sean capaces acerca del tiempo y sus efectos, de una manera cada vez más delicada, más equilibrada, casi silenciosa. Y lo consigue, reiterando el milagro hasta llegar a hacerlo cotidiano, necesario, natural.

La hermosa serie de dibujos que titula Los milagros del agua refleja magníficamente una de las líneas de trabajo menos conocidas de Pájaro, que es su intervención en espacios naturales a través de procedimientos no invasivos, adaptándose a las cualidades del lugar y contando con la azarosa intemperie, el desarrollo vegetal y el imprevisible dinamismo de la fauna y el paso del tiempo. 


En este caso los dibujos recrean una intervención demorada a lo largo de los años que crece paulatinamente en unas charcas de regadío junto a los viñedos arcillosos al este de Calahorra. 
La exposición de Pájaro se expande hacia otros tiempos y otras latitudes a través de una larga serie de audiovisuales en los que se recogen algunas de sus intervenciones artísticas y pedagógicas, solo o en compañía de otros (músicos, activistas, científicos, agitadores plásticos,...), que sirven para refrescar la memoria de los viejos aficionados y para informar a los más jóvenes acerca de un camino personal arduo, exigente, tan cuajado de incertidumbres como de certezas, tan placentero como ingrato, tan desazonante como irrenunciable, tan necesario, tan autónomo.
Me atreveré a decir, asumiendo el riesgo de cabrearlo irreparablemente, que su proceloso camino puede ser considerado modélico, ejemplar. 
Aunque, por exigente, quizá no se le deba recomendar a cualquiera. 
Puede que tan solo a los fervientes seguidores de San Juan de la Cruz, que en los Avisos espirituales en los que se refiere a "las cinco condiciones del pájaro solitarioque ha de tener en cuenta el alma contemplativa para estar por encima de las cosas transitorias, menciona expresamente estrategias tales como la necesidad de irse a lo más alto para no sufrir compañía, haciéndose amigo de la soledad y del silencio; afilar el pico para buscar la inspiración que flota en el aire; dejarse llevar desapasionadamente y cantar suavemente en la contemplación y el amor. 
Todo un programa. 
Sorprendente coincidencia, sin duda. 
Como a la medida.
Igual de apropiado para artistas (viejos o jóvenes) y para gente que no aspire a otra cosa que a estar despierta, por encima de la propaganda y el ruido.
Ahí estará Pájaro, como referencia segura.
En la sierra y en los valles.

Roberto Pajares, Pájaro
Vida y milagros
La Lonja 39/41. Logroño
Hasta el 15.02.2025