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martes, 24 de enero de 2017

Manos


Cristóbal Hara. Escondite.

Manos que exigen silencio y distancia, que no aspiran salvo al olvido;

Bruce Davidson. Paul Newman. 2000.
manos propias, que exponen su convexo dorso como un escudo protector y como la prolongación natural -la misma historia, las mismas huellas- del rostro, como una máscara...
Georges Dudognon, Greta Garbo en el Club St. Germain, Paris. 1950.
... y manos de otros, solícitas y pendientes, más despiertas que las propias, decididas como barreras, atentas como señales de alarma.
Ebrahim Noroozi. Mujeres chiíes iranís rezan durante una ceremonia en la mezquita de Sadat Akhavi en Teherán. 2016.
Manos que rezan y confían, que aspiran a dar testimonio aún inmersas en la desesperación,
Aaron Siskind.
manos tendidas, abiertas, capaces de dar y de recibir, capaces de compartir si hubiera qué;
Ron Galella fotografiado por Marco Grob
manos escrutadoras como el objetivo del mirón que acecha y se ceba en las vidas ajenas.
Desiree Dolron. Autorretrato. 1991.
Manos que acarician, suaves, la delicada piel oculta,
François Kollar. Jeanne Lanvin, 1937.
y manos que no quieren ya ni ver ni ser vistas,
Kristoffer Albrecht. Mano detrás de una ventana. 1984.
Manos que escrutan espacios y posibilidades, y encuentran los desapercibidos límites, casi siempre transparentes.
La huella de Marcel Duchamp.
Manos huella, personales, individualizadoras, intransferibles, propias de registro civil y de ficha policial. 
Castro Prieto. Mike, Addis Abeba, Etiopía, 2002.
Manos trabajo, manos necesidad, manos humilladas y ofendidas, manos desarraigadas para su más fácil explotación...
Cueva de El Castillo. Puente Viesgo.  35.000 años a.C.
...y manos retrato colectivo de la especie humana, por los siglos de los siglos.

viernes, 6 de febrero de 2015

Estudios de perspectiva

Ai Weiwei. Estudios de perspectiva. Varios emplazamientos. 1995-2011.
Se han hecho célebres las "peinetas" con las que Ai Weiwei saluda (desde lejos) a diversos símbolos internacionales del poder en cualquiera de sus ámbitos, con el dedo corazón como unidad de medida y principal referencia.
Ai Weiwei. Estudios de perspectiva. Mona Lisa. París.
Pero esa habilidad manual no es exclusiva de artistas mediáticos, y la practican gentes del fútbol, políticos en horas bajas y otros chiquillos malcriados que echan el dedo a volar.
Ai Weiwei. Estudios de perspectiva. Duomo de Venecia.
También en el selecto mundo de la música se usa con soltura y frecuencia, y no solo entre las hornadas irritantes del punk y el "javi", porque, hay que reconocerle el mérito, como lenguaje expresivo y directo lo contiene todo.
Ron Galella. Mick Jagger y Jerry Hall. 1983.
Este expansivo desahogo se puede dedicar, por ejemplo, a un paparazzo indeseable (y entre ellos el más odiado y el que más cosechó, procedentes de los famosetes más glamurosos, fue Ron Galella),
Jim Marshal. "Giving the finger". Johnny Cash en la prisión de San Quentin. 1969.
 a un inoportuno reportero que se embosca donde no se le espera
Elliott Landy. Frank Zappa en el Fillmore East. Nueva York, 1968.
o al respetable público que, sorprendentemente, no comulga en la ceremonia oficiada por el ídolo.

Frank Zappa. Honey, Don´t You Want a Man Like Me?. 
Live in New York. Zappa Records. 1976.
Tan conciso como un ladrido.
Tan eficaz como -valga la expresión- una onomatopeya gestual. 
Una exclamación insonora.
Un hito de la comunicación.
No te prives.