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viernes, 29 de noviembre de 2024

Torre de comunicaciones

F.G. Torre de comunicaciones. Ensamblaje de objetos encontrados. 2024.
Hay obras que nacen “a primera vista”, plenamente definidas desde el encuentro que las genera, y otras que van surgiendo paulatinamente de la acumulación de partes inconexas, aunque con el suficiente aire de familia como para que acaben reposando más o menos próximas sobre la mesa de trabajo. Sus componentes suelen ser pobres y dispares, y quizá por eso, por lo inesperado, el resultado de su ensamblaje puede resultar sorprendente y feliz.
F.G. Torre de comunicaciones. Ensamblaje de objetos encontrados. 2024.
Vemos en esta torre de comunicaciones pequeños trozos de maderas muy diversas, baqueteados por el tiempo y la intemperie, con atractivos restos de pintura e inestablemente abrazadas por una correa tensada con alambre. Del conjunto sobresale un pincel de pintor (una especie de antena conectada con el mundo que podría justificar su nombre). 
Me gusta verla como un homenaje a Kurt Schwitters y a su forma de hacer, que consiguió luz y belleza a partir de lo más precario y casi siempre en las peores circunstancias.
F.G. Torre de comunicaciones. Ensamblaje de objetos encontrados. 2024.
(La puedes ver en la Casa de la Imagen, de Logroño, hasta el 20 de diciembre, dentro de mi exposición luz y sombras)

jueves, 30 de noviembre de 2023

Correo aéreo

Correo aéreo. Reverso. Chapa y pintura (Roberto Pajares Pájaro y Francisco Gestal). 2021. Foto F.G.
Este pequeño objeto fue nuestro primer encuentro (¿encontronazo, quizás?) con el cobre, una vez decidido que acometeríamos la realización del mantel para los jugadores de cartas de Cezanne.
Correo aéreo. Anverso. Chapa y pintura (Roberto Pajares Pájaro y Francisco Gestal). 2021. Foto F.G.

Fue a la vez terreno de juego, laboratorio de pruebas y campo de batalla. Con él aprendimos (uno más que otro, la verdad...) a cortar, a plegar, a disolver barnices protectores, a pulir y a soldar, lo que no es poco para una abstracción geométrica que todavía no sabía si iba a ser paño doblado o carterita, aunque acabó siendo un sobre amplio, holgado, abierto, poco fiable como contenedor de secretos o de materiales volátiles pero ideal para cofre de tesorillos inverosímiles de los que se te van quedando en los bolsillos y a los que, emulando a Kurt Schwitters, acabarás dando un espacio relevante en un collage diminuto.

Kurt Schwitters. Collage titulado Merzz 19.1920.

Viéndolo recordamos cada uno de los errores de nuestro aprendizaje y todos los damos por buenos, porque son los que dieron sentido al resultado y justifican el esfuerzo.

Correo aéreo y El origen de las tormentas en el Museo de Jaén. 11.2023. Foto F.G.

Cuando aceptamos la invitación para exponer en el Museo de Jaén diseñamos un grácil soporte para convertirlo en pieza de pared, y entonces mudó de nombre para pasar a llamarse Correo aéreo, pero cuando aterrizó en la sala de las esculturas íberas de Cerrillo Blanco encontró un lugar preeminente y discreto, al alcance de la mano, como el que suele ocupar sobre la repisa del hogar en la casa de los santeros de Lomos de Orios.

Sello alemán dedicado a Kurt Schwitters en el centenario de su nacimiento. 1987.


viernes, 26 de febrero de 2021

El listín de teléfonos

F.G. Cuaderno del listín de teléfonos. Colección de collages de finales de 2020.
Decía Kurt Schwitters que él hacía sus collages con lo que quedaba en sus bolsillos al final del día: billetes de autobús, pedazos de carteles, trozos de periódico, lana, botones, telas, etc. Han cambiado mucho las cosas a lo largo de los últimos cien años, y ahora acarreamos, sabiéndolo o no, otro tipo de basurillas, menos coloristas y más contaminantes, mucho más peligrosas.

Para compensar, las casas generan más cantidad y variedad de materiales desechables que nunca (envoltorios, etiquetas, recibos, hojas publicitarias, periódicos, folletos, revistas ilustradas,...) unos porque quedan obsoletos de un día para el siguiente y otros porque se deterioran o porque han dejado de interesarnos, a pesar de que en algún momento nos sirvieran de luminoso recordatorio de buenos momentos pasados.

El primer cuaderno en el que durante décadas -hasta que llegaron los telefoninos celulares- apuntábamos en casa los pocos teléfonos que necesitábamos para los contactos cotidianos (un "listín" espontáneo, artesanal y duradero, lleno de tachaduras y actualizaciones) me ha servido de soporte para agrupar fragmentos dispersos de un ajuar de memoria que ha acabado yendo más allá del orden alfabético, porque había espacio de sobra y tiempo por castigo, ya que ha sido una "obra de pandemia" del cuarto trimestre de 2020. 
El resultado les sirvió a los Reyes Magos como presente para la chica buena.

A ver si os gusta.

miércoles, 17 de junio de 2020

El caballo

F.G. El caballo en el estudio-taller de José Carlos Balanza. 05.2020.
Este humilde caballo se vino con nosotros hace ya muchos años desde un mercadillo cordobés, de un puestecito donde la infantil gitanería pasaba el rato cultivando el necesitado amor al miserable comercio y afilando el gusto por el trato impreciso con lo marginal, con lo desechado por otros y por ellos mismos, con lo que nada vale para casi nadie.
F.G. El caballo en el estudio-taller de José Carlos Balanza. 05.2020.
Desde entonces no hemos dejado de tenerle afición y cariño, y de encontrarle improbables parecidos con otros animales famosos hechos por manos más prestigiosas y valoradas pero no más expresivas. Los pobres materiales que lo constituyen lo emparentan de cerca con Kurt Schwitters, y el excelente estudio de su tensión anatómica lo hacen digno de Leonardo.

F.G. El caballo en el estudio-taller de José Carlos Balanza. 05.2020.
Hasta ahora, errante, se acomodaba por casa en cualquier parte, entre libros, con otras naderías, siempre formando equipo con joyas de la familia de igual pelo, sin más exigencia que mantenerse alejado del sol o de cualquier otra fuente de calor. Ahora, con el tiempo, le ha llegado el momento de las consideraciones, y como no podemos regalarle un reloj con una fecha conmemorativa le ponemos este marco, especie de plinto desde el que mirar distraídamente cómo pasa la vida, la propia y la de todos.
F.G. El caballo en "las horas de luz". EspacioArteVACA, en Viniegra de Abajo. 06.2020.
Nos gusta pensar que no sería muy diferente el caballito de cartón con el que encerraron en una cuadra de Núremberg, durante buena parte de su perra vida, a Kaspar Hauser, y que quizá, algún momento, encontró en él compañía e incierto consuelo.

jueves, 14 de abril de 2016

Cuerpos sonoros

Gerhard Rühm. Cuerpo sonoro. Collage sobre partitura. 1988.
Gerhard Rühm es un escritor, compositor y artista vienés que en su juventud experimentó con la poesía visual y sonora, el collage y los "libros de artista". 

Gerhard Rühm.Música visual. Cadencia. 1983.

Gerhard Rühm. Canción ad infinitum. 1997.
Influido, entre otros, por Kurt Schwitters y Gertrude Stein, impartió durante décadas fructífero magisterio en lo que queda del imperio austrohúngaro, y a menudo recurrió al papel pautado para crear sonoras partituras, a partir de dibujos o collages.
Gerhard Rühm.Cuerpo sonoros. Partitura. S.f.
Gerhard Rühm.Cuerpo sonoro. Partitura.1992.
miracomosuena, siempre preocupado por la salud física y mental de sus gentiles visitantes, trae hoy alguno de esos poemas visuales y partituras.
Gerhard Rühm. Música erótica. Estudio de escala. 1996.
Gerhard Rühm. Escala con el tempo correcto. 2005
La música, que la interprete cada cual según sus dotes, posibilidades y gustos.
Gerhard Rühm. Vuela, pájaro, vuela.1993.

miércoles, 25 de diciembre de 2013

Dos villancicos de Camarón



F.G. Campos de Clavijo. 12.2013.
La comisión de festejos de miracomosuena desea a su tan singular como fiel parroquia unas buenas fiestas, y les obsequia con este hermoso collage-aguinaldo navideño del pastorcillo Schwitters (en cualquier lugar, hasta entre los viejos papeles rotos, puede manifestarse la belleza y la vida)
Kurt Schwitters
También aportamos, de cara a las largas sobremesas familiares, dos villancicos poco conocidos del ángel cantor Camarón de la Isla, acompañado por tres magos tañedores del sur: Paco de Lucía, Ramón de Algeciras y José Antonio Rodríguez. 

Camarón de la Isla. A Belén, pastores. 1973.
F.G. Campos de Clavijo. 12.2013.

Camarón de la Isla. La Virgen María. 1973. 
F.G. Campos de Clavijo. 12.2013.
Resuenen con alegría los cánticos de mi tierra.