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lunes, 26 de diciembre de 2022

Dioses y demonios

F.G, Yacimiento de Baelo Claudia, cerca de Tarifa. 09.2022.

"Hay un libro llamado
«Diccionario de Ángeles».
Nadie lo ha abierto en cincuenta años,
Lo sé, pues al abrirlo
Las tapas crujieron, las páginas
Se desmoronaron. Allí descubrí

Que alguna vez los ángeles fueron tan numerosos
Como especies hay de moscas.
El cielo del atardecer
Solía llenarse de ellos.
Era necesario agitar ambos brazos
Para mantenerlos alejados.

Ahora la luz del sol atraviesa
Las altas ventanas.
La biblioteca es un lugar tranquilo.
Ángeles y dioses se apilaban
En libros oscuros nunca abiertos.
El gran secreto está
En algún estante que la señorita Jones
recorre todos los días en sus rondas.

Es muy alta, de modo que mantiene
la cabeza inclinada como si escuchara.
Los libros susurran.
No oigo nada, pero ella sí."

Charles Simic. En la biblioteca. Recogido en Libro de dioses y demonios. 1990.
F.G. Junto a Mantible, cerca de El Cortijo. 09.2022.

viernes, 18 de noviembre de 2022

Sobre diversos tipos de venenos

F.G. Cuaderno de escritura. (III). Collage de palabras encontradas. Otoño de 2022.

"Por la tarde, en la biblioteca, tengo un instante de descorazonamiento, de desgana —una especie de ventolera de añoranza de la vida primaria. ¡Recluirse en esta tumba emparedada de libros, bajo estas luces verdes, en este aire polvoriento y viciado, cuando toda la vida pasa en un soplo! ¡Las divinas tardes de domingo que deben de pasar los dependientes de comercio, los soldados, los socios de la Lliga, los fandangueros, los aficionados al cine, al fútbol, etc.! Los domingos por la tarde tienen un veneno vulgarizador muy activo del cual es un poco difícil escabullirse. En pleno ataque me pregunto si los que venimos a la biblioteca del Ateneo los domingos por la tarde, no somos la flor y nata de la estupidez ciudadana."

Josep PlaEl cuaderno gris. (Traducción de Dionisio Ridruejo y Gloria de Ros). Ed. Destino, 2016.



martes, 21 de junio de 2016

Génesis

Miquel Barceló. Le grand verre de terre. Detalle. Foto F.G. 06.2015.
Miquel Barceló ha creado (no solo en el sentido artístico: también en el más profundo de dar vida y luz a la materia inerte) un enorme fresco de 195 metros de largo por 6 de alto en el vitral que ilumina un pasillo de la Biblioteca Nacional de Francia que Dominique Perrault proyectó por encargo del presidente François Miterrand.
Miquel Barceló haciendo Le grand verre de terre. Foto BNF.
Primero cubrió los cristales con una ligera película de arcilla sirviéndose de fregonas y brochas, y luego dibujó sobre la leve materia como si de grabar “en dulce” se tratara, utilizando los dedos, las palmas de las manos y los antebrazos para rayar la traslúcida superficie.
Miquel Barceló. Le grand verre de terre. Detalle. Foto F.G. 06.2015.
Miquel Barceló. Le grand verre de terre. Detalle. Foto F.G. 06.2015.
Inspirado en su lejano vecino Ramón Llull convirtió la vidriera en aguada, en un “vidrio de las maravillas” a través del que contar una sugerente historia abierta y llena de misterio.
Miquel Barceló. Le grand verre de terre. Detalle. Foto F.G. 06.2015.

Habitada por un bestiario fantástico en buena medida submarino, está iluminada y movida por los cambiantes rayos del sol que la atraviesan desde el inmenso bosque encerrado en el patio central.
Miquel Barceló. Le grand verre de terre. Detalle. Foto F.G. 06.2015.
Este proceso alquímico de transformación de la pobre materia en luminosa maravilla tiene los días contados: cuando acabe la exposición Sol y Sombra, de la que forma parte, la efímera mutación desaparecerá para siempre, quedando de ella solo su recuerdo a través de las palabras (y en las fotos) de los que vieron el fugaz prodigio del gran alfarero.
Miquel Barceló haciendo Le grand verre de terre. Foto BNF.
Como las más hermosas leyendas.

viernes, 20 de mayo de 2016

El relativo valor de las palabras

Joseph Kosuth. Una y tres sillas. 1965.
Dice el viejo maestro Lao Tse (bueno, esto en realidad es una forma de hablar y sería más adecuado decir que se dice que decía allá por el siglo VI antes de Cristo) que “desde los tiempos más remotos hasta hoy, jamás se ha podido prescindir de los nombres para entender las cosas”.
¿Seguro?
¿Será cierto que todo está definido por las palabras?
¿No hay más realidad que la que abarca el variable acervo verbal de cada idioma?
¿Es verosímil que todo esté para siempre en el vocabulario de cada lengua, y agrupado ingeniosamente en relatos recogidos en los libros?
¿Está todo previsto, clasificado y descrito en la biblioteca, como les gusta pensar a los técnicos de la IFLA y a los satélites y alienígenas que les rodean?
¿Son las palabras de alguna utilidad?
Hablando, ¿se entiende la gente?
Vamos a ver qué dice al respecto Borges en "La biblioteca de Babel", porque él tuvo mucho que ver con tan arduo asunto y lo afrontó desde varias trincheras:


Joseph Kosuth. Una y tres fotos. 1965.
"Afirman los impíos que el disparate es normal en la Biblioteca y que lo razonable (y aun la humilde y pura coherencia) es una casi milagrosa excepción. Hablan (lo sé) de «la Biblioteca febril, cuyos azarosos volúmenes corren el incesante albur de cambiarse en otros y que todo lo afirman, lo niegan y lo confunden como una divinidad que delira». Esas palabras que no sólo denuncian el desorden sino que lo ejemplifican también, notoriamente prueban su gusto pésimo y su desesperada ignorancia. En efecto, la Biblioteca incluye todas las estructuras verbales, todas las variaciones que permiten los veinticinco símbolos ortográficos, pero no un solo disparate absoluto. Inútil observar que el mejor volumen de los muchos hexágonos que administro se titula «Trueno peinado», y otro «El calambre de yeso» y otro «Axaxaxas mlo». 
Joseph Kosuth. ex hypothesi. 1990.
Esas proposiciones, a primera vista incoherentes, sin duda son capaces de una justificación criptográfica o alegórica; esa justificación es verbal y, ex hypothesi, ya figura en la Biblioteca. No puedo combinar unos caracteres 
dhcmrlchtdj 
que la divina Biblioteca no haya previsto y que en alguna de sus lenguas secretas no encierren un terrible sentido. Nadie puede articular una sílaba que no esté llena de ternuras y de temores; que no sea en alguno de esos lenguajes el nombre poderoso de un dios. Hablar es incurrir en tautologías. Esta epístola inútil y palabrera ya existe en uno de los treinta volúmenes de los cinco anaqueles de uno de los incontables hexágonos, y también su refutación. (Un número n de lenguajes posibles usa el mismo vocabulario; en algunos, el símbolo biblioteca admite la correcta definición ubicuo y perdurable sistema de galerías hexagonales, pero biblioteca es pan o pirámide o cualquier otra cosa, y las siete palabras que la definen tienen otro valor. Tú, que me lees, ¿estás seguro de entender mi lenguaje?)."
Joseph Kosuth. Las palabras son hechos. 1991.

miércoles, 22 de abril de 2015

Más cosas que hacer en los museos

F.G. Kunsthistorisches Museum. Viena. 04.2015. 
En vista del éxito obtenido con la anterior entrada acerca de todo lo que se puede hacer en los museos, el gabinete de ocio creativo de miracomosuena os recomienda estas nuevas posibilidades para abrir vuestros horizontes vitales, ya de por sí dilatados. 
Lo más frecuente suele ser padecer en carne propia los efectos de una sobredosis de "horror vacui", en sus versiones olímpica, hagiográfica o dinástica.
Para contrarrestarla, puedes observar a distancia prudencial los experimentos coloristas de los artistas pop, imaginando por tu cuenta su secuela acústica,
Roy Lichtenstein en el MUMOK. Viena. Foto de F.G. 04.2015.
o mirar por la ventana los amplios panoramas, en los que encontrarás algún otro museo interesante al que ir a continuación. 
F.G. Ventanal del Leopold Museum sobre el Barrio de los museos. Viena. 04.2015.
Puedes aprovechar para hacer nuevos amigos con los que compartir opinión y descubrimientos
F.G. Sala de Gustav Klimt en el Leopold Museum. Viena. 04.2015.
y para enterarte de las viejas pasiones que explican las obras de algunos artistas que te han gustado siempre.
 Egon Schiele y Wally Neuzil. Leopold Museum. Viena. Foto de F.G. 04.2015.
También puedes disfrutar escondiéndote (del viento, del sol, de las miradas ajenas,...)
F.G. Schönbrunn. Viena. 04.2015.
y dedicando un rato a documentarte de primera mano en estos lugares privilegiados, casi secretos a pesar de su vocación original.
F.G. Galería principal de la Österreichische Nationalbibliothek. Viena. 04.2015.
Y lo más importante, siempre, es aprovechar el tiempo para desplegar toda tu curiosidad y estar dispuesto a aprender y sorprenderte,
F.G. Clase peripatético-sedente en el Oberes Belvedere. Viena. 04.2015.
sin temor a que por el cansancio acumulado o por el peso agobiante de tanta belleza te de una bajada de tensión.
Duane Hanson. Mujer con bolso (1974) entre dos "viñetas" de Roy Lichtenstein. MUMOK. Viena. Foto de F.G. 04.2015.
Te recuperas en un momento y de nuevo en marcha, porque a la ocasión la pintan calva y día que pasa no vuelve.
Adiós, majos.