F.G. Tercera pintura. Objeto encontrado en el meandro de El Cortijo. 05.2025.
"Muchas veces me parece como sí todo lo que aprendo y leo fuera inventado. Lo que descubro, en cambio, es como si en realidad hubiera existido siempre."
Elías Canetti. La provincia del hombre. (Carnet de notas 1942-1972). Versión de Eustaquio Barjau. Taurus Ediciones. Madrid, 1982.
F.G. Primera pintura. Objeto encontrado cerca de Fuenmayor. 05.2021.
Altar portátil y relicario de Jaume I. Circa 1229. Museo de la Catedral de Palma. 02.2026. Foto de F.G.
"Es maravilloso estudiar, es decir, meditar sobre palabras y cosas sobre las que aún no habíamos meditado nunca y asimilarlas; decirnos qué es lo que de ellas nos llama la atención; qué es lo que nos gustaría retener, anotarlas en el gran tesoro de nuestra experiencia – un tesoro carente de intenciones concretas – anotarlas de tal manera que quizá no volvamos a pensar nunca más en ellas. De este modo nos creamos el reino de nuestras propias aventuras y de nuestros propios hallazgos, y lo que dentro de este reino podamos encontrar por segunda vez tiene un carácter doble: es un hallazgo y al mismo tiempo un fragmento de nosotros mismos."
Elías Canetti. La provincia del hombre. (Carnet de notas 1942-1972). Versión de Eustaquio Barjau. Taurus Ediciones. Madrid, 1982.
Detalle de la reconstrucción del estudio de Joseph Cornell en la Galería Gagosian. París, 01.2026. Foto de F.G.
"¿Y si fueran siempre los peores los que quedaran?: el Darwinismo al revés."
Elías Canetti.La provincia del hombre. (Carnet de notas 1942-1972). Versión de Eustaquio Barjau. Taurus Ediciones. Madrid, 1982.
Aznar explicando a sus colegas inversores a qué dedica el tiempo libre: "la geoestrategia en el nuevo desorden mundial". Foto de Rober Solsona. 05.2026.
F.G. Fragmento de pintura mural en un salón del Palazzo Grimani, Venecia, 05.2026.
"El Restaurador. Cruce de actor y arqueólogo. Tiene que representar el papel del pintor cuyo cuadro restaura. Al ir quitando capa tras capa cautelosamente y cuidando muy bien de no cambiar nada, al fin llega al cuadro de aquel cuyo papel está representando.
F.G. Fragmento mural del gran salón del Museo Fortuny. Venecia. 05.2026.
Su respeto se entrevera con sus esperanzas. Pero además no está pasivo: tiene mucho en su mano. Cuanto más reconstruya lo que apenas es reconocible, tanto mayor será su éxito como arqueólogo.
F.G. Pintura mural del Palazzo Manfrin en el Cannaregio veneciano. 05.2026.
Esta dimensión humilde de su ser puede, de repente, cambiar y tomar el signo contrario cuando da rienda suelta a su arbitrio y presenta según sus conjeturas aquello que en realidad ya no se puede completar.
F.G. Muro del taller del orto giardino de los Capuchinos, tras la iglesia del Redentor. Venecia, 05.2926.
Puede que, al final, confíe tanto en sí mismo que llegue a inventar cuadros enteros, pero en esto jamás dejará de estar representando un papel que ha aceptado, como la inmensa mayoría de actores que no son dramaturgos.
F.G. Pintura mural del Palazzo Manfrin en el Cannaregio veneciano. 05.2026.
Las metamorfosis del restaurador están prescritas; la Historia del Arte contiene la lista completa de sus personajes; él no añade ninguno nuevo. Acepta incluso su jerarquía: en los grandes nombres es donde invierte mayor respeto." (Apunte de 1948)
Elías Canetti. La provincia del hombre. (Carnet de notas 1942-1972). Versión de Eustaquio Barjau. Taurus Ediciones. Madrid, 1982.
F.G. Fragmento de pintura mural en un salón del Palazzo Grimani, Venecia, 05.2026.
F.G. Ad calendas graecas. Collage de palabras encontradas. Cuaderno de escritura. Primavera de 2025.
"Imperios de mil años los ha habido: el de Platón, el de Aristóteles, el de Confucio."Elías Canetti. La provincia del hombre. (Carnet de notas 1942-1972). Versión de Eustaquio Barjau. Taurus Ediciones. Madrid, 1982.
Anselm Kiefer. Cuatro imágenes de la exposición "Dime, dónde están todas las flores?". Museos Stedelijk y Van Gogh. Ámsterdam. 05.2025. Fotografías de F.G.
"No sirve de nada; uno puede cantarse coros a sí mismo, admirar a caníbales, estar doscientos años bajando por el tronco de un árbol al que antes había trepado; uno puede encerrar al mes como a un loco, en inofensivas cruzadas ir de peregrinación a Palestina con toda una quincallería en el cuerpo, escuchar a Buda, amansar a Mahoma, creer en Cristo, vigilar un capullo, pintar una flor, malograr la aparición de una fruta;
uno puede también ir detrás del sol, así que éste se dobla; enseñar a los perros a maullar, a los gatos a ladrar, devolverle todos los dientes a un centenario, cosechar bosques, regar calvas, castrar vacas, ordeñar bueyes; uno puede hacerlo todo con excesiva facilidad (termina uno tan rápidamente con todo), aprender la lengua del hombre de Neanderthal, cortar los brazos de Shiva, quitar de las cabezas de Brahma los Vedas que están anticuados, vestir los Vedas desnudos; impedir que en los cielos de Dios canten los coros de ángeles, espolear a Lao-Tse; incitar a Confucio a que asesine a su padre, arrebatarle a Sócrates la copa de cicuta; quitarle de la boca la inmortalidad;
uno puede…, pero no sirve de nada, no hay nada que sirva para nada, no hay qué hacer, no hay más pensamiento que éste: ¿cuándo se dejará de asesinar?" (1942)
Elías Canetti. La provincia del hombre. (Carnet de notas 1942-1972).Versión de Eustaquio Barjau. Taurus Ediciones. Madrid, 1982.
"Tranquilo y sereno continué mi camino, conmigo mismo a la espalda, no como carga, sino como protección." Peter Handke. La repetición. (Versión de Eustaquio Barjau. Alianza editorial, 1991)
F.G. Un Lugar Silencioso de la catedral de Jaca. Serie de cinco fotos. 12.2014.
El traductor del último libro de Peter Handke nos informa de que en alemán se llama "lugar silencioso" al evacuatorio, con evidente carga de chistoso eufemismo. (Otro infantil juego de adultos). Hay, lógicamente, otros lugares silenciosos -silenciosos en sentido estricto- además del escatológico servicio apartado de la circulación. Para diferenciarlos, Handke nombra al adjetivo literal con minúscula, y al metafórico con mayúsculas (tal y como se escriben los nombres en alemán).
Viene hoy a miracomosuena un fragmento que describe al Lugar Silencioso como fuente de sensaciones acústicas, presentes o ausentes, aunque no solo; también como espacio de seguridad en el que disfrutar de la soledad (tan bien definido en el castellano que vamos perdiendo con la palabra "retrete" como cuarto pequeño en la casa destinado para retirarse, o en el preciso vocabulario de los místicos cuando la utilizan para referirse a "el lugar más íntimo de su corazón").
Dice así:
"(...) Un murmullo, un murmullo sensiblemente distinto del de la lluvia, se pudo oír luego a la espalda del pupilo. Sonaba claramente detrás de una puerta que daba al servicio más alejado y escondido del internado, destinado quizás a las visitas, o a los jardineros o a los trabajadores de fuera, unos servicios que normalmente estaban siempre cerrados y que esta noche, por casualidad, estaban accesibles. No encendí ninguna luz al entrar; no busqué ningún interruptor; me limité a estar de pie en medio de la total oscuridad, rodeado por aquel murmullo, por una parte, el de los urinarios, por otra, el que llegaba de una, de dos cabinas donde la tapa del desagüe no ajustaba bien. Estuve un buen rato sin moverme de allí. Mis necesidades, bien que mal, las había hecho en otra parte. Pero ahora éste era el lugar para una necesidad muy distinta, y con el tiempo, a lo largo de una hora o algo más, aquélla, por lo menos para empezar, para el comienzo de mi estancia en el internado, quedaba satisfecha. Por primera vez, en el Lugar Silencioso se trataba de mí, de mi persona.Y por primera vez éste me llevó a escuchar, una manera de escuchar típica de un lugar como aquél; y también para después, una manera de escuchar que dejaba huella en mí. Lo que se podía oír no era sólo el múltiple y variado murmullo de dentro y fuera de los muros, que seguían fríos, sino más bien el sonido amortiguado por ellos y así mismo por la distancia, o lo que de los otros pupilos, que estaban arriba, ya no llegaba como algo chillón, como un rugido, sino en algunos momentos como algo familiar, casi. El murmullo de aquel Lugar Silencioso sin luz como sonido fundamental. Pero el sonido que contaba, el de lejos, como sonido de fondo, era el otro.(...)"
Peter Handke. Ensayo sobre el Lugar Silencioso. (Traducción de Eustaquio Barjau). Alianza Editorial, 2015.
Otro día hablaremos de lugares silenciosos de a pie.