lunes, 5 de abril de 2021

Chavela Vargas se despide de José Alfredo Jiménez

José Alfredo Jiménez.

"La gente comenzó a llegar al velatorio de la avenida Félix Cuevas en cuanto las emisoras de radio divulgaron la noticia de su fallecimiento. Testimonios y condolencias de compañeros y amigos se alternaron durante toda la jornada con la emisión de sus canciones, en versiones propias o de los muchos intérpretes que las habían grabado para entonces. Todo México cantaba desde hacía décadas, en zócalos y cantinas, las canciones de José Alfredo. A media tarde se empezaron a formar largas colas en la puerta del velatorio y hubo que habilitar una capilla ardiente más grande para que la gente pudiera desfilar sin agobios ni empujones delante del cuerpo presente. Presidía el duelo su viuda, Paloma Jiménez, acompañada de sus cuatro hijos, el mayor de quince años.
Chavela Vargas.
Había caído la tarde cuando en la entrada se oyó a un mariachi. A su frente venía el Indio Fernández. ¡A José Alfredo no se le despide con rezos y llantos!, tronó. ¡A José Alfredo se le despide cantando! Nadie osó contradecirlo, sabían todos cómo se las gastaba el Indio. Durante una hora rindió tributo a José Alfredo un mariachi del Tenampa, uno de los que le habían acompañado hasta la última noche, antes de ingresar muy enfermo en el hospital. La gente seguía desfilando con reverencia y las beatas que rodeaban a Paloma musitaban, con la mirada púdicamente dirigida al piso. Aliviadas cuando se fue el mariachi de regreso a Garibaldi, sacaron sus rosarios y continuaron con sus rezos.

Fue después de medianoche, la fila de gente había ido adelgazando, cuando apareció una mujer de cincuenta y tantos años, con el pelo muy corto color gris perla, vestida o más bien tapada con unos anchos pantalones negros y un chaquetón también negro abotonado hasta el cuello. Sin saludar ni mirar a nadie, dirigió sus pasos hacia donde estaba Paloma. Se dieron un largo abrazo, sollozando las dos en silencio. Luego la mujer se acercó al catafalco y durante un rato contempló el rostro de su amigo. Se dejó caer a un lado, medio sentada y medio arrodillada, y empezó a cantar, al principio como en un susurro, canciones del repertorio de José Alfredo. Alzó un poco la voz, dolorida y ronca, mientras se hacía el silencio en la estancia. Sacó de uno de los bolsillos del chaquetón una pequeña botella, dio unos sorbos y siguió cantando. Una de las amigas que acompañaban a Paloma le pidió permiso para mandar sacar a aquella mujer de allí, le parecía irreverente su comportamiento. Paloma se negó. Aquella mujer era amiga suya, había sido amiga de su marido y tenía derecho a comportarse como quisiera, no le parecía que estuviese armando ningún escándalo. La mujer siguió cantando suavemente, como si estuviese arrullando al muerto, y cuando acabó con la primera botella sacó una segunda del otro bolsillo del chaquetón. Se acercaba la madrugada cuando la mujer se levantó y, sin despedirse de nadie, se dirigió con paso seguro hacia la puerta y desapareció. (...)
Lo cuenta de primera mano Manuel Arroyo-Stephens en La gente comenzó a llegar al velatorio, y se recoge en Mexicana, la recopilación de su rica memoria centroamericana que edita ahora Acantilado. 
Brindemos (reiteradamente) por los tres.

viernes, 2 de abril de 2021

Carta al director

F.G. Autorretrato. Collage de palabras encontradas. 03.2021.

Ayer publicaron en el diario La Rioja una “carta al director” enviada por mí. 
La difundo aquí por si fuera de vuestro interés.

D. José Luis Prusén

Director del diario La Rioja.

 Logroño, 28 de marzo de 2021

 Estimado director:

Te escribo a propósito del libelo que, bajo el pretendidamente ocurrente título de Fallida kermés de los Reyes, se postuló como “crítica de arte” en las páginas de tu periódico.

Empecemos, como diría Miguel Ángel Aguilar, por “los gritos de rigor”: adelante con la libertad de expresión hasta donde haga falta y caiga quien caiga. Con la de todos y con la de cualquiera. Incluso con la de alguien que denigra gratuitamente el trabajo ajeno sin tomarse el tiempo y la molestia de conocerlo. Que establece comparaciones arbitrarias y chuscas que, si se parara a pensarlo un momento, descubriría que es a él a quien mejor describen. Que pontifica sobre vidas y obras ajenas sin mérito objetivo para tan delicada labor. Que desprecia el valor cívico del esfuerzo desinteresado por mejorar las condiciones socioculturales del lugar donde se ha elegido vivir. Que casticéa chulaponamente despreciando cuanto ignora (que, a la vista está, en el ámbito artístico es demasiado). Que se mofa de la educación, de los proyectos pedagógicos, del aprendizaje y de las posibilidades de desarrollo personal y laboral de los estudiantes (libres ellos también para elegir conforme a su criterio dentro de la disyuntiva que el cañí les marca entre “pijerío y piojerío”. Que, desde la edad provecta, sigue haciendo chistes de adolescente con los apellidos de la gente que se encuentra en el camino. Que, sintiéndose fuerte (¿?) se ceba gratuitamente con quien percibe como frágil.

Y ahora, una afirmación y una pregunta:

-          Ni Rosa Castellot ni Félix Reyes se merecen tamaño maltrato, tan gratuito y tan primario que quizá la infamia tenga algún motivo extraartístico. 

-          ¿No se merece el diario La Rioja, sus propietarios, sus periodistas, sus colaboradores, sus suscriptores, sus lectores y sus anunciantes, alguien que trate con información veraz, desinteresado interés, documentación solvente, criterio y empatía asuntos tan delicados como son el arte, la educación y la cultura en nuestra región?

Esta carta es personal, pero puedes hacer de ella el uso que consideres oportuno y difundirla a través del periódico si te parece conveniente.

Gracias por tu atención.

Te deseo lo mejor, igual que al diario que diriges.

Recibe un cordial saludo.

 Francisco Gestal Tofé

F.G. La filantropía. Collage de palabras encontradas. 03.2021.

jueves, 1 de abril de 2021

Despojar

F.G. Basílica paleocristiana de Nª Sª de los Arcos. Tricio. 03.2021.

"El arte no es vestir, sino desnudar."

Ramón Gaya. Algunos aforismos. Ed. La veleta. Granada, 2019.

F.G. Monasterio de San Millán de Yuso. 03.2021.