jueves, 5 de noviembre de 2026

Joseph Cornell de excursión en París

F.G. Joseph Cornell en París. 01.2026. (Todas las fotos del post son de F.G., salvo mención expresa) 
La galería Gagosian recreó el pasado invierno, en su sede parisina, el estudio que Joseph Cornell tuvo durante toda su vida en el sótano de la casa donde vivió con su madre y su hermano, en la Utopia Parkway del barrio de Queens, en Nueva York.
Exterior de la exposición de Joseph Cornell en Gagosian. Foto de la galería.
Para ello recurrió al director de cine Wes Anderson, que transformó la galería en un cuadro unitario meticulosamente escenificado que se podía ver exclusivamente desde la calle a través de los cuatro grandes ventanales que dan a los porches, una especie de cápsula de tiempo en la que todo lo mostrado formaba parte de una enorme "caja de sombras" de tamaño natural. (Una caja de sombras es un marco profundo -muy a menudo reaprovechado- con un frente cerrado por cristal, que se utiliza generalmente para exhibir y proteger objetos en tres dimensiones, creando efectos de profundidad y relieve. Tan estrecha fue la relación del autor con ese modo de hacer y exhibir y tan influyente su trabajo en buena parte de las vanguardias que ese tipo de presentación de pequeños ensamblajes pasó a llamarse para siempre "caja Cornell").
En la modesta casa familiar trabajó en un estudio rodeado por estantes de cajas de zapatos blanqueadas y rotuladas según sus contenidos, y latas llenas de películas, fotografías y los objetos reunidos durante sus incursiones por las librerías de Manhattan y las tiendas de antigüedades, chamarilerías y baratillos de su barrio. Creó una ingente colección de impresos de todo tipo, plumas, mapas, canicas, juguetes, conchas marinas y otras basurillas efímeras que iba clasificando en un "departamento de piezas de repuesto" del que extraía asombrosos materiales para sus sofisticados collages, ensamblajes y cajas.
Wes Anderson seleccionó de la colección de Cornell más de trescientos objetos, unos acabados y otros en los que se podía apreciar su peculiar proceso de elaboración. Siempre le guio el interés por preservar el aire extraño de su entorno creativo de hombre solitario y silencioso, y lo logró recreando la atmósfera de su ambiente de trabajo a través de la luz, el color y las sombras que envolvían su gabinete de llamativas curiosidades, consiguiendo presentar el asombroso abarrote como una obra unitaria perfectamente "cornelliana". Quizás la mayor "caja Cornell" nunca vista.


Joseph Cornell (1903-1972), que no recibió ninguna educación artística formal y que ni dibujaba, ni pintaba ni esculpía, creó una abundante obra personal que sigue considerándose entre las más originales e influyentes del siglo XX.

Su arte "pobre" siempre nos deslumbra como una caja de maravillas de magia cotidiana, y Wes Anderson consiguió hacer para este homenaje una asombrosa superproducción de conocimiento, cariño y admiración.

2 comentarios:

  1. Entre las misiones imposibles encomiables está el ordenar leoneras. Vocacionalmente o a la desesperada. Benditos sean los valientes.

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