Mostrando entradas con la etiqueta Greenpeace. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Greenpeace. Mostrar todas las entradas

jueves, 21 de agosto de 2025

Una acción de Anish Kapoor contra la masacre de la naturaleza

Activistas de Greenpeace han instalado en una plataforma de extracción de gas en el Mar del Norte una lona de 96 metros cuadrados creada por el artista Anish Kapoor.

"La llamo Carnicería. Me refiero a la masacre de nuestro entorno. Es, en su forma más simple, sangre sobre un lienzo. Una referencia a la destrucción, al desangramiento, de nuestro mundo, de nuestro estado, de nuestro ser."
Una vez instalado el soporte, y mediante una manguera de alta presión, rociaron el lienzo con un tinte rojo intenso. La solución, de aspecto similar a la sangre y creada específicamente para esta intervención artística, era una mezcla de agua de mar, polvo de remolacha y tinte para estanques no tóxico a base de alimentos.
Realizada durante la cuarta ola de calor de este verano, la acción tenía como objetivo transmitir "el enorme sufrimiento que está causando el clima extremo".
Kapoor afirmó que quería que el trabajo disipara la amnesia colectiva sobre las verdaderas causas del colapso climático. «Parece haber, ante todo, una voluntad colectiva de no analizar quiénes son los verdaderos responsables del calentamiento global», causada esencialmente por las grandes compañías ligadas al petróleo y el gas.

“Es nuestro deber como ciudadanos tener al menos algún tipo de agenda política”, dijo Kapoor. "Es trágico que los gobiernos de todo el mundo prohíban las protestas; no solo las prohíban, sino que incluso arresten a la gente. ¿Qué nos pasa? Es nuestro derecho y nuestro deber como ciudadanos protestar y mantener viva nuestra conciencia. Si la gente quiere protestar por Palestina, que así sea, y por muchas otras cosas. Decir que vivimos en tiempos fascistas parece subestimar el nivel de libertad que se le permite al individuo hoy en día."

La Shell, en su línea habitual, no fue partidaria de la acción. Ellos son más de fomentar guerras y prácticas corruptas en Irak, Nigeria o donde vaya conviniendo.

Fuente: The Guardian y Greenpeace.

jueves, 27 de octubre de 2016

Esclavitud

Trabajo infantil en una fábrica de Gurao, China. Foto de Lu Guang / Greenpeace.

De   la esclavitud todo nos viene bien, salvo cuando tenemos que reconocer su nombre y nos recuerdan que la consentimos y estimulamos con nuestras malas prácticas de consumo.
Fotograma del documental de la BBC sobre explotación infantil de refugiados sirios por proveedores de empresas textiles occidentales.



miércoles, 22 de junio de 2016

Noticias del norte: Ludovico Einaudi en el Ártico

Ludovico Einaudi en las islas Svalbard. Foto de Pedro Armestre para Greenpeace.


Con el acompañamiento incontrolado -pero inexorable- del estruendo producido por la quiebra continua de los inmensos bloques de hielo circundantes, el pianista Ludovico Einaudi estrenó su Elegía por el Ártico sobre una plataforma-iceberg  instalada frente al glaciar Wahlenbergbreen, en las noruegas Svalbard, las islas habitadas más septentrionales de la Tierra.


Lideraba con su acción al coro de ocho millones de voces que en todo el mundo apoyan a Greenpeace frente a la comisión Ospar en su petición de que se cree la primera zona protegida en aguas internacionales del Ártico, primer paso en su estrategia de que toda la zona oceánica sea declarada “santuario.”
Ludovico Einaudi en las islas Svalbard. Greenpeace.
Enfrente, como sordo auditorio que mira para otra parte desentendiéndose de las evidencias catastróficas del cambio climático, están países como Noruega, Dinamarca e Islandia, ejemplares en muchos aspectos de su vida cotidiana pero voraces -como todos- cuando de la mano de las multinacionales del petróleo, la pesca y el transporte marítimo se trata de esquilmar las riquezas naturales desentendiéndose de las consecuencias.
Ludovico Einaudi en las islas Svalbard. Foto de Pedro Armestre para Greenpeace.

Einaudi consideró el lugar como “el mejor escenario del mundo”, y pidió que se preservara su pureza y fragilidad, parando el proceso de su destrucción.

Ludovico Einaudi en las islas Svalbard. Greenpeace.

martes, 17 de mayo de 2016

Globalización

Pintura mural para la instrucción antropológica. 1864.
En una rotonda de la circunvalación de mi ciudad se detiene el conductor de un camión norteamericano de cuarenta toneladas hecho en Turquía y matriculado en Holanda, y me pregunta con precisión en un correcto español -tras el que solo por la peculiar musicalidad y los estereotipos etnocentristas identifico a un ciudadano pakistaní- por un polígono industrial de las afueras en el que se almacenan y desde donde se distribuyen por media Europa productos foráneos de lo más diverso.
Dani Sanchis. Ocultura. 2010.
Cuando aclaramos su destino gira 360 grados y se pone en marcha, muy agradecido y saludador. Entonces soy yo el que duda sobre la ubicación del polígono y lo atinado de mi información. De vuelta a casa busco en google y me tranquilizo. Al menos hoy y en este aspecto concreto no he sido un obstáculo para la globalización.
Greenpeace.
Pero sigo estando en contra del Acuerdo Transatlántico para el Comercio y la Inversión (TTIP por sus siglas en inglés)

viernes, 18 de septiembre de 2015

¿Sabes cómo suena una explosión bajo las aguas del Ártico?


Christian Åslund / Greenpeace. Oceano Ártico. 2015.


Nos lo cuenta Greenpeace:
"El Arctic Sunrise navega ya en las aguas árticas de Groenlandia. Está allí para ser testigo de primera mano de los sondeos acústicos submarinos que la empresa noruega TGS Nopec realiza en busca de petróleo. Unas prospecciones en un ecosistema único ya muy amenazado por el cambio climático y la industria petrolera -empresas como BP, Chevron, Statoil o Shell han conseguido también licencias de exploración y perforación-.
Tras varios días de navegación, finalmente nos hemos acercado lo suficiente al barco que está disparando los cañones de aire hacia el fondo marino para ver si esconde petróleo. Hemos sumergido nuestras cámaras y micrófonos bajo el agua y hemos escuchado los cañones de aire cuando explotan las cargas cada 10 segundos bajo las aguas del Ártico, 24 horas al día, siete días a la semana hasta que cubran a finales de octubre los 7.000 km de transectos del sondeo. La intensidad de la explosiones es tal que los compañeros que estaban tomando las imágenes las han sentido en su cuerpo, a pesar de estar en una lancha sobre la superficie."


"¿Cómo lo sentirá entonces la vida marina que tenga la mala suerte de toparse con ellas? Son cañonazos de 259 ensordecedores decibelios que, para hacernos una idea, si se emitiesen fuera del agua sería el equivalente a ocho veces el sonido que emite un avión de motor a reacción al despegar. Las consecuencias para especies como las ballenas o los narvales son fatales ya que dependen del oído para orientarse y comunicarse. Las explosiones pueden causarles pérdida de oído, alteración de sus rutas migratorias, estrés y mayor riesgo de quedar atrapados en el hielo."
Christian Åslund / Greenpeace. 2015.

No hay país, por civilizado y democrático que sea, que no se pliegue a los intereses de las corporaciones petroleras, por muy destructivos e irreversibles que vayan a ser.