martes, 29 de septiembre de 2026

Dulce venganza

Felix Gonzalez-Torres. Dulce venganza. MNCARS, Madrid. 06.2026. Foto de F.G.
"La obra de Felix Gonzalez-Torres recogida en su exposición en el MNCARS, titulada Dulce venganza, atrae y desconcierta al mismo tiempo, comparte a la vez que retiene. Esa dualidad se expresa en su noción de generosidad, presente en piezas como las pilas de papel o los montones de caramelos que el público está invitado a coger y que pueden ser repuestos indefinidamente, así como en sus guirnaldas luminosas, retratos textuales o vallas publicitarias que permiten ser modificados. Aunque la obra se entrega al espectador, también le exige una implicación activa: interpela a visitantes, coleccionistas y comisarios para que participen en la creación y transmisión de un significado siempre cambiante y dependiente del contexto. 

Felix Gonzalez-Torres. Dulce venganza. MNCARS, Madrid. 06.2026. Foto de F.G.
El artista confió siempre en el potencial del arte para promover cambios a mejor, algo que parece especialmente crucial y necesario en este momento histórico. A través de emparejamientos de objetos (espejos, relojes, luces,...), el artista aludió a la unión erótica y al amor queer, eludiendo a menudo la censura mediante el uso estratégico de la abstracción. Además, reinterpretó los lenguajes visuales del arte povera, el conceptualismo y el minimalismo desde una perspectiva inestable, participativa y profundamente personal. Consciente de la inminencia de su propia muerte a causa del sida, Gonzalez-Torres anticipó el futuro de su obra y dejó un legado influyente en el que formas estéticas aparentemente simples se convierten en portadoras de una intensa carga emocional y política.
Felix Gonzalez-Torres. Dulce venganza. MNCARS, Madrid. Foto MNCARS.
Las obras de Felix Gonzalez-Torres operan dentro de un conjunto de principios, instrucciones y posibilidades. Estas decisiones tienen en cuenta las variables de producción del lugar donde se realiza la exposición, a la vez que el valor interpretativo y los contextos sociales, políticos y estéticos en los que esta sucede. Todo esto señala un aspecto performativo en la práctica de Gonzalez-Torres: una serie de derechos y responsabilidades que se interpretan y se ponen en práctica por los propietarios de las obras, los comisarios que las presentan y quienes se encargan de su mantenimiento. A la vez, la participación del público es esencial para que la obra cumpla su potencial de circulación e interpretación, abierta en el tiempo. El artista cuestiona así las nociones de autoría y permanencia, y ofrece y propicia las posibilidades de flexibilidad e interpretación.
Felix Gonzalez-Torres. Dulce venganza. MNCARS, Madrid. 06.2026. Foto de F.G.
Aunque Gonzalez-Torres utilizó deliberadamente distintas metodologías con distintos tipos de materiales para la creación de sus instalaciones, el uso táctico de la abstracción, la oblicuidad, las citas y la escala presentes en sus trabajos es evidente. El tono no es uniforme ni unificado; en ocasiones es declarativo, ideológico y factual, mientras que en otras es íntimo, vulnerable y poético.
Felix Gonzalez-Torres. Dulce venganza. MNCARS, Madrid. 06.2026. Foto de F.G.
La exposición recurre a la paradoja de la "dulce venganza" para comprender cómo el artista empleó la belleza como una forma de contestación que oscila entre la celebración, la crítica y la resistencia."

Fragmentos del texto de los comisarios, Alejandro Cesarco y Nancy Spector.
Felix Gonzalez-Torres. Dulce venganza. MNCARS, Madrid. 06.2026. Foto de F.G.

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