lunes, 8 de febrero de 2016

"Estamos en un tiempo tan mentecato...

Hannah Höch. Amor. Collage. 1931.


...que se va la morcilla detrás del gato." 

Este suculento refrán (muy de casa y quizá poco adecuado cuando estamos a punto de comenzar la cuaresma) describe muy bien todo lo que han cambiado los usos amorosos a lo largo del tiempo. 
También lo refleja el brillante diálogo escrito por John Michael Hayes para la película de Alfred Hitchcock La ventana indiscreta (1954), protagonizado por la enfermera Stella (Thelma Ritter) y el lesionado reportero Jeff (James Stewart), con la presencia latente de la publicista Lisa (Grace Kelly) ocupando todo el privilegiado observatorio:

Hannah Höch. Siebenmeilenstiefel. (Las botas de siete leguas). Collage. 1934.
"Stella.-  Mire, señor Jeffries, no soy una mujer de estudios, pero puedo decirle una cosa: cuando un hombre y una mujer se gustan el uno al otro se unen así: ¡Pa!, como si fuera un choque entre dos trenes, y no se quedan sentados analizándose mutuamente.

Jeff.-  Hay un modo inteligente de enfocar el matrimonio... 

Stella.-  ¿Inteligente? Nada ha causado tantos problemas a la humanidad como la inteligencia. ¡Matrimonios modernos!

Jeff.- Hemos progresado emocionalmente...

Stella.-  ¡Tonterías! Antes conocías a alguien, te gustaba y te casabas. Ahora se leen muchos libros, se emplean palabras de cuatro sílabas y se psicoanaliza a la otra persona hasta que no se distingue entre una relación amorosa y unas oposiciones al ayuntamiento."
Hannah Höch. El padre. Collage. 1931.

Pues en esas estamos, o de ahí para abajo. 
En cualquier caso, felices amores -modernos o antiguos- para todos los visitantes pasajeros de miracomosuena.


Esta es la décima entrega de la serie Los Refranes.
Puedes volver a ver la PrimeraSegundaTerceraCuartaQuintaSexta
SéptimaOctava y Novena pulsando sobre ellas.
¡Anda, que tú puedes!
Un bonito ramillete de prímulas ripiosas para el deleite personal de quien se atreva.


viernes, 5 de febrero de 2016

Una fotografía de Teresa Rodríguez

Teresa Rodríguez. Museo Pierre Soulages. Rodez. Aveyron. (Francia). 2015.
Nada sabemos sobre los santos titulares de este retablo laico más allá de lo que su discreto aspecto desvela: mujer y hombre sin signos externos de mérito o pasado, aislados como en celdas contiguas de un corredor indefinido. ¿Esperan? ¿Descansan? ¿Se preparan para lo que pudiera suceder o reflexionan sobre lo que les acaba de pasar? Su contagiosa tranquilidad revela que nada temen, cualquier cosa que sea la que allí les retiene, juntos o cada cual atendiendo a su propio afán, como quizás apunte su distinta actitud y simbolice el parteluz que divide, a modo de eje de simetría, las calles del díptico.
El silencio lo domina todo, y los hieráticos protagonistas involuntarios, envueltos en un halo dorado, se concentran, como ausentes, en lo suyo, sin reparar en Teresa Rodríguez, que les ha seleccionado de entre la multitud y los recorta para siempre sobre el banco, captando un fugaz momento cargado de plácido misterio bajo el fondo tamizado del luminoso norte, donde un traslúcido telón rapta la luz, transforma el color y disuelve las formas del verde paisaje habitado por las nubes.

jueves, 4 de febrero de 2016

Paraiso inmobiliario

Rogelio López Cuenca. Paradis immobilier. Ciudad Picasso. Málaga. 2011.
Hay crímenes, violaciones y atentados con los que casi todo el mundo queda encantado y satisfecho. Para comprobarlo y sin ir más lejos, basta con darse una vuelta por cualquier parte de nuestro litoral.
Urbanizaciones de los montes de Mijas. Málaga, Foto de Julián Rojas.

Primero arrasaremos el paisaje; después, acabaremos con la geografía. 
Todo un programa.