martes, 19 de mayo de 2026

Que por mayo era por mayo

F.G. Un lugar bajo el sol.  Saint Eustache, en París. 01.2026.

"No tengo más que la noche y el día", se lamenta en un programa de radio una anciana de Badalona desalojada de su vivienda en una operación cómplice entre el ayuntamiento que debería protegerla, un juez y una agrupación de especuladores anónimos escondidos por su cobarde mala conciencia tras la implacable codicia de un fondo buitre.
Ojalá que al menos su desahogo fuera verdad y que le quedara tanto, pero su congoja indicaba que sentía que al perder el hogar de su vida lo perdería todo, y que en ese mismo instante se sentiría como el prisionero del romance medieval, "que ni sé cuándo es de día, ni cuándo las noches son, sino por una avecilla que me cantaba al albor. Matómela un ballestero; ¡dele Dios mal galardón!"


                                     

A su versión del anónimo romance Chicho Sánchez Ferlosio añadió en 1978 un par de estrofas que completan el desolado sentimiento del protagonista, y que siguen plenamente vigentes en los actuales tiempos de angustia y precariedad rampantes:

"Cárcel tengo por fuera,
cárcel por dentro,
voy vagando y vagando,
puerta no encuentro,
tener no me importara cárcel por fuera
si de la de aquí adentro salir pudiera.

Veo el campo a lo lejos por la ventana,
tristeza y esperanza noche y mañana,
allí crece la hierba de primavera,
esperanza y tristeza,
luz y quimera.
"

F.G. Nada nunca. Rue Pastourelle, en París. 01.2026.

No hay comentarios:

Publicar un comentario