F.G. Gramática parda junto a la Universidad de La Rioja. Logroño, 03.2025.
(...) "Bad Bunny cantó en español, sin subtítulos y con orgullo, provocando el enojo de algunos y emocionándonos hasta las lágrimas a tantos. Pero hay que recordar que la lucha lingüística por el español no es cosa nueva tampoco. El español, que al sur del Río Bravo ha sido sin duda una lengua del imperio, amparada por el Estado y protegida por su ejército, como dicen los lingüistas, se ha convertido en una herramienta de resistencia material y cultural al cruzar la frontera en los cuerpos y la memoria colectiva de tantos migrantes. Los poderosos quieren denigrarla, llamándola una lengua de trabajo o una lengua de segunda, pero para los casi 60 millones de hablantes que la practicamos a diario en las entrañas del imperio sabemos que, con orgullo, además de ser una lengua de trabajo, es la energía comunitaria con la que producimos e imaginamos otras ciudades, otros mundos, otras maneras de seguir aquí. Por eso es la lengua con la que cantamos. Y también es la lengua con la que escribimos y publicamos." (...)
Cristina Rivera Garza. Antes y después de Bad Bunny. Babelia, 14.02.26.
Pensándolo bien, a partir de lo que señala la viñeta de Diego Quijano (no podría ser otro el apellido) es asombrosa la realidad del español en las Américas. Seguramente imparable, irreversible. Y eso jode y acojona a según quien.
¡Contentura por to´el cuerpo! ¡Azucar!
ResponderEliminarPensándolo bien, a partir de lo que señala la viñeta de Diego Quijano (no podría ser otro el apellido) es asombrosa la realidad del español en las Américas. Seguramente imparable, irreversible. Y eso jode y acojona a según quien.
ResponderEliminar