viernes, 24 de febrero de 2017

Hasta aquí hemos llegado

El Tuffatore de Paestum. Circa 470 a. C.

Gracias por vuestra atención.

Man Ray fotografiado por Ugo Mulas. 1972.

Adiós, y suerte.













François Truffaut y Jean-Pierre Léaud. Los 400 golpes. 1959.

jueves, 23 de febrero de 2017

La mitad del cielo

Rosa Castellot. La vaguada de noche, 2015. Grafito sobre papel Arches, 60 x 80 cm.
Esta tarde, a las ocho, se inaugura en la Sala Amós Salvador, de Logroño, Una rosa Amarilla, la exposición de las artistas Rosa Castellot, Natividad Bermejo, Teresa Rodríguez, Antonia Santolaya, Blanca Navas y Marta Beceiro que ha comisariado Susana Baldor.
Este es el texto que he escrito como apertura y saludo del catálogo:
Teresa Rodríguez. Veografía, (Serie. 2008 a 2016). Fotografía impresa sobre papel Harman de algodón mate, 100 x 66,67 cm. 

Aunque han sido muchas y excelentes las mujeres (artistas, comisarias, galeristas, gestoras culturales, pedagogas, críticas,…) que han ido pasando por la Sala Amós Salvador a lo largo de sus veintinueve años de actividad continuada, mostrando su rico trabajo creativo y demostrando su inteligencia y capacidades, queda en el viejo equipo gestor de Cultural Rioja cierta sensación agridulce por no haber sabido hacer lo suficiente, por no haber conseguido darles el necesario protagonismo como para demostrar en este espacio de belleza, reflexión y sosiego que ellas son, por méritos propios, “la mitad del cielo”.
Natividad Bermejo. Near Bagdag. CNN. Invasión de Iraq, 2003-2007, Gouache, grafito y pastel sobre papel, 141,5 x 220 cm.









La actitud era inmejorable, porque también en la gestión diaria y estratégica de nuestro humilde proyecto cultural los papeles han tendido a la paridad y el equilibrio: teníamos esa intención y esa voluntad, pero nuestras limitadas posibilidades dentro de la “institución arte” solo han dado de sí lo que queda en nuestras publicaciones y, sobre todo, en la memoria de nuestros espectadores.
Antonia Santolaya. Palabra dada. 2011. Acrílico sobre cartón, 195 x 125 cm.
Esta exposición, Una rosa amarilla, actualiza y concreta ese viejo compromiso en el trabajo de seis mujeres artistas vinculadas por su relación con La Rioja, donde algunas han nacido (aunque hayan optado por otros horizontes y posibilidades de expresión) y otras la hayan elegido por los avatares de la vida, acabando por parecerles un buen lugar donde desarrollar su trabajo creativo. Ni esa anécdota biográfico-geográfica ni sus diferentes intereses generacionales han determinado su modo decididamente individual de afrontar el arte, y una visión atenta de la obra expuesta revelará que, como en el mejor arte, hay un vínculo estrecho entre creación y vida personal, especialmente significativo cuando los componentes esenciales y específicos de cada biografía son asumidos y reivindicados también en la práctica artística, como suele suceder en el arte hecho por mujeres.
Blanca Navas. Paseo para ser, 2017. Escultura sobre modelo. Papel de grabado modelado. 100 x 90 cm.




Esa “mitad del cielo” no renuncia a explicar el universo completo y toda la riqueza de la diversidad afrontando de manera multidisciplinar sus necesidades expresivas individuales, con el estimulante resultado de la gran variedad de técnicas, intenciones, soportes o formatos. Aquí están, si se sabe mirar, la emoción, el estímulo y la revulsión; lo fragmentario y lo global; lo micro y lo macro; el ensimismamiento, la narración y el deslumbramiento; la representación mimética de la realidad y la creación mental; lo doméstico, el paisaje placentero cargado de memoria y la ampliación desasosegante de la violencia criminal; la memoria y la vivencia inmediata; la aspiración personal y la lucha colectiva de las y los iguales.

Marta Beceiro. De la serie Lo viejo. 2010-12. Cuaderno de dibujo. Bolígrafo, grafito y tinta. 20 x 15 cm. 




Una rosa Amarilla, la exposición de las artistas Rosa Castellot, Natividad Bermejo, Teresa Rodríguez, Antonia Santolaya, Blanca Navas y Marta Beceiro, comisariada por Susana Baldor, se nos ha planteado con la exigente aspiración de ser más que un espejo de la realidad, postulándose como una belleza agregada al mundo. Pasemos y veamos. 

miércoles, 22 de febrero de 2017

El currar se va a acabar

Miguel Gallardo. El currar se va a acabar.
A ver si soy capaz de organizar el enorme desplegable que se me viene encima.




Mientras dura, vida y dulzura. Después... esperanza nuestra.

 Reloj de sol de la Villa delle Ginestre, a los pies del Vesubio, donde vivió Leopardi.
"Sine sole sileo." (Sin sol, callo). Fotografía de Andrés Trapiello.
Seguro que el sol seguirá saliendo todos los días.


martes, 21 de febrero de 2017

Arroyo claro, fuente serena

Rembrandt. La Crucifixión. 1646.

Juan Sebastián  Bach proporciona, en cualquier circunstancia, una inagotable capacidad de emoción y consuelo.


J.S. Bach.  Chaconne-Tombeau, de la Partita BWV 1004. 
Emma Kirkby, Carlos Mena y José Miguel Moreno. 
De Occulta Philosophia. Glossa, 2003.

Rembrandt. La Crucifixión. 1653.

John Eliot Gardiner cita en su libro sobre el maestro un comentario del compositor György Kurtág: "Conscientemente, soy en efecto un ateo, pero no lo proclamo muy alto, porque si me fijo en Bach, no puedo ser un ateo. Entonces tengo que aceptar la manera en que él creía. Su música no deja nunca de orar. ¿Y cómo puedo acercarme más si lo observo desde fuera? No creo en los Evangelios de un modo literal, pero una fuga de Bach esconde en su interior la Crucifixión, al tiempo que los clavos están remachándose. En música, estoy siempre buscando cómo martillear los clavos [...]. Eso es una visión dual. Mi cerebro lo rechaza todo. Pero mi cerebro no vale mucho." 
Rembrandt. El alzamiento de la cruz (con un autorretrato de Rembrandt a caballo). 1633.
Hermosa contradicción, sentida como tal por tantos y en tantos aspectos de la vida, y muy especialmente en todo lo relacionado con la cultura.
Merece la pena recrearse en ella y cultivarla con esmero. En el "caso Bach", se puede recurrir a la web de la Sociedad Bach Holandesa, www.allofbach.com, donde se van añadiendo paulatinamente -una obra nueva cada viernes, desde 2014 hasta 2022-  todos los trabajos del músico (objetivo especialmente remarcable, ya que en los conciertos a él dedicados en todo el mundo sólo se suele escuchar el 10% de su inmenso repertorio), en óptimas condiciones de sonido e imagen, a cargo de los mejores intérpretes y con instrumentos y en espacios históricos.
Rembrandt. La Crucifixión. 1653.
Escucha y martillea.