lunes, 20 de junio de 2016

El Pájaro y el fuego

Roberto Pajares, Pájaro, en la sala de exposiciones Complot! 17.06.2016. Fotos F.G.
Ha vuelto el Pájaro Roberto Pajares de las sierras al fondo del valle para traer su más reciente cosecha artística, una nueva entrega de  “La pescadería del desierto (Dibujos en el aire, signos para no olvidar que nos robaron el mar)”, su serie de vocación ilimitada en la que recoge los frutos de ensoñación y recuerdo provocados por las “cariñadas” de su estancia de hace años en los campamentos saharauis trabajando con los jóvenes desterrados, despojados de su memoria, de su presente y -si la comunidad internacional no lo remedia- de su futuro.
Viva todavía en la memoria su reciente exposición en la sede de la UPL en la que recogía fundamentalmente esculturas y ensamblajes, ahora el Pájaro se adapta a la preciosa sala creada por Javier Dulín para Carmelo Argáiz  y la asociación Complot! y presenta una amplia serie de esculturas y dibujos llenos de expresividad y humor dentro de su habitual estrategia povera, recurriendo a la manipulación de los materiales del lugar -naturales o manufacturados-, desechos industriales, periódicos viejos y árboles caídos.
El gesto y la línea del dibujo pueden ser resultado de la distribución controlada de un pigmento sobre una superficie más o menos preparada, o la huella del recorte sobre el capó de un coche sirviéndose del fuego de un soplete, efecto de una acción “extractiva” necesaria para crear un dinámico banco de pescadillas metálicas: algo así como un troquelado negativo.
Su “piromanía” ha creado nuevas especies de peces fusiformes y de escamoso brillo negro, que emergen del subsuelo buscando aire y enseñando su amenazante dentadura y sus asombrados ojazos de máscara.

El fuego, con su capacidad transformadora y azarosa, vuelve a ser el hilo que todo lo relaciona, y en torno al que se organizan las ideas y anhelos del Pájaro, que utiliza tan bien como siempre (y como pocos) la capacidad del arte para alcanzar los sueños, para combatir y mitigar los desiertos de cada cual, se viva donde se viva. 


Roberto Pajares
"La pescadería del desierto"
Complot! 
Calle Beratúa, 39-41, Logroño
Hasta el 30 de julio de 2016 

4 comentarios:

  1. Como "miracomosuenista" perdida que soy, dejo testimonio de mi admiración por las cosas que cuentas, como las miras y lo bien que lo trasmites. Y hoy con la magia de la pescadería, Pájaro, vosotros y el relato me decido. Mil gracias

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    1. Gracias, María José.
      Vuelve pronto.
      Un abrazo.

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  2. Pájaro es el héroe de la Fragua de Vulcano, el que hace las armas para los dioses, capaz de unir la oscuridad del inframundo con la luz de lo más delicado y sublime.

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