miércoles, 2 de diciembre de 2015

Siempre hay un pez más grande

Michael Aw. Una ballena Bryde alcanza a una masa de sardinas en las costas de Sudáfrica.


De la misma manera que a nadie le cabe duda acerca de que todo es susceptible de empeorar (y bastante probable que así sea, lamentablemente), es igual de cierto que "siempre hay un pez más grande", como sentencia Qui-Gon Jinn a través de Liam Neeson en La amenaza fantasma.
Sebastiao Salgado. Ballena franca austral junto a la Península Valdés. Argentina. 2004.
¿Estamos?
Pues eso.
¡Arriba los corazones!

2 comentarios:

  1. Querido Pachi, en un libro imprescindible para comprender el origen y el sentido del Mito y su imbricación en la vida de los pueblos, se cuenta lo siguiente: “En el Artha Śāstra, «Manual sobre el arte de ganar», un tratado clásico indio sobre la administración política compilado al parecer por Kauţilya, consejero del rey Chandragrpta I (que reinó ca. 321-297 a. C.) fundador de la dinastía Maurya, se lee que el orden moral que rige sobre toda forma de vida, y según el cual debe aconsejarse a monarcas y príncipes, se encuentra la «Ley del pez» (matsya-nyāya), contenida simplemente en estas palabras: «El pez grande se como al pequeño, razón por la cual los pequeños deben ser numerosos y veloces»” (Joseph Campbell, 2013). Y la cita podría continuar, poniendo en evidencia las razones del neoliberalismo caníbal en el que vivimos: “porque, ya sea en las recónditas profundidades del olvidado mar en el que se originó la vida o en las selvas donde evolucionó sobre la tierra seca o, ahora, en esas grandes ciudades construidas para ser posteriormente derruidas durante el curso de nuestras persistentes guerras, las fuerzas motoras son siempre la misma poderosa tríada de pulsiones que nos han sido dadas por los dioses: los impulsos de la alimentación, la procreación, y el poder. Y para el buen funcionamiento de al menos la primera y tercera de estas motivaciones en el estanque de la historia, el primer requisito natural –ya mencionado en el pasaje del Deuteronomio 7: I-6 […] (y que data del siglo VII a.C.)- es suprimir la tendencia natural a la compasión”.

    Pues eso…, contigo; y que la fuerza "nos" acompañe.
    H.

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