viernes, 10 de abril de 2015

Un paisaje construido con cedés


Elise Morin y Clemence Eliard. WasteLandscape. Halle d'Aubervilliers. 2011.
Con una referencia lejana al poema La tierra baldía, de T.S. Eliot, los artistas Elise Morin y Clemence Eliard han construido un paisaje artificial de características montañosas cubierto por una piel de 65.000 cedés desechados, al que han llamado WasteLandscape.
Elise Morin y Clemence Eliard. WasteLandscape. Halle d'Aubervilliers. 2011.
La instalación, con esa brillante cubierta tejida de memorias de imagen y sonido ya obsoletas por la emergencia de nuevas tecnologías de almacenamiento y comunicación, simula una refulgente cota de mallas, las escamas de un monstruo marino o la costra reflectante de un edificio de arquitectura-espectáculo de esos a los que son tan aficionados los alcaldes en todas partes.
Elise Morin y Clemence Eliard. WasteLandscape. Halle d'Aubervilliers. 2011.
El paisaje baldío late y brilla como cualquier vertedero, aunque este goza de cierta pulsión relajante que atribuiremos al talento de los artistas y al orden que han aportado a esta basura tecnológica que, tras su explotación itinerante en el circuito cultural de los grandes eventos, será reciclada en policarbonato. 
Elise Morin y Clemence Eliard. WasteLandscape. Halle d'Aubervilliers. 2011.
Así se construyó este hermoso paisaje baldío:

Elise Morin y Clemence Eliard. WasteLandscape.

2 comentarios:

  1. Hola, Pachi. No conocía a estos artistas ni, por lo tanto, su obra, pero me ha gustado mucho esta "segunda" utilización de los cedés. Me han recordado a Daniel Canogar, que utiliza también materiales tecnológicos de desecho, creando con ellos obras fantásticas.
    Gracias, Pachi.
    Rosa

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  2. Como ese paisaje, la educación sentimental de muchas personas se ha construido a base de cedés.

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